Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/14/1996 12:00:00 AM

EL CARIÑO POR BUENOS AIRES

Un acercamiento a la nostalgia del tango consiguen tres maestros que reviven composiciones de Gardel, Salgán, Piazzolla, Ginastera y Resta en 'Mi Buenos Aires querido'.


UN LEGENDArio y prestigioso director de orquesta, un bandeonista considerado como el sucesor de Astor Piazzolla y un contrabajista que durante 12 años trabajó en el quinteto del mismo Piazzolla, han unido sus talentos para realizar un disco donde ese melancólico, pero a la vez alegre, ritmo del tango, ha logrado un momento de gran dimensión y que ha recibido el más lógico de los títulos: Mi Buenos Aires querido.
Daniel Barenboin, Rodolfo Mederos y Héctor Console, bajo la producción de José Carli, se reunieron con la idea, del primero de ellos, de condensar en una grabación algo de música argentina. La inclinación general fue hacia temas de Gardel, Salgán, Piazzolla, Ginastera y Resta y el resultado, una grabación que brilla por su calidez y encanto.
Daniel Barenboim nació en una familia musical de Buenos Aires en 1942 y ya a los siete años dio su primer concierto para piano, arte en el que se graduó seis años después. A muy corta edad salió de Argentina y luego, durante los años 60, estableció su reputación en la escena de la música europea. Grabó todos los conciertos para piano de Beethoven junto a Otto Klemperer, así como todos los conciertos de Mozart, tanto como solista como conductor al lado de la Orquesta de Cámara Inglesa.
Desde entonces, el crédito de Barenboim se ha ligado a Arthur Rubinstein, la Filarmónica de Berlín, la Orquesta de París, y festivales como los de Edinburgo, Bayreuth y Salzburgo, al igual que al premio Grammy, que recibió el año anterior por sus quintetos de piano junto a integrantes de la Filarmónica de Berlín y la Sinfónica de Chicago.
Rodolfo Mederos, por su parte, construyó su imagen trabajando desde mediados de los años 60 y hasta 1974 con la orquesta de Osvaldo Pugliese. En su trabajo, que sigue de cerca la línea avant-garde de Piazzolla, se ha destacado como uno de los más importantes bandeonistas que, según la crítica, ha logrado un equilibrio entre el sonido clásico de Pugliese y el de avanzada de Piazzolla, que ha quedado reflejado en sus distintas grabaciones y bandas sonoras de película.
Finalmente está Héctor Console, un experto del contrabajo que ha pertenecido a distintas orquestas sinfónicas dentro y fuera de Argentina y que integró el quinteto de Piazzola entre 1978 y 1990, y su sexteto desde 1989 hasta su disolución.
Mi Buenos Aires querido hace una interesante retrospectiva en torno al tango y es asi como reune composiciones de los años 30 (El día que me quieras y Mi Buenos Aires querido de Carlos Gardel y Danza de la Moza Donosa de Alberto Ginastera), de los años 50 (Don Agustín Bardi de Horacio Salgán, Contrabajeando de Aníbal Troilo, Tzigane Tango de Piazzolla) y de los 60, en especial con la suite Las estaciones del mismo Piazzolla, todas ellas bajo un tratamiento cuidadoso que permite un acercamiento natural a la esencia del tango en un ámbito absolutamente nuevo, logrado por tres músicos talentosos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.