Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1989/02/27 00:00

DE SAL Y DE DULCE

Suspenso en "Peligro en la noche" y humor en "Los fantasmas contraatacan": cine para todos los gustos.

DE SAL Y DE DULCE

Un policía que se enamora perdidamente de la muchacha millonaria a quien debe proteger porque es testigo clave en un juicio, y un ambicioso presidente de una cadena de televisión que odia la Navidad y ejerce la avaricia como una segunda naturaleza, son los protagonistas de sendas historias que demuestran que, dos de los géneros cinematográficos más populares siguen vivos, el suspenso y la comedia gracias a dos estupendos realizadores, Ridley Scott con "Peligro en la noche" y Richard Donner con "Los fantasmas contraatacan" .

Todo comienza cuando esta joven sofisticada y egoísta, llamada Claire, que habita en un interminable apartamento en el Upper East Side, en Manhattan, y quien hereda una inmensa fortuna, presencia el asesinato de uno de sus mejores amigos a manos de un conocido narcotraficante.
De ahí en adelante su vida, que estaba llena de risas, champaña, sedas, caricias y fiestas se transforma en una salvaje pesadilla porque el otro decide eliminarla. Ridley Scott, uno de los más grandes directores actuales, quien ha demostrado su talento con obras maestras como " Blade Runner" y "Alien", además de "Los duelistas", toma esa historia y la convierte en una aguda mirada a las relaciones conflictivas entre esa muchacha mimada por la vida, y un policía a quien le ordenan cuidarla. Desde el primer momento en que se conocen, las diferencias sociales, culturales y humanas entre ambos son evidentes.
Demasiado evidentes. Son dos personas que en otras circunstancias jamás hubieran intercambiado una sola palabra porque la sofisticación, cultura y autosuficiencia de Claire, nada tienen que ver con la ordinariez, estrechez económica y torpeza de Keegan. Son obligados a convivir durante varios días mientras ella se prepara a testificar contra el asesino de su amigo. Encerrados en ese apartamento alfombrado y lleno de riquezas comienzan a reconocerse. Sienten que por encima de las diferencias que deben distanciarlos totalmente, se halla el atractivo de la carne. La delicadeza de Claire parpadea ante la brutalidad e ignorancia de Keegan. Ella es interpretada por una estupenda y sensual actriz, Mimi Rogers (la esposa de Tom Cruise en la vida real), y él, por Tom Berenger, uno de los sargentos en Platoon.
Esas complejas y destructoras relaciones sexuales son contempladas por un tercer personaje vital en la película, la esposa (es la actriz Lorraine Bracco), quien asiste a la lenta transformación del marido en un hombre que buscará otro vecindario, que comienza a molestarse con el ambiente estrecho en que viven, con su vocabulario soez, con la existencia misma que llevan. Siente que en esa vigilancia a la testigo hay algo más que el simple deber policial. Está perdiéndolo mientras los demás policías también lo saben. El director Ridley Scott filmó más de 3 mil comerciales en 10 años y eso se siente en el ritmo perfecto, preciso y demencial de esta historia. Es una auténtica lección de buen cine, eficiente, al que nada le sobra ni le falta, con un suspenso que se enrosca en si mismo.

La otra película para destacar por estos días, es una comedia que usa toda la tecnología de Hollywood para contar una vez más una vieja historia que ha dado la vuelta al cine, la literatura y la televisión muchas veces, la historia de ese avaro llamado Scrooged, convertido por el director Richard Donner (el mismo de "Superman" y "La profecia"), en el joven presidente de una cadena de televisión que detesta la Navidad. Es avaro, odia a quien no le represente millones de dólares o puntos en el rating. En la Nochebuena, es visitado por tres fantasmas quienes se encargarán de voltearle la vida al revés, de hacerle ver y recordar sus errores presentes y pasados mientras algunos de sus mejores amigos agonizan por su comportamiento inhumano.

"Los fantasmas contra-atacan", además de sus increíbles recursos técnicos y de la escenografía magnificada por la música, tiene un elemento valioso en el comediante Bill Murray, uno de los más destacados de esa generación de cómicos que salió del programa de televisión Saturdar night lEve, al lado de John y Jim Belushi, Chevy Chase, Dan Aykroyd, Eddie Murphy y otros. Murray tiene una capacidad sorprendente para convertir un simple gesto en un recurso cómico. El se siente Scrooged, sabe que en esa avaricia solitaria, en esa feroz decisión de no sostener lazos tiernos ni afectivos con nadie, está la fuerza del humor negro de la pelicula y se lanza a fondo para conseguir el que se puede considerar el mejor papel de su carrera. Quizás algunos se sientan decepcionados con el discurso sentimental del final pero antes, con esos tres fantasmas que hurgan en la conciencia del avaro, pasarán algunos momentos deliciosos. -

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