Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1995/04/24 00:00

EL DILEMA

Basada en un escandaloso caso de fraude en un programa de consurso de televisión, esta película es una de las mejores de la temporada.

EL DILEMA



DIRECTOR: ROBERT REDFORD
PROTAGONISTAS: RALPH FIENNES, JOHN TARTURRO, ROB MURROW,
DAVID PAYMER Y PAUL SCOFIELD

POR CUENTA DE los concursos de televisión la mitad de los televidentes de Estados Unidos vivió pegada a los receptores durante la década de los 50. El llamado sueño americano, que había nacido al culminar la Segunda Guerra Mundial, se encontraba en su etapa de mayor expansión y, por supuesto, la televisión -y todo lo que giraba alrededor de ella- iba a sacar la mejor tajada del momento. En pocas palabras, los programas de concurso constituían una extensión de las promesas de riqueza del coloso del Norte. En 1958 había cerca de tres docenas de concursos en televisión al aire, que sumaban 50 horas del tiempo total de las cadenas. Este milagro había sido posible gracias al atractivo del dinero fácil ofrecido a los concursantes, pero también a la seducción que este tipo de programas produjo en el público televidente.
En especial, uno de ellos causó furor. Se llamaba Veintiuno y cada semana enfrentaba a dos concursantes para que contestaran preguntas de cultura general por una gran suma de dinero. La fascinación que causaba en los televidentes el hecho de ver a determinados concursantes aguantando meses enteros como líderes indestronables del programa hizo que la sintonía de Veintiuno creciera como la espuma. Todo esto parecía una coincidencia hasta que un miembro del Congreso estadounidense reunió pruebas suficientes para demostrar que todo no era más que un fraude.
El caso, extractado de un capítulo del libro Remembering America, fue rescatado del texto por el director Robert Redford para llevarlo a la pantalla con el nombre de Quiz Show (El dilema) y hacerse merecedor a varias nominaciones al Oscar, incluidas las de mejor director y mejor película.
Basado en una acertada reproducción de la época, de los escenarios y de los personajes, Redford logró hilvanar una historia que fue un escándalo en su momento y que sirvió de premonición al poder descomunal que iban a adquirir las productoras de televisión tan sólo unos años después.
La película narra el ascenso y la caída de un prestigioso profesor universitario, Charles Van Doren (Ralph Fiennes), en el concurso de Veintiuno, en relación con su rival, un ambicioso judío (John Tarturro), cuyos celos de fama lo llevaron a acusarlo de fraude ante las autoridades. Aunque a veces demasiado literaria para el cine, El dilema logra dar en el blanco de dos objetivos suficientemente contundentes: demostrar la fragilidad de la sociedad frente al poder omnipresente de la televisión, reflejado en el caso mismo, y las estructuras oscuras de manipulación del sueño americano, materializado en las figuras de los pusilánimes concursantes.
Una narración impecable, la solidez de los personajes y el toque maduro de Robert Redford de ir más allá del suceso para alertar sutilmente sobre el poder de la televisión ya hacen que esta película sobresalga por su elaboración. Y esto, unido a un excelente decorado y las espléndidas caracterizaciones de Fiennes, Tarturro y Paul Scofield (en el papel del padre de Van Doren) la convierten sin duda en una de las mejores de la temporada.


LEYENDAS DE PASION
Una historia de amor sirve de marco a una epopeya sobre el cambio de siglo norteamericano.

DIRECTOR: EDWARD ZWIC
PROTAGONISTAS: ANTHONY HOPKINS, BRAD PITT, AIDAN QUINN,
HENRY THOMAS Y JULIA ORMOND

TRISTAN HA DEbido morir joven. Rebelde y aventurero, pero sobre todo educado como indio, desde chico se acostumbró a descargar su vitalidad enfrentando osos. Semejante riesgo daba para suponer que su vida sería corta. Pero no fue así. Precisamente una pelea con un oso lo habría de unir a la leyenda indígena norteamericana según la cual los destinos del hombre y del oso quedarían unidos hasta el último día, si los dos perdían sangre en la contienda y sobrevivían.
El desarrollo de esta leyenda, narrada por un sabio indígena, le da nacimiento a Leyendas de pasión, del director Edward Zwick. Protagonizada por Brad Pitt, Aidan Quinn y Anthony Hopkins, y basada en la novela de Jim Harrison, la película es la historia de un padre y tres hermanos, ganaderos de Montana, y su cruel destino como consecuéncia de la aparición de una mujer que cambiará la vida de la familia para siempre. Pero ante todo es la historia de Tristán (Pitt), el segundo de los hijos, en su lucha contra el destino inevitable: y también la historia del cambio de siglo en Norteamérica, una transformación que maduró justamente con la primera guerra mundial, y que se hace notar en los personajes de Alfred (Quinn), el hijo mayor. y Tristán: el primero se convierte pronto en el héroe del siglo XX, con el afán de dinero y la política como sus leyes; mientras el segundo, con su temperamento indomable. se parece más a los personajes de Melville, el escritor de Moby Dick.
La película, que en primera instancia puede ser vista como un drama interminable, cobra fuerza por el hecho de estar ligada a la leyenda, creada y alimentada por aquel sabio indígena que ha habitado con la familia desde siempre, y vigilada por el padre (Hopkins), testigo impotente de la catástrofe. Con ciertos tintes de epopeya, Leyendas de pasión sobrepasa los límites melodramáticos para ser, de alguna manera. un testimonio del cambio de siglo norteamericano. Es, en fin, una historia de amor, pero también la del derrumbe de la última época que era capaz de forjar una leyenda.

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