Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 7/9/2001 12:00:00 AM

Diario de un nómada

Manu Chao regresa con ‘Próxima estación: esperanza’, un disco que recoge sonidos y experiencias de una larga gira por América Latina.

Trovador, viajero eterno, francés, visitante asiduo de calles y bares de ciudades y aldeas del Mediterráneo, España, Africa y América Latina, de sitios de frontera donde los idiomas se confunden y se diluyen… Desde los ya lejanos tiempos del grupo Mano Negra, Manu Chao ha hecho de su música una aventura itinerante que le ha permitido mezclar con gran simpleza y eficacia ritmos, sonidos y atmósferas de latitudes diferentes. Pero a diferencia de los trovadores medievales, que iban de pueblo en pueblo contando sus historias, Manu Chao, grabadora en mano, recoge un sonido de niños aquí, un ritmo allá, una vieja canción al final de la calle, los sonidos del metro, los anuncios de la radio local. Luego, en la habitación del hotel o donde lo coja la noche, instala su estudio portátil y les agrega esos sonidos a sus canciones.

A sus casi 40 años de edad se ha vuelto un maestro de la sencillez. Prueba de ello es Próxima estación: esperanza, el título de su más reciente trabajo y segundo disco como solista. Son 17 canciones interpretadas en portugués, en francés, en árabe, en inglés, en castellano y en ‘portuñol’.

En realidad el disco es una suite, pues los temas están unidos y varias melodías aparecen en más de una ocasión a manera de leitmotiv. Es el resultado de un viaje que, de acuerdo con la información que trae el cuadernillo del CD, lo llevó por Ciudad de México, Lima, Rosario, Bogotá, Rio de Janeiro, Recife, Buenos Aires… la lista completa es mucho más larga. La base musical la componen, además de estas grabaciones incidentales, guitarras, voces dobladas, el bajo y ritmos que interpretan él y varios amigos que ha conseguido en tres continentes.

Manu Chao nació en 1961 en el seno de una familia de refugiados españoles que vivían en Francia. Entre 1980 y 1984 comenzó a aprender castellano y conformó la banda Joint de Culasse, que lanzó el álbum Hot pants. Los siguientes 10 años se los dedicó a la banda Mano Negra, que mezcló ritmos diversos e idiomas diferentes y que vendió más de tres millones de discos, además de convertirse en un grupo de culto en América Latina. En 1998 lanzó Clandestino, su primer álbum como solista, y obtuvo un éxito arrollador, sobre todo en Europa y Suramérica. Un año después se estableció en Barcelona y comenzó a trabajar en este álbum, que ha llamado la atención del público latinoamericano, en particular por la canción Me gustas tú, que ya es un éxito radial en Colombia.

Pero a Manu Chao la fama parece no afectarlo demasiado. Es un personaje que podría aprovecharse de su estatus de superestrella Sin embargo él se mantiene al margen. Su lugar en el mundo no son los salones donde se desarrollan las ruedas de prensa ni las giras promocionales. El prefiere perderse por los guetos de París, los muelles de La Coruña o las estaciones abandonadas del Ferrocarril del Magdalena, donde siempre encuentra el pretexto necesario para iniciar un nuevo itinerario.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1851

PORTADA

El doloroso asesinato de 81 líderes (este año)

José Jair Cortés es el más reciente de casi un centenar de líderes asesinados este año sin que el Estado pudiera evitarlo.¿Cómo parar este desangre?