Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1994/12/12 00:00

EL COLOR DE LA NOCHE

EL COLOR DE LA NOCHE


EL COLOR DE LA NOCHE
Mucho sexo y pocas propuestas tiene la más reciente película del director Richard Rush.

ANTES DE ESTREnarse en Estados Unidos, el director Richard Rush tuvo que echar mano de las tijeras para que su más reciente película, El color de la noche, no fuera clasificada como cine X. Aun así las secuencias eróticas que aparecen en ella son algunas de las más explícitas de los últimos años. Las escenas de cama -que curiosamente no ocurren en ésta- corren por cuenta de Bruce Willis y Jane March. El primero es suficientemente conocido por su participación en películas como Duro de matar y La hoguera de las vanidades. La segunda se hizo famosa el año pasado al protagonizar El amante, de Jean-Jacques Annaud.

Pero todo esto no es sino un dato curioso, que puede ser inclusive lo único destacable de esta película que por estos días se estrena en Colombia. En realidad, El color de la noche, cuyo director ha sido admirado y reconocido por su talento en las décadas pasadas, no pasa de ser una de las tantas producciones de suspenso con erotismo que han inundado las pantallas en el último lustro.

La película es la historia de un sicólogo (Bruce Willis) quien, además de sufrir el trauma del suicidio de uno de sus pacientes, se ve involucrado en el asesinato de un colega amigo. En estas circunstancias aparece la figura de Jane March, la escultural joven que se encargará de seducirlo hasta el delirio. Todo esto seguido de cerca por un jefe de policía de Los Angeles que intenta resolver el caso. El policía resulta ser Rubén Blades, quien en esta oportunidad sorprende como actor.

La cinta se defendería bien si no pretendiera profundizar en el conflicto de las personalidades y en las alteraciones sicológicas de los seres humanos y se dedicara más al suspenso. Pero la floja aproximación a las aberraciones sicológicas, unida a las escenas eróticas que poco tienen que ver con el resto de la trama, hacen de El color de la noche una cinta más bien aburrida y sin mayores propuestas, tal vez una de las películas más débiles de las que se esperaban en Colombia con amplias expectativas.



LA MAGIA DEL MAQUILLAJE
A PRIMERA VISTA parece que se tratara de los verdaderos protagonistas de la historia: Franklin Delano Roosevelt, Winston Churchill y José Stalin. Por supuesto, se trata de tres de los intérpretes que hacen parte de la serie de televisión de la NBC sobre la Segunda Guerra Mundial. El fotograma reproduce el conocido episodio de la conferencia de Yalta y en él aparecen tres famosos actores transformados. John Lithgow (Roosevelt), conocido por Demente y Máximo riesgo; Bob Hoskins (Churchill), y Michael Caine en el papel de Stalin. La magia del maquillaje ha hecho que por lo menos el parecido entre Caine y Lithgow con sus respectivos personajes sea impresionante.


¡CUIDADO! BEBE SUELTO

El mismo argumento de Mi pobre angelito, pero con un bebé como protagonista.

EL LIBRETISTA Y productor John Hughes saltó a la fama luego de que su película Mi pobre angelito entrara a formar parte de los cinco filmes más taquilleros en la historia de Hollywood.

Después de producir Mi pobre angelito 2 y Daniel el travieso, Hughes ha inventado ¡Cuidado! Bebé suelto, esta vez utilizando un niño de escasos meses de edad como protagonista. La trama es similar a la de Mi pobre angelito. Un bebé es secuestrado pero escapa de sus captores y deambula durante todo un día por Chicago, corriendo grandes riesgos, pero también divirtiendo al público. El argumento es contundente: un bebé es peligroso en la medida en que no le tiene miedo a nada. Y así actúa el pequeño. Como en sus anteriores películas, Hughes alterna el humor con sensaciones de ternura hacia el bebé y de compasión por sus padres, quienes sufren al ver que es probable que su hijo nunca vuelva a aparecer.

Dirigida por Patrick Read Johnson y protagonizada por Joe Mantegna y Lara Flynn Boyle, ¡Cuidado! Bebé suelto utiliza toda la capacidad tecnológica disponible para los efectos especiales, de los cuales el más impresionante es un robot a control remoto que reemplaza al niño en las escenas más arriesgadas.

La película no es tan buena como las anteriores producciones de Hughes, pero aguanta perfectamente para divertir al público infantil.



OTRA DE VAQUEROS

DEFINITIVAMENTE El género del western está de moda. Esta vez es el director de Jerónimo, Walter Hill, quien se ha dejado tentar por las aventuras de vaqueros, villanos y cazarrecompensas. Se trata de la película Wild Bill, basada en la vida de uno de los pistoleros más famosos del oeste salvaje: Wild Bill Hickock. El protagonista es el multifacético Jeff Bridges, quien apareció en pantalla recientemente en la película Sin miedo a la vida, de Peter Weir. Lo acompañan en el reparto Ellen Barkin, como Calamity Jane, y John Hurt, quien desde Detrás de las noticias no atina a caracterizar un buen filme.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.