Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2002/02/19 00:00

El arte en nuestra historia

Conformada por obras de arte religioso de la comunidad agustina durante cuatro décadas de historia en Colombia, el Museo Nacional inaugura el 22 de febrero la exposición

El arte en nuestra historia

Hace 426 años se establecieron oficialmente en Bogotá los Frailes Agustinos. Todavía se puede admirar el majestuoso Templo de San Agustín en la calle séptima con carrera séptima como testimonio de aquella primera fundación agustina en el Nuevo Reino de Granada, acaecida en 1575. Ventiséis años después, y contando con conventos en las principales ciudades de entonces, como Tunja, Villa de Leyva, Pamplona, Ocaña y Cartagena, el año de 1601, se fundó la Provincia Agustina de Nuestra Señora de Gracia en el nuevo Reino de Granada. Han pasado 400 años desde entonces. Ese es el motivo histórico de la exposición del Museo Nacional que comienza esta semana: 400 años de la Provincia de religiosos agustinos en Colombia.

¿Por qué una exposición de esta naturaleza como uno de los eventos celebrativos de los 400 años de una provincia religiosa? En primer lugar, porque entendemos que el arte en una familia religiosa mantiene viva su historia, su pasado, su espiritualidad, sus valores, sus métodos pedagógicos, catequéticos y evangelizadores, su cultura y experiencia religiosa. Vida, cultura y espiritualidad agustinas que se entrecruzan y se hacen lienzo, retablo, fresco, estatua o arquitectura. Mientras perduren estas obras de arte nuestro pasado es de alguna forma presente, nuestros hermanos mayores nos hablan todavía y nosotros nos inscribimos en una corriente vital de cultura y pensamiento que nos lanza hacia el futuro.

En efecto, queremos mediante esta exposición mostrar el rostro histórico e iconográfico de la Orden de San Agustín en Colombia y parte de su quehacer evangelizador y cultural, Así, esta exposición constituye un aporte valioso en varios frentes:

- Los modelos de santidad que han florecido en la Orden para la Iglesia aquí tienen un lugar; sus virtudes heroicas, su alta contemplación, su entrega al servicio de la Iglesia, su observancia religiosa, siguen siendo testimonio vivo, lección y confrontación para el hombre de hoy. Esos santos siguen modelando las costumbres, instruyendo con su ejemplo, inspirando con su vida. Aquí está presente la santidad de una Orden religiosa.

- Un servicio a la cultura. Estas obras en sí mismas, como expresión estética, como manifestación de tendencias y escuelas artísticas, como reflejo de costumbres, relaciones, valores y razas son un aporte a la cultura de un pueblo, a la historia de su cultura y a sus expresiones. Sociólogos, etnógrafos, historiadores y otros especialistas se pueden acercar a estas obras bajo el prisma de su ciencia para extraer datos y sacar conclusiones sobre la vida de nuestro pueblo.

- Un servicio a la fe. La fe cristiana siempre se ha expresado mediante las formas culturales del pueblo que la recibe. Las expresiones artísticas de un pueblo manifiestan sus creencias, su visión del hombre, de la naturaleza, de Dios. Estas obras de arte manifiestan la fe de nuestro pueblo. No una fe cualquiera, sino la fe en Jesucristo, en su obra de salvación, en los dogmas esenciales de nuestra Iglesia católica. La comunión de los Santos, la obra redentora de Cristo, los misterios de su vida, pasión muerte y resurrección, los dogmas relativos a nuestra Señora; en fin, una síntesis preciosa de los contenidos de nuestra fe se puede apreciar en el arte de un pueblo, en las pinturas de sus genios, en las obras de sus artistas.

- Un servicio de la evangelización El valor de una colección semejante a esta también radica en su servicio a la evangelización y a la catequesis. Nuestros mayores fueron altamente ingeniosos al valerse del arte como ayuda metodológica, como recurso visual para anunciar a Jesucristo, para enseñar y recordar; para hacer de alguna forma captable e inteligible lo inefable; se trata del misterio que se nos revela conservando no obstante, su alteridad. El misterio se nos manifiesta sin ser por esto manipulado por el hombre. Gracias al arte religioso el Plan de Dios hecho historia se acerca al hombre con formas y colores, en el tiempo y el espacio. De igual forma, el mensaje religioso que transmiten supera el texto escrito dejando espacio para captar lo inexpresable.

- La breve alusión que hago a algunos de los beneficios de esta exposición y colección de arte religioso y agustino, quedaría muy incompleta si no menciono la contribución del arte religioso a la dimensión trascendente del ser humano. Efectivamente, la auténtica obra de arte es un lugar de acceso a la experiencia religiosa. El hombre que busca a Dios, que busca la Verdad, la Belleza plena, que busca trascender la belleza creada e ir al autor y origen de toda belleza, encuentra en el arte una ayuda singular. En este punto no puedo dejar de hacer referencia a la experiencia de San Agustín El anduvo por muchos años lejos de Dios, disperso y aturdido por el ruido de las criaturas, fascinado por su belleza y cautivado por los goces que le brindaban. Movido por la gracia decidió interrogar a las criaturas sobre el Dios que tanto había buscado. Todas a coro le respondieron: no somos nosotras el Dios que buscas, El nos ha creado. De las criaturas al Creador, de la belleza creada al autor y origen de todo lo bello y hermoso, a la Hermosura misma, de la que no sin cierta pena dirá Agustín: "¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba; y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste".

¿Eres un niño o un joven? Aquí tu fantasía y creatividad, tus sueños e ideales adquieren color y forma. ¿Eres un artista? Aquí encuentras inspiración para tus obras. ¿Eres un teólogo o filósofo? Aquí los dogmas e interrogantes más profundos sobre el hombre revelan parte de su misterio. ¿Eres un historiador o sociólogo? Aquí la historia de nuestros mayores se hace presente. ¿Eres un sencillo creyente? Aquí tu piedad y tu religiosidad se elevan y cultivan; ¿Eres un religioso, catequista o pastor? Aquí encuentras métodos y contenidos para tu acción evangelizadora. En fin, ¿admiras lo hermoso y lo bello, te cautiva lo sencillo y humilde, tus ojos, tu corazón y tu mente ven más allá de lo sensible? Aquí tu espíritu trasciende la hermosura de lo creado y contempla al Creador.

A la memoria de todos los Frailes Agustinos que por más de 400 años han entregado su vida por el Evangelio y por una convivencia en paz en nuestra Patria, esta exposición de arte religioso y agustino en el Museo Nacional de Colombia.

Fray Miguel VILLAMIZAR, OSA

PRIOR PROVINCIAL

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