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| 2/4/2012 12:00:00 AM

¿El arte justifica los medios?

Janne Teller, la autora de la exitosa 'Nada', hace en su nueva novela un duro cuestionamiento al mundo del libro y al papel del escritor y el editor.

Janne Teller
Ven
Seix Barral, 2012
159 páginas

El que ande en busca de una historia entretenida debe buscar otro libro. No obstante su llamativo título -Ven-, esta novela es de principio a fin una fuerte crítica sobre la forma en que ahora se publican los libros y el papel que juegan los componentes de ese circuito: el escritor, el editor y el lector. Y, también, sobre el sentido ético de la literatura: ¿Cuál es su frontera con la verdad? ¿Hasta dónde una historia tiene que ser fiel a la realidad? Un tono existencial y moral que recuerda las novelas de Albert Camus y que Janne Teller es la primera en reconocer: "Este libro está en deuda con Albert Camus por todo lo que he aprendido de sus palabras, de él como autor y como persona. Es mi respuesta a su novela La caída".

Así como La caída es un largo monólogo de un juez penitente, Ven lo es de un editor que en una noche de invierno se pregunta si debe publicar el libro que está a punto de mandar a la imprenta: la novela de un reconocido autor joven que sin lugar a dudas va a ser un éxito de ventas. La reciente visita a su oficina de una vieja amiga le ha dejado serias dudas sobre el libro, que se basa en un hecho real en el que ella fue víctima cuando trabajaba como delegada de las Naciones Unidas en Morenzao, un ficticio país africano. Lo que le acaba de contar su amiga, Petra Vinter, pone entre paréntesis el casi seguro best seller en trance de ser lanzado. El editor se ha enterado -nada menos- de que el joven autor conocía la historia de Petra y la ha utilizado en su propio libro: "¿Se tiene derecho a hacer pública una historia a la que se ha accedido confidencialmente cambiando únicamente los nombres? ¿Otorga la ficción libertad total?"

No se trata de plagio sino de una cuestión más profunda. Es casi seguro que no habrá problemas legales, que el reconocido autor hizo los cambios necesarios sin exponerse y adaptándose al gusto del público. He ahí el detalle que inquieta al editor. La historia falseada será un éxito comercial a costa de la historia verdadera. ¿Qué importa? Así son las cosas en el mundo editorial, la literatura que vende sufraga la que no vende, la literatura 'con mayúsculas' es algo que ya no interesa, solo se trata de crear productos editoriales de venta fácil: "Él ya no piensa de otra manera. No podría ocupar el puesto que ocupa si se permitiera tener buen gusto. La crítica y los lectores deben ser quienes lo valoren. Su trabajo consiste en publicar. Publicar lo que piden los lectores. Su trabajo consiste en determinar lo que los lectores piden. No, ahora ya no se ocupa de eso, entonces sí. Ahora su trabajo consiste en contratar a personas que puedan valorar si un manuscrito responde a lo que los lectores quieren". Su trabajo parece haberse reducido a velar por los intereses de los accionistas de la editorial.

¿Alguien puede apropiarse de una historia del dominio privado para llevarla al dominio público? De alguna manera eso es lo que hacen los escritores todo el tiempo: crear personajes de ficción a partir de personas reales. Pero, ¿es ético? ¿Se le pueden imponer reglas al arte o este solo debe rendir cuentas a su propia creatividad? Las preguntas del editor empiezan a ir más allá de su limitado oficio y la narración se vuelve más inquietante.

Petra Vinter y su desafortunada visita al editor ha reavivado la herida de su mala conciencia. Ha sido un detonante incómodo. Porque lo ha hecho pensar acerca de su trabajo, de la vida que lleva, del mundo en el que vive. Ha atizado las preguntas que tenía acalladas. ¿Todo era una farsa? ¿Veinticuatro años de farsa su matrimonio, su esposa ministra, sus amantes, su posición social y su prestigiosa editorial?

Por lo dicho, podría pensarse que estamos ante una densa -y porque no decirlo: aburrida- novela de ideas. No es así y quizá ahí reside el talento de Janne Teller: con un lenguaje intenso, económico y eficaz, consigue que esas especulaciones intelectuales encarnen finalmente en un drama, en una historia y en unos personajes concretos. La nieve cae durante una larga noche y la sentimos; la piel de Lula, una de las amantes, es "suave como el vientre de una yegua".
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