Viernes, 19 de diciembre de 2014

| 1983/07/11 00:00

DOMINGO SIN "DINASTIA"

Intempestivamente cuando la historia de los Carrington tenía en vilo a cerca de 13 millones de televidentes colombianos, la serie fue sacada del aire

DOMINGO SIN "DINASTIA"

El pasado domingo fue un verdadero desastre para los millones de colombianos que rematan la semana sentados frente al televisor. Tras haber revivido nuestra historia, repasado las noticias de la semana en 7 días en el Mundo, y visto los goles del día en Colombia y los golazos trasnochados de España presentados por Hernán Peláez, muchos televidentes esperaban la ya tradicional voz dramática que recordaba algunas escenas del episodio anterior de "Dinastía". Por primera vez en muchos meses no se cumplió la rutinaria introducción, sino que una voz tan impersonal como familiar en nuestro medio explicó que por motivos ajenos al Instituto Nacional de Radio y Televisión, "Dinastía" iba a ser reemplazada por "Fama", una serie basada en la película norteamericana del mismo nombre. De pronto, cuando la historia de los Carrington parecía vivir su momento más dramático en mucho tiempo, un vulgar problema de doblaje dejó a medio país sin saber qué sería de Blake Carrington que había caído de un caballo y yacía inconsciente en un paraje solitario; quién habría secuestrado al pequeño Blake Carrington Colby y en qué terminaría el infarto de Cecil Colby, que lo sorprendió nada menos que en la cama de su futura esposa Alexis.
Realmente no se sabe cuándo dejará de ser "Dinastía" un privilegio para aquellos que pueden seguirla en Betamax. Según el boletín de Caracol, se trata solamente de "una corta suspensión" que, de pronto, por razones estratégicas de la licitación, se prolonga hasta 1984, cuando se iniciará la nueva programación. En otros países del mundo donde no existen problemas de doblaje, la serie nos lleva más de un año de ventája.
En Europa, Japón y los Estados Unidos, "Dinastía" se ha dado el lujo bajar del pedestal a "Dallas": siendo originalmente una imitación, indudablemente logró superarla. La gente se aburrió de los excesos de J.R. Ewing el héroe de "Dallas". Su falta de escrúpulos y su maldad se volvieron tan rutinarios y familiares como los paseos de Lech Walesa y su perro por las calles de Gdansk. Por eso la gente comenzó a abandonar poco a poco los ranchos texanos y se trasladó a Denver, Colorado, "tierra de grandes magnates y de la tecnología" según Steven, uno de los personajes de la serie. Allí los televidentes han estado siguiendo los pasos de otra historia tan impregnada de petróleo como "Dallas". "Dinastía" se convirtió entonces en la nueva epopeya americana y dejó definitivamente su imagen inicial de copia mala, para volverse una de las series de mayor sintonía en los Estados Unidos.
Mientras "Dallas" fracasa en el Japón y se presenta en la Unión Soviética como un ejemplo de la decadencia de Occidente, todo Occidente está pendiente de las intrigas que ocurren alrededor del clan de los Carrington, y se deja llevar sin la menor resistencia por esta penetración capitalista que la convierte, gracias a los millones de dólares de sus personajes, en algo tan épico como la Iliada y la Odisea.

EL CLAN CARRINGTON
El clan de los Carrington está encabezado por Blake, un magnate bueno y paternal, que se ve obligado por las circunstancias a realizar de vez en cuando negocios sucios, pero que entre los suyos se comporta con una generosidad y un altruismo realmente ejemplares. Este personaje, un híbrido entre Ardila Lulle, Michelsen Uribe y Santo Domingo, está representado por el actor John Forsythe, quien encaró un papel menos truculento pero igualmente paternal en la famosa serie "Roma, mi amore" y quien, además, de actuar en gran número de películas era la famosa voz de Charlie en "Los Angeles de Charlie". En "Dinastia" luce impecablemente peinado, viste con la sobria elegancia que los televidentes norteamericanos esperan de un magnate y en la vida real es un atípico actor que lleva un largo y feliz matrimonio con su primera y única mujer .
Su esposa en la pantalla, Krystle, y su primera mujer, Alexis, están representadas por dos actrices cuarentocincuentonas que estuvieron a punto de terminar unas carreras poco brillantes. Linda Evans representa a la ejemplar Krystle, un nombre que se ha convertido en un sinónimo de bondad. Fue en la vida real la primera esposa de John Dereck, el Roger Vadim de los Estados Unidos, quien también estuvo casado con Ursula Andress y luego con la famosisíma Bo Dereck, una versión veinte años menor de Linda Evans. Esta, no obstante estar un poco jamona, lucir ridículos peinados de quinceañera y de estar vestida siempre de satín, se las arregló para ser considerada el símbolo sexy de norteamérica en 1982. Ahora, se ha dicho, protagoniza un romance con Tom Shelleck, el bien parecido protagonista de "Magnum". Joan Collins, quien encarna a la temible y perversa Alexis Carrington, es una muy poco flemática actriz inglesa, cuya vida real es aún más truculenta que el papel que desempeña en "Dinastía". Al menos eso dice la misma en su autobiografía -a punto de ser publicada a pesar de las presiones de los productores de "Dinastia" -titulada "Pasado Imperfecto" en la que refiere con gracioso desenfado y escritura directa y sensual las opiniones que le merecieron una larga lista de celebridades del espectáculo y de los negocios que compartieron con ella alguna aventura amorosa. Antes de convertirse en la célebre Alexis, se ganaba la vida como actriz en películas bastante picantes, particularmente una llamada "The Bitch" que podría calificarse de semipornográfica. Su tercer esposo, Ron Kass, la acusa de haberse posesionado demasiado de su papel de Alexis y afirma que resulta imposible convivir con ella dos días sin que se altere el equilibrio siquico. Recientemente fue considerada como la bruja del año, por su maldad sin igual entre las mujeres, y apenas comparable a la de J . R. Ewing.
Fallon Carrington, la hija de Blake, está representada por Pamela Sue Martin, una joven revelación que automáticamente se ha convertido en la nueva "Diva" de los años ochenta. Su esposo, el virtuoso Jeff Colby, es en la vida real John James, un apuesto joven peinado como una especie de Beatle renegado, tan elegante como Blake e igualmente generoso, muy noble e ingenuo. En la vida real se dice que es el nuevo novio de Joan Collins, con quien salió por primera vez cuando la Reina Isabel de Inglaterra reunió a todos los actores de "Dinastia" en una visita que realizó a un estudio de Hollywood.
Los otros personajes de la serie representan aspectos diversos y su función es simplemente la de enredar aún más la trama y la de desarrollar pequeñas historias paralelas que se alternan con la tragedia principal. Este método logra que los televidentes descansen cada cierto tiempo de las imágenes de Blake, Krystle, Fallon o Alexis, quienes reaparecen siempre renovados con nuevas ideas que enriquecen el delicado equilibrio bondad maldad que caracteriza a "Dinastía" .

TELENOVELA AGRANDADA POR LOS DOLARES
"Dinastía" combina dos elementos que la distinguen de sus hermanas "Dallas" y "Flamingo Road" (versión de la Costa Oeste). Aunque en estas series se cuentan unas historias verdes de morbo y dólares, "Dinastía" no tiene nada que aprenderle y mucho menos que envidiarle a las telenovelas venezolanas y mexicanas que saturaron nuestra televisión en los años setenta; el único concepto que la distingue es que las latinoamericanas cuentan historias de gente pobre, mientras que "Dinastia" es una historia protagonizada por gente rica. A diferencia del drama latino, en el que se asiste al proceso gradual que convierte a una empleada del servicio en la flamante esposa del licenciado de turno, en "Dinastía" sobra el dinero y éste convierte a los fieles en infieles, a los justos en pecadores y a los leales en traidores.
Este es sin lugar a dudas el gran atractivo de "Dinastía". La vida íntima de los millonarios siempre ha apasionado a la gente común. Las intimidades de los Kennedys, de Howard Hughes y los Hearst venden libros por montones. Y "Dinastía", aunque es una ficción. también logra interesar a todos aquellos que deben conseguir sus electrodomésticos a plazos, y se sienten solidarios con los magnates cuando descubren en sus modestos living-rooms que hasta los "pobres millonarios" viven rodeados de problemas que "el dinero no puede solucionar".
Estos problemas que deben encarar son de todo tipo. A Blake Carrington le ocurren en cada episodio más cosas que a una persona normal en toda su vida. A lo largo de la serie, ha debido afrontar el homosexualismo de su hijo Steven; ha tenido que hacerse un análisis de sangre para poder comprobar si Fallon es en realidad hija suya; ha debido soportar las intrigas de Alexis cuando ésta se empeña en desbaratarle su segundo matrimonio, ha tenido que impedir chantajes de los países árabes que pretenden robarle sus buques petroleros; ha sido acusado del asesinato del amante de su hijo, su psiquiatra lo culpa por la muerte de su hermano el traficante de drogas y trata de quitarle su esposa; su rival a nivel estatal compra más y más acciones de su compañía para desbaratarle su imperio; su primera esposa, Alexis, provoca un accidente ecuestre para que su segunda esposa, Krystle, pierda su hijo y se las arregla para que un fotógrafo italiano los sorprenda en un nuevo reencuentro amoroso que le da la vuelta al mundo en los periódicos sensacionalistas. En medio de ese mar de intrigas de tan alto nivel, se mezclan situaciones más familiares al drama latino como la ceguera temporal de Blake, las tiernas escenas de amor paternal con su hija Fallon, las desventuras de Claudia y los intentos desesperados de Jeff por no perder a su esposa. Adulterios, divorcios, abortos, repetidas escenas de hospital que tanto gustan a los gringos, juicios y todo tipo de inmoralidades rodean y desbaratan la armonía que pretenden Blake y Krystle para poder ser felices. Más que un drama clásico, "Dinastía" es un novelón gótico-barroco capaz de cautivar la atención de millones de televidentes. Desde los que sufren de veras por sus personajes favoritos hasta los que se indignan por la cursi decadencia de los norteamericanos.
Cuando la melodía de trompeta y la orquesta interpretaban el final de "Dinastía", faltaba por verse "Dallas" antes del cierre de la programación. Ultimamente se veía tan vieja como si se tratara de "Perry Mason" o "Ironside". Victoria Principal aparecia cada vez más secundaria al lado de Fallon. J.R. el malo, no asustaba a nadie, como si se tratara de algún forajido de Bonanza. En síntesis "Dinastía" se convirtió en el enlatado estelar de la T. V . colombiana. Su rating de 48.3% de sintonía era casi igual al 49.4% del programa nacional por excelencia, "Don Chinche". "Flamingo Road" y "Falcon Crest" están luchando por esos índices y tal vez lo logren más adelante, cuando Alexis no sepa qué otra maldad inventar, cuando la bondad de Blake Carrington lo devuelva a sus viejos tiempos de "Roma mi amore" o cuando Krystle se pase de moda y otra mujer la reemplace como la más bella vedette de Norteamerica. Por ahora "Dinastía" había logrado mantener sin problema el primer lugar, y cuando reaparezca seguramente seguirá manteniéndose, o si nó, que lo juzgue el lector a continuación, a quien ofrecemos en el siguiente recuadro dos versiones resumidas, una real y otra falsa, sobre lo que sucederá en el próximo año de "Dinastía".

DERROCHE SIN PUDOR
"Dinastía " es una serie que muestra sin ningún pudor el derroche y los lujos que rodean la vida de los magnates. Pero llevar a la pantalla chica esta historia exige un movimiento de dólares de verdad, que poco tiene que envidiarle al dinero que gastan los personajes. Aunque la cadena ABC ha mantenido en secreto los salarios de los actores, hace poco se supo que a Joan Collins le reajustaron su sueldo, el cual quedó fijado en 65.000 dólares por capitulo. Se estima que John Forsythe debe ganar una cifra similar (unos 26 millones de pesos al mes), mientras que el sueldo de Linda Evans debe ser un poco más bajo. Pero si los salarios de los principales actores alcanzan cifras astronómicas, no menos alto es el costo de producción de "Dinastía". La realización de cada capítulo vale aproximadamente medio millón de dólares, una cifra que fluctúa según los capítulos, y varias revistas ya han publicado el valor del vestuario de Linda Evans, Joan Collins y Pamela Sue Martin, unos 10 mil dólares por capítulo. Quienes quieran anunciar sus productos en el horario de "Dinastía ", que se transmite en los Estados Unidos los miércoles de diez a once de la noche, deberán pagar 110 mil dólares por cada medio minuto de publicidad. Aunque este horario no es muy favorable, "Dinastía" se ubicó en el primer lugar de sintonía del rating norteamericano.

¿CUAL SERIA EL FINAL DE "DINASTIA?

VERSION A:
El secuestro del pequeno Blake Carrington Colby Jr. Ilena de zozobra a Fallon y a Jeff, quienes piensan que la desquiciada Claudia ha secuestrado a su hijo. Tras un operativo policial, Claudia se ve rodeada y sale a la terraza de su casa, tropieza y el niño cae al vacío. Luego, los horrorizados policías comprueban que el cuerpo descuartizado y desfigurado del niño es un muñeco. Poco después se descubre que fueron Toscani y un jardinero quienes secuestraron al pequeño Blake y ambos son encarcelados. Steven se va de su casa odiando a su padre y consigue un trabajo en una plataforma petrolera frente a las costas de Java. La plataforma estalla y Blake se entera de que su hijo esta entre los desaparecidos. Alexis y Blake viajan a Java y llevan a cabo un funeral simbólico de Steven. Mientras tanto en un rancho situado en el Estado de Montana muere úna anciana. Antes de exhalar su último suspiro, le pide al muchacho campesino que abra un cajón. El muchacho encuentra allí un cascabel de plata con las iniciales A. C. y ella le explica que esa era la joya que él traía puesta cuando lo secuestró siendo un bebé y que en realidad él es el heredero de la fortuna Carrington, tras la muerte de Steven. Conociendo la verdad, Adam Carrington viaja a Denver donde conoce a Fallon y ambos se enamoran sin saber que son hermanos. Tras saber la verdad, Adam deja a Fallon y se alía con Alexis quien, luego del infarto de Cecil el día anterior a su boda, logró que la casaran mientras Colby se moría en un hospital. Alexis es la dueña de la mitad de la Colby Co., la rival de Denver Carrington, y eso la convierte en la competencia de su ex esposo. Adam, para salir de Jeff, el otro heredero de la Colby Co., impregna las paredes de su oficina con un veneno que poco a poco enloquece a Jeff, quien firma, sin saber, gracias a un truco de Alexis, un certificado que la convierte en tutora del pequeño Blake Carrington Colby. Fallon, mientras tanto administra un hotel que su padre le regalo y que se ha cónvertido en el sitio "in " de Denver. Por fin aparece el primer esposo de Krystle, Mark Jennings, quien llega a Denver como profesor de tennis, invitado por Alexis. Se instala en el hotel de Fallon, donde se convierte en amante de Alexis, se enamora de Fallon y descubre que aún ama a Krystle. Reaparece Steven, a quien le reconstruyeron su rostro tras el accidente de Java, y se enamora del abogado que está tramitando su divorcio. En la casa de los Carrington aparece otro personaje, Kerby, la hija de Joseph el mayordomo. Esta se enamora de Jeff y se casa con él. Al mes descubre que está embarazada pero el médico le dice que su bebé tiene más tiempo y ella concluye que es hijo de Adam, quien la había violado tres meses antes. Krystle abandona a Blake porque éste la regañó en vez de apoyarla moralmente cuando peleó con Alexis en la fuente del jardín de su casa. Fallon, que había viajado a Bermudas para divorciarse, vive ahora con Jennings. La última escena conocida de esta versión ocurre en una cabaña donde Alexis le preparó una trampa a Krystle. Una mano anónima riega un combustible, pero la casa se incendia antes de tiempo y la imagen final muestra cómo se desploma la cabaña en medio de las llamas, donde Alexis y Krystle se debaten entre la vida y la muerte.
VERSION B:
Blake no se repone de la lesión que le produjo la caída del caballo. Su fiel esposa Krystle lo cuida y Steven, quien fracasó cuando trató de rehacer su vida, regresa de nuevo a casa y trata de ponerse al frente de la Denver Carrington apoyado por Jeff. Fallon vuelve a enamorarse de Jeff y ambos sufren por la suerte de su pequeño hijo secuestrado. Este por fin aparece cuando un allanamiento de la policía lo descubre en la casa de Claudia quien lo había confundido con su hijita Lindsay. Blake, al enterarse de la aparición de su nieto, comienza a mejorar hasta que se repone totalmente. Llega a Denver un joven hombre y Alexis, al mirarlo a los ojos luego de un casual encuentro, descubre que es su hijo Adam. Para que Blake no se entere, Alexis le inventa una serie de mentiras, y le dice a Adam que es hijo de Cecil Colby, quien se había repuesto del infarto y había logrado casarse con Alexis; Adam Colby se alía con ellos y sin saberlo comienza a odiar más y más a su verdadero padre. Tras una serie de patrañas, Alexis convence a Colby para que desherede a su sobrino Jeff. En efecto esto ocurre, y Jeff acepta la proposición que le había hecho mucho tiempo atrás de que fuera su hijo adoptivo. Claudia aún no se repone de la lesión cerebral que le causó la bala y comienza a creer que Adam es su esposo Matthew,y tras una serie de persecuciones Adam se enamora de Claudia y se vuelven amantes. Una indiscreción de Alexis pone a Blake sobre la pista del verdadero origen de Adam y descubre que es su hijo. Adam, al enterarse, reniega de su madre y se va de Denver. Alexis comienza a aburrirse de Cecil Colby y convence al primer esposo de Krystle, Mark Jennings, para que venga a Denver. Lo seduce y lo convierte en su amante. Sin embargo, Jennings descubre que aún ama a Krystle y trata de convencerla de que regrese con ella. Alexis se las arregla para controlar cada vez más la Colby Co. y ella sola hace tambalear con sus tretas, esta vez a nivel financiero, el imperio de los Carrington. Fallon y Jeff vuelven a tener problemas sentimentales mientras que Steven ha sido desplazado nuevamente por su padre en el comando de la Denver Carrington y trata otra vez de vivir su propia vida viajando al Brasil, donde se enamora de un gigolo que lo convence de que regresen a Denver. El brasileño se convierte en la novedad exótica de Denver y Fallon logra seducirlo. Jeff, entretanto, se enamora de Kerby, la hija del mayordomo Joseph, y tras divorciarse de Fallon se casa con ella y se van a los Angeles donde resultan gravemente heridos en un violento terremoto que sacude la Costa Oeste. Adam regresa y conoce a Steven, se gustan, y se convierten en amantes sin saber que son hermanos. Blake se entera y los regaña por practicar el más abominable de todos los incestos. Adam, horrorizado, se suicida. Fallon acaba casándose con Joao, el gigolo brasileno, quien es seducido por Alexis y logra convertirlo en su amante. En la última escena de esta versión de "Dinastía ", Fallon entra a su casa y descubre a su esposo Joao y a Alexis metidos en su propia cama. Alexis trata de dar explicaciones mientras que Joao huye por la ventana. Fallon, cegada por la ira, maldice a su madre y la ataca con un cortaplumas.

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