Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2002/06/02 00:00

El Libertador

Con gran expectativa se estrena esta semana en las principales salas de cine del país ?Bolívar soy yo?, la más reciente película del director colombiano Jorge Alí Triana.

El Libertador

A comienzos de los aÑos 80 la serie de televisión Revivamos nuestra historia era uno de los programas más vistos en Colombia. El hombre de las dificultades, como fueron llamados los episodios que relataron la vida de Simón Bolívar, tuvo tal acogida que el actor Pedro Montoya, quien interpretó al Libertador, se convirtió por esos meses en uno de los hombres más populares del país. Pero no porque la gente lo viera como al actor famoso sino porque todos lo saludaban y lo veneraban como si realmente él fuera Simón Bolívar.

Fue allí donde el actor confundió la realidad con la ficción y asumió que él era ?El Libertador?. "Dos años después de terminado el rodaje de Bolívar yo estaba en Chiquinquirá haciendo una serie sobre Antonio Nariño cuando vi a Pedro por el corredor del hotel vestido de Bolívar. Cuando lo saludé me dijo que se encontraba en plena campaña al lado de políticos importantes", recuerda hoy Jorge Alí Triana, director de El hombre de las dificultades.

Esas situaciones dieron origen a Bolívar soy yo, la nueva película de Triana que se estrenará en 30 teatros de todo el país este viernes 7 de junio. Las anécdotas en torno a esa experiencia son numerosas. Como cuando se decidió filmar la muerte de Bolívar y Montoya no pudo soportar que fuera cierto y grabar el último capítulo requirió mucho trabajo. El se puso muy triste y entró en una profunda depresión. La gente se le acercaba y lo llamaban "Libertador, Libertador", le pedían favores, lo aclamaban, lo aplaudían. Y él correspondía con saludos militares y arengas que había aprendido luego de leer muchas biografías sobre el personaje que interpretaba.

Incluso cuando se celebró el bicentenario del nacimiento de Bolívar, en 1983, Montoya encabezó un desfile militar, a caballo, al frente de la tropa que marchaba por la carrera séptima. "Yo vi con mis propios ojos ese desfile. Yo bajaba del TPB y vi cómo el actor era ovacionado por la gente", comenta Triana.

Así nació Santiago Miranda, el protagonista de la película, representado por Robinson Díaz. "Indudablemente esto no es una crónica literal sobre la vida de Pedro Montoya. Es la vida de un actor. A mí me interesa mucho el universo de los actores, la compenetración con los personajes y del público hacia el personaje. Todos estos elementos, más la intención de involucrar de alguna manera la dramática situación del país, la idea de levantar de la tumba a un mito como Bolívar y hacerlo caminar me resultó una idea muy atractiva, aclara Triana, y agrega: Traer a colación textos de Bolívar a la actualidad me parecía muy atractivo. La idea de un actor que se revela contra un guión que ya está hecho es divertida como tema dramático. El personaje nuestro se niega a morir en la ficción".

La película, que cuenta con la actuación de Amparo Grisales, quien interpreta a la actriz que personifica a Manuelita Sáenz; Jairo Camargo, quien hace de presidente de la República; Santiago Bejarano, como director de la serie, y con Fanny Mikey como productora de la misma, entre otros, llega a las principales salas del país con el precedente de haber obtenido el Premio Especial del Público en el Festival de Toulouse, Francia, y el Ombú de Oro a la mejor película y el Ombú de Plata a mejor película iberoamericana en el Festival de Mar del Plata en Argentina.

Las primeras reacciones de la prensa en Colombia han estado divididas. "La película plantea un juego interesante sobre las confusiones generadas por un actor entre la realidad histórica y sus fantasías como personaje de ficción. Sin embargo la representación telenovelesca del Libertador termina siendo una farsa destructiva y el paralelo con la situación colombiana actual desemboca en un abismo institucional de proporciones exageradas. Creo, sinceramente, que Jorge Alí Triana ha perdido la cordura de ?Tiempo de morir? y abraza el camino zigzagueante de ?Edipo Alcalde", opina el crítico Mauricio Laurens.

Para Sergio Ramírez, otro crítico de cine, el filme tiene la gran virtud de retratar la esquizofrenia del público, que en la calle saluda o insulta a los actores como si ellos fueran el personaje que representan. "Comienza muy bien pero al final se va a pique", agrega.

Pedro Montoya no ha visto la película aún. El actor sigue recuperándose de una embolia que lo afectó hace tres años. "Yo creo que él está un poco asustado creyendo que la película es sobre su vida. Pero, al final, le va a gustar. Es sobre todo un homenaje a la actuación", concluye Triana. Esta semana los colombianos podrán ver esta nueva producción, cargada de cinismo y de sátiras en torno a la sociedad colombiana y sacar sus propias conclusiones.

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