Viernes, 20 de enero de 2017

| 1994/03/14 00:00

EL PIANO

A pesar de su aparente lentitud, esta película es una obra maestra del cine contemporáneo.

EL PIANO

NADIE SABE POR qué Ada aceptó casarse con un hombre al que no conocía y menos su decisión de cambiar su vida citadina para reunirse con él en la mitad de una selva. Pero eso es poco en esta cinta de la directora neozelandesa Jane Campion, ganadora de la Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes.
Nominada en ocho categorías de los premios Oscar de este año -incluidas mejor película, mejor director, mejor guión original y mejor actriz, tanto principal como de reparto-, El piano se ha ganado el aprecio de la crítica internacional en todos los paìses donde se proyecta. Y no es para menos. A nadie le cabe la duda de que El piano es una joya de la composición cinematográfica.
Protagonizada por Holly Hunter (Ada), Sam Neill, Harvey Keitel y la niña Anna Paquin, la película narra la aventura de una prodigiosa intérprete de piano no capacitada para hablar, y de sus tormentosas relaciones con dos hombres en la espesura de la selva neozelandesa del siglo XIX. Meticulosamente construida, sin olvidar ningún elemento accesorio en los encuadres, las tomas, la fotografìa y los escenarios, la directora lleva de la mano al espectador por una historia barroquista, colmada de romanticismo y de belleza.
El ritmo lento del filme es compensado con el cuidadoso trabajo de la imagen y de los personajes. Cada escena es un eslabón hacia la siguiente, cada gesto es una invitación al deleite del lenguaje visual, gracias a la labor intimista de Jane Campion, una directora que no deja de sorprender con su talento en un campo donde pocas veces se destaca una mujer de tal forma.
Con su sobria y elegante caracterización, no exenta de tensión dramática, Holly Hunter es firme candidata a llevarse la estatuilla de mejor actriz. Por su parte, la pequeña Anna Paquin, en el papel de su hija, la erige como una de las revelaciones del año.
Basada en una pura inspiración poética, El piano absorbe el corazón de los espectadores y se torna en sí misma como una obra maestra del cine contemporáneo.


EN LA MIRA DE NORIEGA
Irreverente, frentero e irònico, Oliver Stone siempre encuentra el momento apropiado para darles dolores de cabeza a las instituciones estadounidenses. Antes de culminar su pelìcula Entre el cieno y la tierra, el controvertido director habìa aceptado llevar a la pantalla la òpera Evita, cuando se tropezò con un proyecto que su ego no podìa rechazar.
Se trata de transformar en pelìcula la biografìa de nadie menos que el general Manuel Antonio Noriega, el hombre fuerte de Panamà, que fue pràcticamente secuestrado por los marines estadounidenses para llevarlo a juicio en Estados Unidos.
Despuès del escàndalo suscitado por JFK, es de esperar que Stone haga de Noriega todo un polvorìn. Por lo pronto, ya cuenta con la aceptaciòn de Al PAcino para que sea èl quien interprete al general panameño.


MR. JONES
La maniaco-depresión como tema y un gran papel de Richard Gere.

TODOS PIENSAN que quiere matarse, pero en realidad el deseo de Mr. Jones es gozar la vida en toda su plenitud, así arriesgue su vida en lo alto de una construcción.
Protagonizada por Richard Gere (en uno de sus mejores papeles) y Lena Olin, Mr. Jones es la historia de un maniaco-depresivo; es decir, un hombre que oscila violentamente entre períodos de extrema euforia y etapas de profunda depresión. Este exagerado péndulo de sentimientos, anormal pero cada día más común, sirve de nudo a esta película dirigida por Mike Figgis, en la que la relación entre siquiatra y paciente corre el riesgo de salirse del campo estrictamente profesional.
La descripción de la vida de Mr.Jones es el gran anzuelo para atraer la curiosidad del espectador. Se trata de un hombre encantador, lleno de ímpetus por asumir la existencia con el máximo placer, pero al mismo tiempo capaz de dejarse caer en agudas crisis depresivas. Lo malo, como suele ocurrir, es ese manejo facilista y repetitivo del cine estadounidense, de resolver los conflictos siempre de igual forma, con fórmulas efectistas y manidas, donde no cabe ninguna sorpresa.
De esta forma, el extraordinario papel de Gere queda suelto en un guión poco creativo, que no deja salir la película del círculo comercialista estadounidense.

DE DIRECTOR A ACTOR
Los actores suelen ensayar como directores. Sin embargo, son pocos los directores que se lanzan a trabajar ante las càmaras.
Nominado al Oscar como mejor director este año, por supelìcula En el nombre del padre, el director Jim Sheridan, el mismo de Mi pie izquierdo, aparecerà por primera vez como actor en la cinta Words upon the window pane. Se trata de la òpera prima de la directora Mary McGuckian, en la cual Sheridan encarna al conocido escritor Jonathan Swift, autor de nla no menos cèlebre obra literaria Los viajes de Gulliver.
Sucede que Swift era muy popular por sus tòrridos romances, motivo por el cual la naciente directora se ha interesado en relatarlos a travès de Sheridan, quien estarà acompañado, entre otros, por actores como Geraldine Chaplin, Hug O'Connor, Ian Richardson y Geraldine James.

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