Martes, 17 de enero de 2017

| 1980/12/11 00:00

El hombre araña 2

Quien haya disfrutado el capítulo anterior se sentirá a salvo en esta continuación. ***

El hombre araña 2

Título original: Spiderman 2.
Año de producción: 2004.
Director: Sam Raimi.
Actores: Tobey Maguire, Kirsten Dunst, James Franco, Alfred Molina, Rosemary Harris

Lo mejor de las nuevas películas de El hombre araña, lo que las acerca a la categoría del Batman de Tim Burton o del Superman de Richard Donner, es que no pierden de vista nunca el espíritu de las tiras cómicas creadas por Stan Lee y Steve Ditko, que se toman en serio los conflictos entre sus personajes (tienen, al tiempo, sentido del humor) y no olvidan que la condición de superhéroe de su protagonista es, sobre todo, una maldición sin salida. Se dedican, en otras palabras, a seguir en su cotidianidad al hombre que da título a la aventura. Y las secuencias de acción, aunque hayan sido adornadas con desmedidos efectos especiales, resultan particularmente dolorosas. Se nos llega a pasar por la cabeza -y es esta la prueba de que las cosas funcionan en esas aventuras improbables- que todo puede salirle mal al personaje principal.

Esta segunda parte, que retoma por completo los pequeños dramas sin caer en la paranoia 'post-11 de septiembre' de la anterior, encuentra al fotógrafo Peter Parker convertido en un talentoso estudiante universitario que, aun cuando trata de sostenerse como repartidor de pizzas y hace lo que puede para no decepcionar a sus amigos, tiende a fallarle a todo el mundo por culpa de su trabajo secreto: Mary Jane Watson, la mujer de la que ha estado enamorado desde los días de colegio y que está a punto de casarse con un astronauta, no le perdona que no la haya visto actuar en un modesto montaje de La importancia de llamarse Ernesto; Harry Osborn, el amigo millonario, no le perdona que no lo lleve hasta el 'hombre araña' que asesinó a su padre (aquel irritante villano llamado Duende Verde, que no nos digamos mentiras, estuvo a punto de empañar la primera entrega); su tía Mae, que trata de superar la absurda muerte de su esposo, no le perdona que no le haya dicho toda la verdad sobre el día del accidente.

El hombre araña 2 es una película entretenida. Sí, tiene discursos bochornosos, citas poéticas incómodas y diálogos realmente tontos ("ve por ellos, tigre"), además de que pretende dejar -Dios nos ha concedido esta vez que no haya banderas que se agitan- un deprimente mensaje norteamericano, y el temible nuevo enemigo, un científico gobernado por cuatro brazos mecánicos y llamado por la prensa sensacionalista Doc Ock, que tampoco funciona del todo, pero, gracias a la mirada emocionada del director Sam Raimi, a la convicción de todos los miembros de su elenco, a una serie de bromas que no les quitan fuerza a los momentos de angustia y a la atención al detalle del guionista Alvin Sargent (que falla, en cambio, a la hora de hacer redondo un relato que se alarga sin justificación), nos dejamos llevar por casi todas sus escenas.

Disfrutar de este tipo de producciones es una bendición. Porque quien haya odiado la primera odiará aún con mayor convicción esta segunda entrega. Y no podrá dormir cuando se entere de que viene una tercera.

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