Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/15/2011 12:00:00 AM

De viaje por la pintura

El escritor Cees Nooteboom propone un recorrido muy personal por el mundo de la pintura.

Cees Nooteboom

El enigma de la luz

Debolsillo-Siruela, 2011

143 páginas

Una de las razones de viajar -de perder países como bellamente decía Pessoa- es poder ver las pinturas originales de los grandes maestros. En el viaje no solo se recupera lo que necesariamente se pierde en la reproducción, sino que también podemos recrear el contexto. Cees Nooteboom, holandés errante, hace un viaje muy personal en busca de sus pintores -Neumann, Hooper, Bruegel,Vermeer, Rembrandt, Friedrich, Tiépolo, Ghirlandaio, Leonardo, Piero della Francesca- y consigue sorprendernos de nuevo. Por lo que dice, por lo que descubre. O, simplemente, por su condición de poeta y no de crítico de arte: "Un poeta que ama a un pintor no puede remediar ver los cuadros de este como seres vivos, como personas incluso, o, cuando menos, como objetos con un universo propio que el cuadro permite visualizar".

Qué bueno saber que el amable paisaje que aparece en los cuadros de Bruegel no es el de las inmediaciones de Brujas sino el de Pajottenlad, al sudoeste de Brabante, entre los ríos Zenne y Dender, cerca a Bruselas. Todavía hoy, en esa misma región, se pueden reconocer las colinas y los prados representados en sus pinturas. La iglesia del cuadro La parábola de los ciegos, Sint-Anna-Pede, sigue ahí, tal cual. "En cuanto sale uno de Bruselas lo envuelve de nuevo la variedad brabantina del neerlandés, la lengua que siempre se ha hablado en esas comarcas y que sigue escuchándose en Bruselas pese a todos los esfuerzos por expulsarla de allí". Hasta aquí, una simple anécdota, por mucho curiosa. Pero viene la revelación de Nooteboom. Esa es la región de las cervezas Gueuze, Krick y Kriekenlame, cervezas de alambique maduradas con cerezas: quien haya visto bailar a los campesinos de los cuadros de Bruegel entenderá al fin que la alegría y la exaltación casi frenética de esas gentes se explican por esa cerveza medieval. "Grandes jarras de piedra como una corriente dorada, un río que arranca de la Edad Media y fluye directamente hacia nosotros".

La cerveza no lo es todo. ¿Quién es el voyerista en los cuadros de Hooper y de Vermeer? ¿De dónde viene esa luz antinatural? Nooteboom nos da las respuestas, sin dañarnos el misterio ni la belleza de la pintura.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.