Domingo, 23 de noviembre de 2014

| 1984/01/09 00:00

EL ECO DE LENNON

Se cumple un aniversario más de la muerte del Beatle más creativo del grupo y se le rinde homenaje con un disco de recopilaciones que no recoge lo mejor de su producción

EL ECO DE LENNON

Cuando a finales de 1969 se confirmaron los rumores sobre la disolución de los Beatles, muchos fueron los que desde ese momento añorarían por siempre, el feliz reencuentro de estos 4 dinosaurios de la música, alguna vez bachilleres del puerto de Liverpool. Pero para ese entonces, John Lennon no tenía las menores intenciones de desempolvar un grupo (o un mito) en el cual ya no creía. "Ahora grabo con Yoko. No pienso grabar con ningún atro ególatra. Sólo hay cupo para una persona en el álbum en estos tiempos. Hubo alguna razón para hacerlo una vez (hablando de los Beatles), pero ya no la hay."
Y tenía razón. Su primera etapa había finalizado con un saldo de muy buenas canciones. Las primeras escritas en compañía de Paul McCartney (Day Tripper, A Hard Days Night), señalaban ya el camino que se abriría Lennon en el grupo, letras verdaderamente inteligentes en las que se reflejaba su interés por la filosofía de la vida y los ideales como la libertad, el amor y la paz.
"La paz sigue siendo importante para mí, y mi vida está dedicada a vivir. Sobrevivir es de lo que se trata fodo esto, realmente." Y sobrevivir para Lennon era amar y crear. Crear, como genio que era, baúles enteros de temas que muchos no se cansan de ponerlos una y otra vez. Con los Beatles, (Help, Strawberry Fieldsfor Ever, Across the Universe, Bulldog, Revolution No. 1 y No. 9, Glass Onion, Yer Blues, etc) y por su cuenta, (God, Working Class Hero, Cold Turkey, John Sinclair, How do you sleep, Isolation, etc.), Lennon acumuló una cantidad de material impresionante que sin embargo, no siempre fue reconocido y debidamente difundido. Varias ideas suyas, siempre frescas y renovadoras, fueron rechazadas por McCartney quien las consideraba "todavía no lo suficientemente maduras". Y de su segunda etapa con Yoko Ono, la magnética japonesita a la cual unió su vida (LENONO), también abundan los incidentes traumáticos. Hoy en día sigue sin reconocerse el trabajo experimental que hiciera con la Plastic Ono Band, a comienzos de los años 70. (Don't Worry Kyoko, gritos electrizantes durante 20 minutos o más; o el disco en donde en toda una cara sólo se escucha el eco de su amor: John-Yoko, John-Yoko, John-Yoko...se repite hasta desaparecer). Además, como todos los sinceros textos políticamente comprometidos, también los de Lennon fueron, digámoslo así, embolatados. Curiosamente no pegaron "The Luck of the Irish", "Sunday Bloody Sunday", "Angela (Davis), colándose solamente "Woman is the Nigger of the World" que sin jactarse nunca de feminista, iba directamente al grano: "La mujer es la negra (o esclava) del mundo; y si no me crees, mira a tu mujer".
"Entre la perfección en el sonido y el sentimiento de las canciones, me quedo con el sentimiento. Por eso me gusta el rock'n roll, y nada más. Me expreso mejor en el rock, aunque no necesito de él para crear".
Y es cierto. John Lennon era además de músico, padre ejemplar, esposo como pocos, dibujante de historietas, escribía cuentos y tenía más de 30 películas en 8mm., aparte de su actuación en "How I Won the War".
Pero durante un largo receso musical que tuvo entre 1975 y 1980, Lennon se dedicó a tener una vida tranquila en la que desarrolló más su relación con Yoko y su hijo Sean, que su capacidad de sorprender: al reintegrarse, lo hizo con el mediocre álbum "Double fantasy". ¿Era la canción Starting Over un presagio sobre la muerte de Lenon? Por lo menos musicalmente sí lo era. Y si la noche del 8 de diciembre de 1980, Mark David Chapman no hubiera disparado esos balazos mortales con su calibre 38 Special comprado en Honolulú por 169 dólares, realmente es muy poco lo que se podría asegurar. Tal vez John estaría aún con vida. Y tal vez haciendo reggae. Es difícil saberlo. Pero de lo que sí no hay duda, es que jamás habría salido el disco de recopilaciones "The John Lennon Collection" que, aparte de unas tantas de Double fantasy, trae 8 canciones que ya contenía su primer disco de grandes éxitos "Shavedfish".
Y aunque son inmejorablemente buenas, no se justifica teniendo Lennon un tentativo repertorio para escoger. Una vez más se quedaron por fuera las más interesantes. Definitivamente, un triste homenaje al cumplirse 3 años de su muerte. -
Karl Troller -

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