Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2004/01/26 00:00

Contacto en Francia

El director colombiano Antonio Dorado terminó de rodar en París su película 'El rey, el hombre que cambió la historia de una ciudad'. Su estreno está previsto para mediados de este año.

Antonio Dorado llevó a la pantalla gigante una historia inspirada en el truculento mundo del narcotráfico. A la derecha Marlon Moreno y Fernando Solórzano en una de las escenas de 'El rey, el hombre que cambió la historia de una ciudad'.

Durante dos días, carros y trajes de finales de los años 60 desfilaron por la plaza Charles de Gaulle Etoile, en París. ¿El motivo? Terminaba el rodaje de la película franco-colombiana El rey, el hombre que cambió la historia de una ciudad. La que debía ser una película de bajo presupuesto (video digital o 16 milímetros) terminó siendo una importante producción en 35 milímetros gracias al encuentro de su director, el colombiano Antonio Dorado, con el productor francés Daniel Losoeur.

En 1998 El rey ganó la convocatoria del Ministerio de Cultura de Colombia en la categoría opera prima. A partir de allí comenzaron una serie de reconocimientos en el exterior. En 2000 fue seleccionado en el II Foro Iberoamericano de Coproductores durante el Festival de Cine de Huelva (España) y en 2002, el fondo Sud Cinema de Francia escogió el guión para darle apoyo en la producción. En El Rey actúan el francés Olivier Pages y los colombianos Fernando Solórzano, Cristina Umaña, Elkin Díaz, Marlon Moreno, Juan Sebastián Aragón, Vanesa Simón, Diego Vélez y Gilberto Ramírez. SEMANA habló con Dorado, que después de haber dirigido cerca de 28 documentales se lanzó en este largometraje como guionista y director.

SEMANA: ¿De donde nació la idea de 'El rey'?

Antonio Dorado: De un estudio sobre el impacto social del narcotráfico en Cali, realizado por la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle, de donde soy profesor. Es una ficción basada en hechos reales sobre la historia de Pedro Rey, un hombre que aprendió a besar y a matar como en las películas y resultó metido en el tráfico de cocaína.

SEMANA: La última parte se hizo en Nueva York y en París. ¿Cómo fue la experiencia de filmar en estas dos ciudades?

A.D.: Fue emocionante rodar allí, particularmente en París, una ciudad en donde muchos directores que admiro han puesto sus cámaras. Claro que tuve que dejar de lado la emoción y concentrarme en la historia para enfrentar con el equipo técnico y de producción las dificultades visuales y sonoras del rodaje.

SEMANA: ¿Fue muy difícil adaptar estos escenarios a la época en que transcurre la historia?

A.D.: En París fue necesario ambientar las calles con elementos de la época, pero tuve la suerte de contar con el apoyo de la productora Eurocine y concretamente, del productor Daniel Losoeur para coordinar la logística. En general estaba planteado que las secuencias rodadas en París y Nueva York tuvieran un tono documental. La ventaja es que, como son ciudades en donde los rodajes son frecuentes y los transeúntes no interfieren tanto en el set, la cámara se puede volver un poco más invisible y esto crea una atmósfera más adecuada para los actores.

SEMANA: ¿En qué estadio se encuentra en este momento la película?

A.D.: En España estamos terminando el montaje de sonido, trabajo a cargo de Nacho Royo y Pelayo Gutiérrez, ambos nominados este año a los premios Goya españoles por mejor sonido. Estimamos que la película debe estar terminada a mediados de febrero.

SEMANA: ¿Cuándo podrá ser vista por el público?

A.D.: Una de mis tareas en Colombia en este momento es indagar sobre las mejores opciones del estreno. El itinerario de la cinta estará marcado sin duda por la acogida que tenga entre el público y en los diferentes festivales de cine. En principio tenemos la certeza de que se va a estrenar en Colombia y tenemos la opción de exhibirla en España, Francia y otros países francófonos.

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