Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/9/1986 12:00:00 AM

CONEJO A IMELDA

La mayoría de las obras de arte de la familia Marcos, que constituían la más grande colección del Asia, resultó ser chimba

La mayoría de las obras de la colección de grandes pintores de Imelda Marcos, incluyendo una obra que pensaba era de Miguel Angel, son trabajos de artistas sin importancia". coincidieron en afirmar el director de la Colección Frick de Nueva York y otros expertos de arte.
La esposa de Marcos contrató a un intermediario italiano, Mario Bellini para que le consiguiera los cuadros deseados. Sin embargo, Everett Fahy, el director de la Frick, dijo que de las setenta y cinco obras adquiridas por Bellini, que actualmente están colgadas en el Musco Metropolitano de Manila, hay muy pocos originales. En efecto, él afirma que además de ser falsos el "Tintoretti" y el "Canaletti", la pintura de Miguel Angel no puede ser auténtica pues sólo se conoce un cuadro pintado por él "Tondo Doni", el cual está en la Galería Uffizi, de Florencia.
Por esta obra la esposa del saliente Presidente de las Filipinas pagó un total de tres millones y medio de dólares a Bellini, según lo afirma el gobierno de Corazón Aquino, basándose en los archivos personales de Imelda.
El periódico The New Tork Times entrevistó telefónicamente a Bellini, quien se hallaba en su residencia de Montecarlo y si bien aceptó haberle vendido a Imelda Marcos "algunas obras", negó rotundamente haber servido de intermediario para el Miguel Angel, confesando al mismo tiempo que "eso habría sido fabuloso". En forma simultánea, el periódico habló con la esposa de Bellini en su apartamento de Manhattan, y ésta respaldó totalmente a su marido. De todos modos, no se sabe cuánto pagó Imelda Marcos por las setenta y cinco obras del Museo de Manila en 1979, ni tampoco se sabe si ella sabía que eran falsas o si lo supo más tarde. De todos modos, lo que si se sabe, por medio de dos intermediarios de arte en Nueva York, es que un enviado de la Marcos se acercó a una oficina de abogados allí para averiguar cómo podía lograr el retorno del dinero que había invertido en aquellas obras.
Después de examinar reproducciones en colores de un catálogo del Museo Metropolitano de Manila, Fahy afirmó categóricamente que por lo menos sesenta de las setenta y cinco pinturas eran de desconocidos artistas de provincia del siglo XIX que copiaban obras del siglo XVIII. A su vez, el historiador de arte John T.
Spike, aunque no estuvo totalmente de acuerdo con Fahy en la atribución de ciertas obras a ciertos pintores, lo respaldó en lo esencial.
Además de los setenta y cinco cuadros falsos y del supuesto Miguel Angel, parece que Imelda Marcos compró cien obras de verdadera importancia, por medio de distintos intermediarios en Nueva York, los cuales podrían valer hasta veinte millones de dólares, según afirman personas que estuvieron en contactos con las obras. Sin embargo estos cuadros se esfumaron. "Es extraño, las mejores piezas no aparecen en el museo", dijo Marco Grassi, un restaurador neoyorquino, quien le vendió tres obras de verdadera importancia a Imelda Marcos, por intermedio de Bellini y cuyo costo era de más de tres millones de dólares.
El criterio de la Marcos para comprar obras de arte no era muy bien definido. Por lo general, era conducido por impulsos, comentan sus intermediarios allegados. Un día, por ejemplo, Glicenia Tantaco, quien operaba como agente de la Primera Dama filipina, llegó a las Galerías Hammer en Nueva York, en busca de "una colección grande de un solo artista". Para la galería, fue un excelente negocio cuando en mayo de 1983 logró salir de cincuenta y dos obras del poco conocido impresionista, Paule Gobillard. Además de estas obras, las Galerias Hammer le vendieron varios cuadros de mucha importancia a Imelda Marcos como "Madona e hijo" de Fray Filippo Lippi, el cual estaba a la venta desde hacia ocho años, y que en 1974 había sido ofrecido a la Frick Collection por un millón de dólares pero había sido rechazado por estar muy averiado.
Sin embargo, ella pagó setecientos mil dólares por él. Otros cuadros vendidos por dicha galería, según lo confirmó Grassi fueron "La coronación de la Virgen" de El Greco, "Apoteosis de Eneas" de Francois Boucher y "David y Goliath" de Zurbarán. Todos estos pasaron por la mediación de Bellini. En total, la Marcos compró setenta y siete pinturas a las Galerías Hammer por un valor de cuatro millones seiscientos mil dólares, según lo comprueban los recibos. Uno de ellos dice: "Por encima de los precios están los precios especiales autorizados por el doctor Hammer para el señor y la señora Marcos". El doctor Hammer, quien es socio de la compañía petrolera Occidental, también es socio de la compañía a la cual pertenecen las Galerías Hammer y Knoedler. Tan especial fue el trato que le dieron estas galerias a los Marcos que doce obras, incluyendo la de Filippo Lippi llegaron a las Filipinas en el avión privado de Hammer. A la Galería Knoedler, la Marcos compró seis pinturas antiguas y varios impresionistas, sumando todo unos cinco millones de dólares. El aprecio que sentían en estas dos galerías hacia los Marcos es comprensible si se tiene en cuenta que entre todas las obras adquiridas hubo, por ejemplo, un Paul Gauguin que costó un millón y medio de dólares; "Locura de la luna" de Andrew Wyeth, de trescientos mil dólares; "Jardín de Kew, cerca de la sierra", de Camille Pisarro, por cuatrocientos veinte mil dólares; siete pinturas del primitivista americano Grandma Moses de doscientos catorce mil dólares y "Lluvia" de Claude Monet por trescientos sesenta y cinco mil dólares, entre otras.
El gobierno de Corazón Aquino anunció haber encontrado más documentos sobre la posesión de otras obras valiosas de los Marcos en la casa de la calle sesenta y seis de Nueva York. De todos modos, la investigación continúa y el gobierno actual de las Filipinas está empeñado en llevarla hasta sus últimas consecuencias. --
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.