Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 7/7/1997 12:00:00 AM

EL EMPERADOR DEL CINE

'Napoleón' (1927), obra revolucionaria del cine francés, se presenta en Bogotá con orquesta sinfónica y tres pantallas incluidas.

Pocas veces se presenta en el mundo, pero cuando sucede causa una verdadera sensación. Se trata de la película Napoleón, del francés Abel Gance, pionero del cine de su país junto con Louis Delluc y Marcel L'Herbier. Las proyecciones, que tendrán lugar los días 11 y 12 de junio, se llevarán a cabo a beneficio de la Fundación Francia Solidaridad en Colombia (presidida por Etienne Ramos-Esteban), con el patrocinio de la Embajada de Francia, Colcultura y Cine Colombia, paralelamente con la gran exposición Solidarte 97, un evento de características similares en cuanto su producido económico será destinado a las obras sociales de la Fundación (ver recuadro).Pero además de la satisfacción de contribuir a una causa noble, los espectadores que se reúnan en el Teatro Embajador tendrán la oportunidad de presenciar un espectáculo privilegiado. Napoleón es una obra revolucionaria por muchos aspectos. Terminada en 1926, fue estrenada el 7 de abril de 1927 en la Opera Garnier de París, con una duración original de ocho horas. Se trataba, como es obvio por la época de su filmación, de una película muda, pero Gance, siempre ambicioso y adelantado a su tiempo, liberó a la cámara de su posición fija en el trípode y la convirtió en un instrumento móvil, lo que hoy suena obvio pero en su época resultaba un recurso sorprendente. Esa, sin embargo, no fue su innovación más ambiciosa: Gance usó por primera vez el sistema de proyección por tres pantallas, una técnica que, dirigida a dar mayor profundidad a la imagen, sólo fue puesta en práctica en los años 60 por la industria de Hollywood bajo el fallido nombre de 'Cinerama'. Refiriéndose a la que sería su obra maestra, Gance declaró a sus técnicos y actores, con una grandilocuencia propia de sus ambiciones, "Napoleón va a permitirles el ingreso al templo de las artes por la puerta gigantesca de la historia". Al fin y al cabo se trata de una creación poética, que no tiene por objeto la transcripción anecdótica de la vida del emperador. Como curiosidad, el propio Gance desempeña el papel de Saint-Just y el escritor Antonin Artaud es Marat. Grandiosa y lírica, la obra tendría una historia agitada: el proyecto de Gance abarcaba ocho películas que hubieran dado cabida a la vida entera del emperador, desde su juventud en Córcega hasta su final en Santa Helena, pero al final sólo comprendió desde la juventud de Bonaparte hasta la marcha en la campaña de Italia. Gance le dio sonido en 1934 y la modificó en 1971, pero fue el historiador británico Kevin Brownlow quien logró restaurar una versión casi integral que triunfó en Nueva York en 1981, Londres y Roma en 1982 y París en 1983. A pesar de su estatus póstumo de pionero fundamental del cine francés, Gance sólo logró superar la incomprensión de sus contemporáneos al llegar al final de su vida, y su filmografía está plagada de altibajos, en la que lo mejor está con frecuencia al lado de lo peor. Murió en 1981, de 92 años, tras haber ganado un primer premio nacional de cine en 1974 y un César de honor (algo así como el Oscar francés) en 1980, muchos años después de su tiempo. Porque Gance no logró materializar sus grandes proyectos por falta de apreciación de sus críticos. "Tengo derecho a las entrevistas y a los homenajes, pero no a los encargos", solía decir al final de su vida. Las proyecciones que se llevarán a cabo en Bogotá no escatimarán recurso alguno: se presentará una versión original (muda) de cuatro horas, acompañada nada menos que por la Orquesta Sinfónica de Bogotá, bajo la dirección del maestro francés Jean-Paul Penin, quien se ha constituido en un verdadero embajador musical de su país y ya visitó Colombia el año pasado. De ese modo, los aficionados colombianos al séptimo arte tendrán un plato exquisito y excepcional, con un interés adicional: la contribución, a través de la cultura, a los objetivos filantrópicos de la Fundación Francia Solidaridad en Colombia. nn La invención de Abel Gance sólo llegaría a Hollywood 40 años más tarde Solidarte 97, al servicio de las obras socialesInaugurado la semana pasada y con duración hasta el 25 de junio, tendrá lugar en la Galería El Museo, de Bogotá, un evento diferente: la exposición venta Solidarte 97. En ese recinto, cuya infraestructura fueaportada por la Galería, se reunirán 44 obras de artistas colombianos de trayectoria (desde David Manzur hasta Edgar Negret, pasando por Ana Mercedes Hoyos, Ana Patricia Palacios, etc.) que proporcionaron sus trabajos para que el producto de la venta sea destinado a las obras de la Fundación Francia Solidaridad en Colombia. Solidarte se organizó a partir de una idea de la esposa del embajador francés en Bogotá, la señora Monique Libourel, quien ya había impulsado las manifestaciones artísticas en su anterior misión en Caracas. El proyecto es llevar a cabo Solidarte cada dos años, no sólo en su vertiente de beneficencia sino en la de promoción de los valores nuevos de la plástica nacional.En efecto, en forma paralela a la exposición-venta se expondrán las obras de 12 jóvenes colombianos seleccionados mediante un jurado especial, entre quienes se otorgará un Primer Premio consistente en una beca de estadía de seis meses en París con el propósito de que el favorecido exponga su obra allí y tenga la posibilidad de establecer contactos que enriquezcan su visión artística. Dos menciones honoríficas darán la oportunidad a los ganadores de exponer también en una galería parisiense. El jurado de selección estuvo presidido por José Ignacio Roca, de la Biblioteca Luis-Angel Arango (y comisario de la exposición). El de calificación está integrado por Isadora de Norden, directora de Colcultura; Luis Fernando Pradilla, director de la Galería El Museo; Eduardo Serrano, crítico y curador; Natalia Gutiérrez, decana de artes plásticas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano; y Jorge Jaramillo, maestro en artes plásticas. La Fundación Francia Solidaridad en Colombia nació en 1995 por iniciativa de un grupo de personas que, con el apoyo de la embajada de Francia, decidieron unir sus esfuerzos para canalizar la generosidad de los colombianos y de los franceses amigos de Colombia con el fin de recolectar fondos para ayudar a varios organismos de beneficencia. Sus objetivos buscan ayudar a la educación de los niños desamparados, y en general toda causa social de importancia, como mejorar la vida de los ancianos y asistir a las víctimas de catástrofes. Sus actividades siempre se han circunscrito a la cultura, no sólo porque ésta es un lenguaje universal sino por su capacidad para estrechar los vínculos de los pueblos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1850

PORTADA

El hombre de las tulas

SEMANA revela la historia del misterioso personaje que movía la plata en efectivo para pagar sobornos, en el peor escándalo de la Justicia en Colombia.