Jueves, 19 de enero de 2017

| 1988/02/22 00:00

DE AMOR Y DE LUCHA

"Arráncame la vida" de Angeles Mastreta, humor, pasión y horror en la revolución mexicana

DE AMOR Y DE LUCHA

La protagonista de la novela mexicana "Arráncame la vida" se llama Catalina y tiene 15 años cuando conoce a quien será su marido durante los años más turbulentos que siguen a la Revolución, el general Andrés Ascencio, ignorante y matón ambicioso y corrupto como la mayoría de los campesinos ascendidos a generales en medio del olor de la pólvora y el dolor de las heridas. Catalina cuenta esta aventura amorosa, conyugal y doméstica con su lenguaje simple y desprevenido en una novela que lleva numerosas ediciones porque es tan divertida, tiene una carga de humor negro tan demoledora que algunos quieren encontrar en su autora Angeles Mastreta, una continuación de la obra del desaparecido Jorge Ibarguengoitia, mordaz con generales y fusileros.
"Arráncame la vida" es divertida porque en medio de los acontecimientos más importantes, los crímenes más horrorosos, los robos más descarados y el ascenso al poder de los más ineptos, en medio de esa turbulencia histórica que es el México de los treintas, Catalina permanece inalterable y sólo preocupada por sus conflictos románticos y sus laberintos caseros.
Para ella es más importante lo que ocurre con el marido y los hijos y los hijos del marido y sus amantes y los chismes que van de pueblo en pueblo, y los directores de orquesta que se llevará a la cama, que todo cuanto va sucediendo como un telón de fondo a sus espaldas. El contraste entre su ingenuidad, su ignorancia, su romanticismo y su ardor sexual, y todos los acontecimientos que van transtormando México, es tan grande que el lector sólo tiene que soltar una carcajada por cada página avanzada porque las situaciones que se presentan son ridículas, tristes, gozosas y también llenas de histeria y erotismo.
Catalina no es una heroína y la historia mexicana pasa entre sus muslos sin tocarla ni mancharla, aparte de uno que otro personaje que tratará, inútilmente, de explicarle con paciencia qué significado tienen algunas conversaciones secretas en la madrugada o por qué alguien no fue invitado a un banquete o por qué una señora ya no es tan alegre como antes, y las grandes decisiones que transforman un país, los movimientos militares y políticos que alteran la composición de un gabinete o el futuro de unas elecciones, todo ese mecanismo secreto del poder usado para acabar con la libertad de los demás, serán observados desde la perspectiva de unas sábanas arrugadas por el deseo y mientras ella come, sueña, despierta, hace el amor con el marido cada vez con más resignación, cuenta sus aventuras, busca hombres apuestos y limpios, cría sus hijos, organiza desayunos con tequila, ordena sirvientas habla mal de los demás, compra ropa, se la quita rápidamente y mira el mundo con una ingenuidad que en el fondo es apenas el ejercicio de un pecado permanente. Editada por Alfaguara y el Círculo de Lectores, "Arráncame la vida" es una buena manera de iniciar un año de lecturas, con su humor negro, su irreverencia hacia héroes y santos, sus ganas de acabar con todo mientras Catalina se hace la ciega y la sorda y la muda ante la leyenda de asesino que crece alrededor de ese hombre quien, a los 15 años, le enseña cómo utilizar el cuerpo en las madrugadas. Amante insaciable, mujer hermosa e ignorante, hembra en celo, Catalina emerge como uno de los personajes femeninos más cálidos y auténticos de esta nueva oleada de narradores latinoamericanos.--

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.