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| 5/11/1998 12:00:00 AM

DOS VERDIS A OJO CERRADO

Verdi Falstaff
Brusson, Nucci,Ricciarelli, Valentini-Terrani, etc.
Los Angeles Phil. Giulini. Deutsche Grammophon, Polygram Verdi La Traviata Cotrubas. Domingo, Milnes Bayerisches Staatsorchester. Kleiber. Deutsche Grammophon. Polygram.
Traviata y Falstaff son obras maestras de Verdi, la primera con decenas de versiones, en su gran mayoría fracasadas o por lo menos sospechosas, la segunda muchísimo menos popular, pero generalmente carente de humor o fuera de estilo. Estas versiones son lo bastante recientes como para garantizar magnífica técnica de sonido y lo suficientemente expuestas como para poder llevarlas a ojo cerrado.
El Falstaff (1983) tiene no solo un elenco de primera con Renato Brusson (sir John), Leo Nucci (Ford), Katia Ricciarelli (Alice) y Valentini-Terrani (una comiquísima Quicky), sino que Carlo María Giulini logra la grandeza sonora que obliga la partitura, sin caer en 'wagnerismos', pero sí entregando el lugar justo al más refinado humor. La orquesta de Los Angeles sorprende por su ductilidad.
La Traviata (1977) de Carlos Kleiber justifica que desde hace años se le considere como una de las grandes batutas de este siglo, por su intensidad sonora, su originalidad y hasta la rapidez de sus tempi. Ileana Cotrubas está soberbia en su frágil Violetta, Plácido Domingo (Alfredo) en el mejor momento de su carrera y Sherrill Milnes hace honor a su prestigio de gran verdiano. La orquesta bávara tiene la ligereza y esmalte de la auténtica agrupación italiana.
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