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| 8/21/2000 12:00:00 AM

El patriota

La conmovedora ficción sobre un padre que existió.

El Patriota es una ficción que cruza el escenario de la historia. Es el retrato de un buen padre atrapado en medio de una guerra. Porque patriota es quien vive y muere por su patria, y la patria no es sólo el lugar de nacimiento sino, también, el territorio de la vida de los hijos.

En los libros nace en 1732, muere en 1795 y se llama Francis Marion. Le dicen “el zorro de los pantanos” porque desaparece entre la bruma. Lo llaman héroe porque combatió a los cherokees y porque, gracias a sus estrategias, fue posible vencer a las tropas comandadas por el ilustre lord Cornwallis en la última batalla por la independencia norteamericana.

En la película, en beneficio del drama, se llama Benjamin Martin —según el significado de sus nombres ‘el guerrero predilecto’—, es tan agudo, tan humano y tan combativo como Marion, y lo conocemos cuando ya ha pasado a la historia y ha descubierto que la independencia es una causa abstracta y que sólo entiende su vida al lado de sus hijos y sentado en una silla mecedora.

Pero vendrá el destino: sus hijos se involucrarán en las miserias de la guerra y él, en su defensa, atenderá su vocación y peleará —en palabras de Thomas Jefferson— para que sus niños vivan en una patria en donde “todos los hombres han sido dotados por el Creador con ciertos derechos inalienables”.

Las películas del alemán Roland Emmerich no resisten el análisis. Pero es inútil molestarse por el patriotismo de El día de la independencia, la trama de Godzilla o los errores históricos de El patriota porque, entre muchas otras cosas, al director le tienen sin cuidado la coherencia del relato y la historia norteamericana y siempre lo sacrifica todo por lo que Hitchcock llamaba la emoción pura.

Emmerich siempre ha tratado de hacer las películas de Spielberg, y, quizás porque la imitación suele ser un buen comienzo pero un muy equivocado patrón de conducta, las suyas nunca han convencido del todo. Pero esta vez, aunque ha contado con el presupuesto, el músico y el guionista de Rescatando al soldado Ryan, ha explorado su propia voz y al menos ha logrado conmovernos con el drama de un padre que se ha ganado su descanso.
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