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| 3/20/1995 12:00:00 AM

EL PERFECTO ASESINO

En medio de tanta bala es curioso que la protagonista de esta película sea la ternura.



DIRECTOR: LUC BESSON
PROTAGONISTAS: JEAN RENO, GARY OLLDMAN, NATALIE PORTMAN Y
DANNY AIELLO.

SI NO FUERA POR ese brindis en honor de los sueños y las utopías cumplidas llamado Azul profundo (la historia de un hombre que quiere fusionarse de cuerpo y alma con el mar), muchos pensarían que por la cabeza del director francés Luc Besson sólo pasan desgarradoras escenas de violencia. De hecho, su película La Femme Nikita fue una sólida representación de la dicotomía humana expresada en su naturaleza más íntima e innata: ser violento y -en contraste- amar como único anuncio de esperanza.
Con algunas variables, en El perfecto asesino Besson retoma el mismo tema, pero con una intención quizá más conmovedora -o dramática, según se mire-: el amor como oportunidad de redención, pero al mismo tiempo como perturbación de la cruda cotidianidad establecida.
La película es la historia de un asesino a sueldo (Jean Reno), admirado por sus contratantes por su perfección y limpieza a la hora de actuar. Rescatado en su niñez de la pobreza absoluta por un intermediario de la pequeña mafia de inmigrantes italianos (Danny Aiello), el asesino ha alcanzado la cima de su profesionalismo, fruto de una disciplina y un adiestramiento inmejorables. Pero todo esto dura hasta el encuentro con una niña quien, como él, ha quedado abandonada en un brutal incidente de tráfico de drogas. Y lo que parecía ser una cinta de acción policíaca del estilo de Duro de matar, empieza a tomar matices un poco más interesantes.
En la mitad de la lluvia de bala que el bajo mundo del tráfico de droga implica -más para la industria cinematográfica estadounidense-, Besson traza una historia de amor que tiene su soporte en la ternura. No es el superpolicía al rescate de la doncella. Es un criminal desaforado intentando defender el único asomo de vida de su existencia: una niña que bien puede ser su ruina, pero por la que quizás vale la pena arruinarse. En contraprestación está ella (Natalie Portman), quien lo busca a él para huir de su corto pero infernal pasado, y al mismo tiempo para liberar su odio contra asesinos aún más despiadados que su recién encontrado padre putativo.
Todo el que hace parte de esta historia parece estar condenado con antelación; incluso el propio capo de la droga (Gary Oldman), un adicto y desalmado traficante en quien los sentimientos no son ni siquiera un recuerdo de su remota niñez. Y sin embargo surge la flor en medio del barrizal, la alegórica planta que sobrevive a la masacre.
El perfecto asesino es una exaltación de la tragedia en su sentido más romántico; es un crudo retrato social o una lección de vida. Lo cierto es que a pesar de que Besson es considerado por varios críticos como un director sin mucha gracia, vendido al establecimiento, por lo menos sus películas han enseñado a Hollywood que es posible hacer acción sin héroes y con mejores resultados temáticos.


JAMON JAMON
Mejores lìos de faldas se han visto como anécdotas en películas más elaboradas.

DIRECTOR: BIGAS LUNA
PROTAGONISTAS: PENÉLOPE CRUZ, STEFANIA SANDRELLI, ANNA
GALIENA, JAVIER BARDEM, JUAN DIEGO Y
JORDI MOLLA

SI HA HABIDO una película controvertida en los últimos dos años, esta película ha sido Las edades de Lulú. Catalogada por unos como una simple cinta pornográfica y por otros como una excelente semblanza del erotismo, Lulú suscitó toda clase de comentarios, pero la verdad es que no pasó inadvertida.
Ahora llega una reciente realización del mismo director, el español Bigas Luna. Se trata de Jamón Jamón, en pocas palabras la historia de un anunciado matrimonio que culmina en tragedia. La cinta sucede en uno de esos rincones pueblerinos de España que bien puede también ubicarse en Colombia o en cualquier otro lugar de Latinoamérica. Al fin y al cabo los lupanares, sus concurrentes, las ilusiones de éstos y sus propias historias son casi iguales.
Jamón Jamón cuenta el desenlace de la relación entre un joven rico de pueblo y la hija de una prostituta. Sin embargo, esta no es la única relación que intenta sobreaguar en medio de la desilusión cotidiana. Después de ires y venires, de promesas de amor, de cortejos, coqueteos y cuernos, los padres del novio, madre e hija y un aparecido aprendiz de torero terminan armando una tragedia.
El reparto está encabezado por Penélope Cruz, a quien los colombianos tuvieron la oportunidad de ver en Belle Epoque. El otro atractivo es Anna Galiena, la misma de El marido de la peluquera.
En el mejor estilo del cine español -un cine famoso por tener algunas de las mejores escenas de cama de la pantalla-, Bigas Luna construye su historia sobre la base del instinto animal que enloquece por tradición a los latinos: el sexo.
A pesar de ser una historia definida con humor y algo de tragicomedia, Jamón Jamón es una reiteración del estilo español que supo exportar Pedro Almodóvar hace ya varios años. Por eso no causa sorpresa y en ciertos momentos parece una historia ya contada, ya conocida como anécdota accesoria en el interior de películas más brillantes.
La narración y el sentido del humor entretienen al espectador, pero en última instancia da la sensación de que todo lo que sucede en pantalla ya ha sido visto y que, por eso, Jamón Jamón carece de una particularidad que la haga permanecer.
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