Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2010/09/18 00:00

Dos generaciones, un mismo jazz

La diferencia de edades entre los músicos de Zaperoco es su punto fuerte. El sonido de hace dos décadas se junta con los intereses folclóricos de ahora.

Dos generaciones, un mismo jazz

Uno de los repertorios más joviales del actual jazz colombiano, el del grupo Zaperoco, se sostiene en dos pilares: por un lado está el joven saxofonista César Medina, ex integrante del grupo rumbero La Mojarra Eléctrica, y, por otro, el veterano pianista William Maestre, quien ayudó a definir el sonido de jazz con sintetizadores en la década de los 90. A estos dos músicos los separan 15 años. Una generación, dicen.
 
De hecho, la presencia de Maestre dentro del grupo sugiere en principio un aire paternal. Pero basta con escucharlos para entender que en realidad se trata de un equilibrio: mientras uno exhibe la energía, el otro aporta la experiencia, y en ese juego se basa toda la arquitectura del sonido de su nuevo disco, Edificio Colombia.
 
“Hay mucho balance –explica el pianista–. La situación en la que estamos es la de compartir un concepto y una aventura. Yo no siento la diferencia de edad porque César y los otros músicos son muy maduros. Me divierto a la par con ellos. Logramos un interesante equilibrio entre experiencia y novedad”.
 
El nombre del álbum está muy bien puesto porque, si bien el grupo toca en clave de jazz, los cimientos de este Edificio Colombia son dos ritmos de las costas colombianas que se llaman igual: el porro chocoano y el porro del Atlántico. Ambos litorales logran sonar de manera exuberante en sus presentaciones en vivo y de un modo más contenido, pero atractivo, en su disco.
 
La conclusión es optimista. En Zaperoco, el jazz aparece como un espacio de conciliación musical. Medina es un saxofonista de mucho vuelo, en tanto que Maestre se convierte en un necesario polo a tierra frente al teclado. A veces también invierten los papeles y el sonido mantiene su imaginación. El jazz es el catalizador, el lenguaje que permite que hasta las brechas generacionales se desvanezcan.

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