Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2008/01/26 00:00

Cruz pone la cara

El escritor español Juan Cruz, columnista del periódico 'El País', lanzó una novela que ha desatado una oleada de entusiasmo. En 'Ojalá octubre' reflexiona con afecto sobre la figura del padre.

La novela de Cruz se consigue en las librerías de Colombia. Cruz también es autor de ‘Retrato de un hombre desnudo’.

Lo primero que Juan Cruz conoció de Colombia fue gracias a otro Juan Cruz. El periodista y escritor español acababa de hacerse cargo de la editorial Alfaguara cuando recibió un libro editado en Colombia. Se trataba de un texto de José Félix Fuenmayor titulado La muerte de Juan Cruz. La coincidencia no era que lo hubieran matado así no más, sino que el personaje y su familia se parecían a su vida. Pensó que era una broma, pero no había tal. Fuenmayor ya había fallecido.
 

La otra anécdota que le trae el país fue cuando vino a Cali a un homenaje que se le hacía a Mario Vargas Llosa y tuvo que escuchar más de cinco himnos seguidos. Sorprendido ante el exceso de protocolo, le preguntó al editor Moisés Melo a qué se debía ello. "Es que Colombia vive en perpetuo estado de 'himnosis'", le respondió. Luego ha seguido viniendo, hasta dos veces por año, y cada vez acumula más recuerdos "que ya no sé si son míos o ajenos, pero yo me apropio de todos ellos".
 

Así como recuerda y cuenta anécdotas, este periodista español, que nació a las 6 de la tarde del 27 de septiembre de 1948 en Tenerife, Islas Canarias, también escribe cargado de nostalgia. Su libro Ojalá octubre, que se ha convertido en un éxito de ventas con críticas positivas de autores como Héctor Abad Faciolince y Vargas Llosa, parte de que Juan Cruz mismo se vio un día frente al espejo igual a su padre. "Me encontré, en la redacción del periódico en el que trabajo, con la imagen de mi padre, creía que era mi padre, lo creí durante un segundo. Y era yo. De esos seres, del que yo soy y del que era en el espejo, trata mi libro".
 

De esa imagen imprecisa nace la novela de Cruz, miembro del diario El País desde su misma fundación y adjunto ahora a la dirección. Narra el porqué de la felicidad y su obligación por reconstruir la figura de un padre que intentó ser feliz a pesar de todo.

Este homenaje de un hijo a su padre, y de un adulto a su infancia, está, por supuesto, plagado de nostalgia. "Soy alegre, llamo a mis amigos para subirles el ánimo, pero en realidad soy melancólico, y de eso está hecho el libro".
 

Sobre la palabra ojalá, solo hace una referencia. "Es mi manera de entender la felicidad anhelada". Héctor Abad Faciolince lo complementa: "Quizá no haya palabra más hermosa en el español que esa sabia deformación del árabe 'Inshallah': Ojalá. Alá, el Padre, está disimulado en el deseo de una buena ventura. Y esa es la palabra que gobierna en esta conmovedora novela de Juan Cruz: ojalá".
 

Semana.com estuvo en la presentación que el autor hizo en Bogotá antes de irse al HAY Festival.

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