Miércoles, 18 de enero de 2017

| 1987/03/02 00:00

DE LA ARTESANIA AL DISEñO

Increíblemente rodeados de objetos diseñados, aun no se define el diseño industrial y se confunde con la artesanía

DE LA ARTESANIA AL DISEñO

"El término Diseño Industrial, de origen inglés (Industrial Design), comprende la infinidad de objetos creados industrialmente que rodean cada paso de nuestra vida... ". El concepto diseño se puede aplicar a disciplinas afines como el gráfico, el interior, el ambiental, etc., pero es como diseño industrial que define su propio origen semiológico e histórico, y como lo hace Guillo Dorfles.
La Revolución industrial de finales del siglo XVIII, marca el principio de una era en la que "la máquina provoca un fenómeno decisivo en la historia del arte moderno, que consiste en la transformación de la producción artesanal en industrial... "Hasta esta época, las artes se hallaban divididas en dos grandes corrientes: las artes decorativas aplicadas y las grandes artes (pintura, escultura, arquitectura), las cuales estaban en un lugar de preferencia con respecto a las otras. Esto cambió con el tiempo, por la interacción y reciprocidad de ambas, y de eso nace el diseño industrial como consecuencia progresiva del trait d'union entre el mundo del arte y la más pura representación del modernismo, es decir, la tecnología.
El diseño industrial tuvo su origen en el advenimiento de los medios de producción; no como dice el historiador de arte Herbert Read, quien confunde el objeto industrial y la artesanía en su apariencia externa, su función y los materiales que utiliza; a partir de profundas analogías trata de demostrarlo. Pero no contempla la diferencia: su fabricación y su producción.
El objeto industrial nace de la interacción de elementos mecánicos en los que no figura la mano de obra. La forma de los objetos se ve limitada por los requisitos de elaboración: matrices, moldes, procesos mecánicos, lo cual le da un carácter universal para líneas pasajeras de productos, en los que cada uno será casi idéntico a su predecesor y al siguiente, no sólo en su forma, material y proceso, sino en sus demás elementos: mecanismos, función, cibernéticos, sociológicos, semióticos... El gran factor característico es la iteridad, o sea la disposición potencial o cinética de la producción en serie de un prototipo inicial al que se multiplica aritméticamente en "copias fieles", sin acabados ni troqueles manuales posteriores.
En contraposición, la artesanía no ha demostrado una evolución tan clara como la del diseño, aunque sus principios básicos son los mismos: una necesidad, unos medios y un fin predeterminado. La distinción la hacen los medios: la fabricación de una pieza de alfarería dista mucho de diseño industrial, en ella se ha utilizado la mano de obra en casi todos sus pasos, de la ejecución al fin. Eso mismo da un toque mágico a cada pieza, un toque manual, en función estética, o más bien, decorativa del producto. Por más herramienta que se utilice las piezas son sensiblemente diferentes en su conformación, en la cantidad de material, el peso y eventualmente los detalles formales, porque no hay un elemento constante que imprima al producto cualidades similares. En la artesanía, el aspecto creativo surge en el momento de la ejecución.
Otro elemento es el "estilismo" universal, que en la artesanía no existe, pues depende del caracter y del estado de ánimo del artesano: las piezas guardan ese momento. Los estudiosos de la estética y la funcionalidad, como la Bauhaus y la posterior Hochshule fur Gestaltung no lo reconocen en la labor de fabricación. Pero en lo que sí estarían de acuerdo es en que tanto el más fino "diseño", como la más rústica artesanía, son el objeto de un fin preestablecido: la función del objeto mismo; en eso sí se parecen.

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