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| 5/11/1992 12:00:00 AM

EL INTOCABLE

A punta de hacerse el rogado, Carlos Kleiber se ha convertido en uno de los directores más cotizados del momento.


MIENTRAS MIles de directores de orquesta esperan durante meses que algún teatro se acuerde de ellos, un coloso de la batuta ara muchos el más grande se da el lujo de tener sobre su escritorio una torre de contratos, que sóla esperan que el genial música escoja fecha, programa, orquesta y solista para poner todo a sus pies.
Se trata del alemán Carlos Kleiber. Sus negativas para dirigir, y las permanentes cancelaciones, han hecho que cada aparición suya se convierta en auténtico suceso. Con bombo y platillos se había anunciado la gira que realizaría con la Filarmónica de Viena a Francia y a Estados Unidos para la celebración de los 150 años de la orquesta austríaca. La boletería estaba agotada desde comienzos de año, pero se quedaron todos con los crespos hechos, pues Kleiber a última hora canceló la agenda. La razón, esta vez, un problema respiratorio.
¿Qué tiene este artista que lo hace diferente del resto? Sin duda alguna, genio. En sus manos las orquestas adquieren dimensiones extraordinarias. Logra sonoridades fantásticas y transparencia absoluta. Dirige siempre a velocidades vertiginosas, sin perder el equilibrio, el colorido y, sobre todo, el sentido musical. Para lograrlo, exige al máximo a cada músico. Quienes trabajan con él deben someterse a extenuantes ensayos, pero todos aceptan con gusto este esfuerzo en aras del resultado final.
Cierto es que ha tenido que sobrellevar Carlos Kleiber el fantasma de su padre Erich, también director de orquesta y de primera linea en su época. Sin embargo poco se parece a él, y en nada a quienes trajinan en su mismo oficio. Detesta la publicidad y el vedetismo. No se deja imponer condiciones sindicales ni de ninguna otra índole cuando de trabajar se trata.

Nacido en Argentina, casi por accidente, algunos especulan que hace años intentó conseguir trabajo por esos lares, sin resultado alguno. Es explicable: ¿con quién iba a trabajar?
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