Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1993/08/02 00:00

El fundador de pueblos

Antonio de la Torre y Miranda, el hombre que más pueblos fundó en Colombia, sale del anonimato después de 200 años.

El fundador de pueblos

SU NOMBRE ESTABA PERDIDO ENTRE las páginas olvidadas de la historia.
Poco o nada se conocía de su vida. Quizás una que otra mención en algún documento escondido en los grandes archivos del siglo XVlII. Pero no más.
Su paso por este mundo era ignorado hasta cuando la historiadora colombiana Pilar Moreno de Angel decidió ir tras sus huellas.
Y luego de cuatro años de investigación. cuyo resultado es un libro (que acaba de publicarse bajo el nombre de "Antonio de la Torre y Miranda. viajero y fundador" , la conclusión es clara: este personaje español. por quien nadie parecía interesarse. resulto ser el mayor fundador de pueblos del antiguo Nuevo Reino de Granada. Durante los 16 años que permaneció en tierras colombianas, De la Torre fundó 43 pueblos, la mayoría de los cuales existe y algunos se han convertido en grandes ciudades.
Antonio de la Torre y Miranda fue todo un caballero andante, pero de la vida real. Recorrió sin descanso la costa norte de Colombia, navegó los ríos Orinoco, Atrato, Sinú, San Jorge... Anduvo a pie y a caballo por una tierra desconocida. Y pese a que encontró obstáculos, nunca se le ocurrió abandonar su labor de fundador. Con perseverancia y tenacidad cumplió la misión que el Reino de Espana~ y la misma historia. le consignaron.
Lo insólito es que un personaje que camino por estas tierras durante casi dos decadas fuera tan desconocido. Sólo hasta cuando Pilar Moreno tomo la decisión de profundizar en la historia de su vida, este fundador dejó de ser fantasma de archivos para convertirse en pieza clave de la historia de Colombia. "Me llamó la atención su capacidad para fundar pueblos, dice la historiadora, y el hecho de que su obra viva hoy y sea tan deteminante para departamentos como Bolívar, Sucre y Córdoba". Pilar Moreno persiguió cuanta señal de vida dejó De la Torre. Tarea nada fácil, pues los documentos más importantes se encontraban en España. Pero la decisión de sacarlo del olvido estaba tomada. Por eso viajó, habló con historiadores y escribió a los Archivos de lndias solicitando información. Pidió datos, documentos, mapas... cualquier cosa que tuviera que ver con un oficial español del siglo XVlII llamado Antonio de la Torre y Miranda. Y así, poco a poco, logró reconstruir su historia.

EL CABALLERO ANDANTE
La vida de este personaje resultó casi una leyenda. Era un asceta, un filósofo, un botánico gran amigo de José Celestino Mutis-, un devoto cristiano... Un miembro de la pequeña burguesía que desde joven decidió entrar a la marina española, de la cual hacían parte los más cultos. Y De la Torre fue uno de ellos. Aunque no tuvo títulos que lo respaldaran, sus escritos revelan su gran educación. Fue además un excelente cartógrafo. Varias de sus obras resultaron de vital importancia para los Archivos de Indias. Pero fue, sobre todo, un viajero.
A tierra colombiana llegó gracias a su actividad como marino. Después de acompanar a Carlos III en su viaje de Napoles a España para posesionarse como Rey, De la Torre navegó con Manuel de Guirior, virrey del Nuevo Reino de Granada.
Fue así como llegó a Cartagena. Allí inició sus expediciones en la costa norte de Colombia. Su primera misión fue fundar un pueblo llamado Santa Ana de Barú. Y lo hizo tan bien, y tan conforme a las Leyes de Indias, que continuaron comisionándolo para esa tarea.
Su historia como fundador podría no tener final. Poblaciones como San Juan de Timiriguaco (hoy Villanueva), Pasacaballos, Corozal San Francisco de Asís de Sincelejo, San Benito Abad, Santo Tomás Canturiense (hoy Buenavista), San Jose de Cienaga y 37 más, fueron fundadas por él. Montería, hoy una gran ciudad, también tuvo su origen en las manos de Antonio de la Torre.
Allí los indios fueron los que presionaron la creación del pueblo, pues durante 13 años pidieron que los dejaran vivir "bajo campaña".
También fundó o mejor, refundó -San Bernardo del Viento. Según dice la leyenda, un grupo de sacerdotes jesuitas traía hacia el Nuevo Reino de Granada Una estatua de San Bernardo abate de Clarivaux. Durante el viaje los sorprendió una tormenta, naufragaron y se vieron obligados a bajar la estatua a tierra en el primer sitio que pudieron. Pero luego, cuando intentaron levantarla para llevarla a su destino, pesaba tanto que tuvieron que dejarla allí y fundar un pueblo. Ese mismo pueblo que después De la Torre refundó.
La actividad de este viajero se hizo cada vez más intensa. El Reino español le pidió que descubriera un camino para llegar a Antioquia. Así que tomó el río Sinú de Montería hacia arriba. Sin embargo, cuando ya estaba avanzado el camino, las personas que viajaban con él lo abandonaron.
Pero De la Torre era lo bastante testarudo como para no desistir de la misión. Así que se devolvió río abajo en barcas hechas por él, llegó hasta San Bernardo del Viento y luego siguió su expedición por el río Atrato. Algo que estaba prohibido desde 1698, por temor a abrir la puerta al contrabando extranjero, y se castigaba con pena de muerte. Pero De la Torre, como oficial real, lo pudo hacer.
Pero si lo que hizo este fundador de pueblos fue importante para el país, lo que dejó de hacer también hubiera sido clave. Por ejemplo, De la Torre le propuso a los comerciantes cartageneros abrir un camino río Atrato hacia arriba, para que las mercancías entraran facilmente. Sin embargo nunca pusieron atención. También quiso fundar 14 pueblos en la zona de El Darien. De hecho, alcanzó a hablar con el arzobispo virrey Antonio Caballero y Góngora acerca de estas fundaciones Pero antes de hacer realidad su proyecto se enfermó de artritis debido a la humedad de los caminos.
En ese estado, De la Torre realizó una expedición al Orinoco, encomendado por el virrey Manuel Antonio Flórez. Fue a pie, en flechera, a caballo... y a su regreso presentó un informe y un mapa muy detallado de la zona.Después viajó a Fusagasugá, en donde no sólo se dedicó a su labor de cartógrafo y fundador, sino que decidió trabajar en la búsqueda de nuevas plantas para enviarselas a su amigo José Celestino Mutis. Y en efecto, De la Torre encontró nada menos que una especie de quina aún desconocida.
Su último viaje fue a Mompox y luego a Cartagena, en donde lo nombraron comandante de las fortalezas de San Fernando, San José y el Angel de Bocachica. Pero su enfermedad cada día crecía más. Así que el mismo pidió que lo enviaran de vuelta a España. El regreso a su país no fue muy alentador.
Allí encontró a su antigua esposa una mujer que hacía 10 años no veía y por la cual ya no sentía afecto y a una hija natural que no conocía. Con esas noticias, y con la desilusión de que el reino de Espana no valorara su misión, llegó el final de la vida de De la Torre y Miranda.
Este final es el mayo misterio en la historia del personaje. De hecho Pilar Moreno de Angel, que ya había logrado averiguar sobre su vida, sus viajes, sus fundaciones... Que incluso había encontrado ilustraciones de los uniformes de los oficiales de esa época, que no eran conocidos por nadie hasta el momento... casi no logra saber sobre la muerte de De la Torre. "Busqué y busqué su testamento hasta que me enteré que estaba en el Archivo de Cádiz. Pero tan comido por los animales que no se podía fotocopiar. Así que le pedí el favor a Hermes Tovar, un historiador amigo, que copiara a mano lo quese pudiera leer ". Encontró dos versiones: una en la que le dejaba todo a su esposa y otra en la que se arrepiente y nombra poseedora de sus bienes a su hija natural.
Y en el archivo de la Parroquia de Nuestra Señora de los Milagros, también en Cádiz, se encontró su partida de defunción: Don Antonio dc la Torre y Miranda murió el 6 de febrero de 1805. Ese día falleció el mayor fundador del Nuevo Reino de Granada. Murió pobre, solo y sin un título que le reconociera su labor. Sólo hasta ahora, más de 200 años después, comenzó a conocerse la gran misión de este caballero andante.

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