Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 11/26/2016 12:00:00 AM

Camino a Estambul

Una muchacha belga decide irse a Siria a hacer la guerra y su madre trata de encontrarla antes de que sea demasiado tarde, en este drama silencioso y sutil. ***

Título original: La route d’Istanbul

País: Bélgica

Año: 2016

Director: Rachid Bouchareb

Guion: Rachid Bouchareb, Zoé Galeron, Yasmina Khadra y Olivier Lorelle

Actores: Astrid Whettnall y Pauline Burlet

Duración: 92 min

Hay dos mundos geográficamente distantes en esta película de Rachid Bouchareb, aunque en ambos se siente la sombra de una soledad profunda y aparentemente insuperable.

Todo comienza en una casa en algún distrito rural de Bélgica. El paisaje es plano, la luz azulosa, la gente fría. Hay una casa grande al lado de un lago y, a su lado, una segunda, más pequeña. En la primera vive Elisabeth (Astrid Whettnall), una fisioterapeuta, y en la segunda está su hija Élodie (Pauline Burlet).

En una de las primeras escenas, la muchacha hace un video frente a su computador en el que mira a la cámara y pasa una serie de papelitos que describen su situación: “Necesitaba a dios en mi vida”; “encontré mi vida y mi casa”; y también habla de su pasado: “Mi madre era la única persona en mi vida”.

El tema sutil de esta película —porque nunca hace pronunciamientos al respecto ni lo hace explícito— es la necesidad humana de sentirse parte de una comunidad. La muchacha se siente incompleta con su madre, le hace falta algo que no sabe bien qué es y que, asume, es una comunidad, un grupo de ‘hermanos y hermanas’ que le permita encontrar algo más allá de su individualidad.

Camino a Estambul parte de esas noticias que se ven de vez en cuando de un muchacho o una muchacha que repentinamente abandonan su vida tranquila en Europa, se radicalizan gracias a algún contacto en internet o la vida real, y terminan yéndose a Siria a hacer la yihad, la guerra santa contra los infieles.

Esta historia bien conocida se muestra acá desde la perspectiva materna: la ausencia súbita de la hija deja a Elisabeth totalmente desorientada. Primero cree que se fue de vacaciones sin permiso, con toda la rabia que despierta semejante desconsideración, y

luego, al darse cuenta de la posibilidad de que se haya ido voluntariamente a la guerra, se da un coctel paralizante de incredulidad, terror y desesperación.

La actuación de Whettnall transmite la crispación de una madre que no puede hacer nada ante las decisiones —no importa lo irracionales que parezcan— de un hijo mayor de edad, con reacciones que van de la incredulidad a la impotencia, de la parálisis a las recriminaciones generalizadas (hacia la hija, hacia sí misma).

Los dos mundos que recorre la película son la Bélgica del comienzo y luego Turquía, el país que usan estos europeos aspirantes a yihadistas como escala final antes de entrar a la guerra. En este segundo entorno la luz es cálida y los paisajes urbanos tienen un aire decrépito y humano, pero la madre en su desespero no logra hacer ningún contacto con lo que la rodea. Busca a su hija, sin haber pensado bien qué hacer en caso de encontrarla o las motivaciones de su huida.

Sin hacerla explícita, esta película critica a un sistema económico y social que ha fomentado un solipsismo exagerado, un sistema de valores que ignora otras dimensiones de la experiencia humana —la religiosa, la comunal—, que para algunas personas no resultan reemplazables por una peregrinación a un gran centro comercial. n

CARTELERA

Jericó: el infinito vuelo de los días ***

Documental rodado en el pueblo antioqueño de Jericó que homenajea a una generación de mujeres con otra forma de entender el tiempo.

La llegada ***½

El canadiense Denis Villeneuve hace una película ambiental y sutil a partir de los intentos de establecer contacto con unos alienígenas.

Esperando al rey ***

Un ejecutivo estadounidense intenta cerrar un trato en Arabia Saudita en esta película que encuentra el surrealismo escondido en la globalización.

Doctor Strange ***½

Esta película de superhéroes psicodélica y visualmente sorprendente da vida a un personaje que encuentra en la magia la solución a sus aflicciones.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.