Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2002/05/20 00:00

El fue Bolívar

Detrás del rodaje de ‘Bolívar soy yo’, la nueva película de Jorge Alí Triana que se estrena el próximo mes en Colombia, hay una historia verdadera que fue la que dio origen a la película. (*)

El fue Bolívar

Desde que Jorge Alí Triana asumió la dirección de la serie de televisión Revivamos nuestra historia y de los capítulos Bolívar, el hombre de las dificultades, que se emitieron en Colombia a comienzos de los 80, se dio cuenta de que ningún otro actor aspirante al papel se parecía tanto al Libertador como Pedro Montoya. La estatura, su contextura y sus gestos no podían ser más similares. Incluso Montoya se vistió las guerreras y las camisas que se exhiben en la Quinta de Bolívar y las medidas fueron exactas. "El mayor problema era mi voz. Bolívar tenía una voz más infantil, era más bien, con todo respeto, un poco femenina, la mía era más guerrera", confesó el actor a SEMANA hace un par de años. Fue así como Montoya, desde el primer instante, se involucró tanto con su personaje que estuvo a punto de dejar de ser él mismo para convertirse en el héroe que toda la gente veía representado en su figura.

Asumió su personaje con tal entrega que, según Triana, leyó más de 50 biografías sobre Bolívar, complementó los conocimientos sobre equitación que ya tenía desde que era niño cuando tomó varios cursos en la Escuela de Carabineros, y fue tal la grandeza que vio en quien interpretaba que no soportó que hablaran mal del Libertador. Según Blanca Jaramillo, la maquilladora durante el rodaje de la serie, y Jorge Rangel, en ese entonces gerente de Promec Televisión, empresa que la produjo, Montoya no podía ver a Francisco de Paula Santander ni en pintura. Así, literalmente: se enfurecía con sólo verlo y lo maldecía sin importar quién estuviera mirándolo.

Le fascinaba interpretar las escenas de amor y de sexo porque, según él, era en lo que más se parecía a Bolívar. "Creo que éramos iguales de pipilocos". Triana recuerda que la secuencia de la muerte de Bolívar fue la más difícil y por ello tuvo que rodarla de última, contrario al plan de producción, porque lo vio tan triste que pensó que después no se repondría para la realización de otras escenas. Montoya reconoció que esos fueron los parlamentos más duros, no sólo por el drama que implicaba, sino también porque fueron las únicos en los que sí tuvo que cambiar de voz, para representar al Bolívar enfermo, ronco, moribundo.

A partir de la finalización de la serie surgieron todo tipo de rumores sobre la suerte de Montoya. Se dijo que estaba loco y que andaba por las calles de Bogotá y de Villa de Leiva vestido como Bolívar y haciendo promesas a la gente que se le acercaba. "Fue un premio grande que Dios me dio al poder representar al Libertador, y por ello fue mi papel más conocido; pero también trajo lo malo y fue que me encasilló mucho, cosa que yo no quería. Tanto productores como televidentes se encargaron de tildarlo como Bolívar. Todos lo querían ver así y muchas veces se referían a él como tal. Montoya admitió que a donde iba lo saludaban como El Libertador y en varias ocasiones le hablaban como si él pudiera solucionar los problemas del país y lograr la gran unidad latinoamericana.

"Ese tipo me persigue" le confesó a Triana. Pero, para Triana, el loco no era él sino la gente que le hablaba. Después de la grabación de la histórica batalla de Boyacá, el párroco de Monguí difundió en todo el pueblo, a través de un altavoz "la llegada de Bolívar", y los campesinos corrieron con gallinas, frutas, y regalos para llamar la atención del que creían héroe.

El propio presidente Belisario Betancur lo invitó a su casa y al mostrarle la biblioteca le iba diciendo: "Mire libertador: ¡cuántos libros sobre su vida!". En el bicentenario del nacimiento de Bolívar, en 1983, los principales generales del Ejército colombiano lo invitaron a encabezar un desfile militar por las calles céntricas de Bogotá. Y lo hizo, vestido como Bolívar y a caballo, al frente de la tropa, y con la complacencia de los altos mandos militares y, por supuesto, de toda la gente que se agolpaba al lado y lado de las calles gritándole: "Libertador, libertador".

Y qué decir cuando llegaba a la Quinta de Bolívar en Bogotá como cualquier visitante. Los porteros no recibían al actor sino a otro hombre: "Bienvenido a su casa, libertador". Por eso Triana insiste "¿quién realmente era el que estaba mal de la cabeza?".

El escepticismo de otros directores de televisión impidió que Montoya hiciera posteriormente papeles importantes. Una de sus escasas apariciones la tuvo en la comedia N.N., en la que tuvo que representar nuevamente a Bolívar. Sin embargo, Montoya asumió el rol, pero se negó a ridiculizarlo como se proponía el director. La imposibilidad de figurar nuevamente en el plano actoral, lo obligó a seguirse desempañando en la locución, su labor primigenia, gracias a su imponente voz que siempre lo ha caracterizado y que aún hoy, a sus 54 años de edad, conserva plenamente.

Pero como si se tratara de un cuento la sombra de Bolívar no lo dejó ni siquiera con el paso del tiempo. Hace cuatro años sufrió una embolia que le paralizó medio cuerpo y fue internado, irónicamente, en el Hospital Simón Bolívar. El mismo lo recordó con resignación: "Tenía que llamarse así el hospital y no de otra manera". Su estado de salud es mucho mejor y su voz permanece intacta. Cree que Dios le dio una nueva oportunidad al sobrevivir de su enfermedad. Dejó atrás la bebida y olvidar a quien parece aferrarse a él.

Impactado por esa experiencia, Triana decidió llevar a cabo esa historia a la pantalla grande en ‘Bolívar soy yo’, película que se llevó el Premio Especial del público en el Festival de Toulouse, y el Ombú de Oro a la mejor película en el Festival de cine de Mar del Plata y el Ombú de Plata en el mismo festival. Robinson Díaz es el personaje central. El es Sergio Miranda, el actor que interpretó a Bolívar y que llegó a confundir su personalidad. Amparo Grisales interpreta a la actriz que personifica a Manuelita Saenz, Santiago Bejarano hace las veces de director de la serie de televisión mientras que Jairo Camargo es el presidente de la República.

Esta película se estrena en Colombia el 7 de junio y ha generado gran expectativa. Montoya, en la entrevista que concedió a SEMANA, sólo atinó a concluir una cosa: "Bolívar era el hombre de las dificultades, a mí déjenme con las mías."

* La entrevista con Pedro Montoya se llevó a cabo hace dos años y fue publicada en esta misma revista.

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