Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2003/04/20 00:00

"El humor negro puede ser un arma muy fina"

El escritor mexicano Jorge Volpi será uno de los invitados especiales a la Feria. Su novela, En busca de Klingsor, ya fue traducida a 10 idiomas.

SEMANA: ¿Cuál fue el origen de la novela 'El fin de la locura'?

JORGE VOLPI: Se trata de la segunda parte de una trilogía sobre el siglo XX que comienza con En busca de Klingsor. Si en ésta hablaba sobre la Segunda Guerra Mundial y la responsabilidad moral de los científicos, ahora El fin de la locura se refiere a los años 70 y 80 y a la responsabilidad política de los intelectuales. Se trata, pues, de una parodia de novela de aventuras sobre la izquierda revolucionaria en Francia y América Latina.

SEMANA: ¿El personaje de Aníbal Quevedo está inspirado en alguien en especial?

J.V.: No se basa en nadie en especial. Se trata, más bien, de alguien que podría ser un representante típico de su generación, es decir, de aquellos que vivieron el 68: va de la ilusión revolucionaria a la desilusión y, más adelante, a sucumbir a los encantos del poder.

SEMANA: ¿Su interés era, entre otras cosas, cuestionar el pensamiento de los intelectuales franceses?

J.V.: Más que cuestionarlo, convertirlo en materia novelística sin traicionarlo. Algunos intelectuales franceses salen muy mal librados, como Lacan y Althusser, pero otros siguen vigentes con gran fuerza, como Barthes y Foucault.

SEMANA: ¿Cómo se pueden tratar temas tan serios como el neoliberalismo, el socialismo y la revolución cubana siendo también divertido?

J.V.: Yo creo que el humor -al menos el humor ácido o negro- puede ser un arma muy fina, al lado de la ficción, para retratar algunos de los aspectos más serios de la historia y poder analizarlos de manera distinta, y en ocasiones más rica, que la propia historiografía.

SEMANA: ¿Cuál es el papel de los intelectuales en una crisis mundial como la que se vive por estos días?

J.V.: El papel es muy variado. Algunos han optado por comprometerse sólo con su obra -lo cual me parece muy respetable-, pero algunos otros por fortuna han querido contribuir a la crítica de los excesos del poder estadounidense.

SEMANA: En su libro anterior había mucha matemática. Ahora hay sicoanálisis sumado a tantas reflexiones sobre hechos históricos, personajes, filósofos. ¿Cómo escribir de tantas cosas a la vez todo bajo un eje narrativo?

J.V.: Yo creo que la novela admite casi todo en su interior: es una de sus mayores riquezas. Ninguna otra creación humana permite analizar con profundidad, y con el arma de la ficción, discursos tan distintos como el científico, el histórico, el sicoanalítico o el sociológico.

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