Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/10/2011 12:00:00 AM

El retratista de las masas

Llega a la Casa de Moneda de Bogotá una completa muestra del fotógrafo antioqueño Jorge Obando. Con su cámara panorámica, única en Colombia, registró un país en plena transformación, a comienzos del siglo XX.

Pese a que su nombre no falta al mencionar a los precursores de la fotografía colombiana, solo ahora se empieza a conocer a fondo la obra de Jorge Obando. La Universidad Eafit dio el primer paso el año pasado en Medellín, con la primera exposición dedicada a este fotógrafo, y ahora el turno es para Bogotá. Desde el miércoles pasado y hasta el 16 de enero del próximo año estará en la Casa de Moneda del Banco de la República la muestra El Gabinete de Obando, con más de 150 de sus imágenes.

Nacido en Caramanta, Antioquia, Obando comenzó en 1923 como retratista, que era lo usual en esa época, cuando los fotógrafos sacaban muy rara vez sus equipos para registrar un paisaje o un hecho excepcional. Sus clientes acudían a su estudio, ubicado en la calle Ayacucho, para tomarse fotografías solos o en familia.

Pero a finales de la década de 1920 llegó el cambio cuando le compró a un turista alemán una cámara Cirkut Eastman Kodak, con una tecnología desconocida en el país, que le permitía registrar imágenes panorámicas, pues giraba hasta 360 grados sobre su eje. Por esa misma época se casó con Concha Ospina Madriñán, sobrina del presidente Pedro Nel Ospina, lo que le permitió codearse con la clase dirigente y cubrir todo tipo de manifestaciones políticas y actos sociales.

"Lo de Obando es único porque solo él trabajaba con la Cirkut. La Kodak no producía esa cámara masivamente, y no solamente la toma era singular, sino también el revelado. No había laboratorios para ese formato aquí, era un proceso artesanal y aun así logró una calidad sorprendente. En sus fotografías de muchedumbres se puede identificar rostro por rostro. Era un gran virtuoso", explica Juan Luis Mejía, rector de Eafit y quien más ha impulsado el rescate de la obra de Obando.

En todos estos años solo circuló una pequeña parte de su trabajo, y aun así logró reconocimiento al nivel de colegas como Melitón Rodríguez, Quintilio Gavassa y Luis B. Ramos. En la Historia de la fotografía colombiana, Eduardo Serrano vio en él rasgos de art decó.

Desde su muerte, en 1982, sus archivos estuvieron en manos de sus hijos, que los heredaron. Los cálculos más conservadores hablan de 500.000 fotografías, pero hay quienes sostienen que son dos millones, incluidos muchos retratos de su primera época y la obra de otros fotógrafos que Obando adquirió. "Esto es apenas el inicio, estamos a punto de descubrir algo muy especial", señala Alberto Sierra, curador de la exposición junto con María del Rosario Escobar.

El artista Luis Fernando Peláez lo conocía y sirvió de intermediario para que la Universidad Eafit contactara a uno de ellos. A través de él se logró el acceso al archivo y así se pudo hacer la muestra de Medellín. La que ahora se puede ver en Bogotá es más grande y cubre las décadas desde 1930 hasta 1960. "Le hemos incorporado muchas fotografías. Entre ellas, varias de Bogotá, de la Plaza de Bolívar y del Parque del Centenario, de la ciudad en la víspera del 9 de abril, cuando todo estaba listo para recibir la Conferencia Panamericana", anota Mejía. Se incluyeron también imágenes de Cali durante el Congreso Eucarístico de 1949. También, panorámicas de Cartagena desde la azotea del Hotel Caribe cuando la zona de Bocagrande aún no había sido urbanizada. "Y algunas absolutamente inéditas, como una de la inauguración de la base aérea de Palanquero en 1933. Aparece toda la Fuerza Aérea Colombiana después de la guerra del Perú. Hay también fotos de Pereira, una en particular muy bella de la inauguración del aeropuerto Matecaña". complementa Mejía.

Obando también registró la transformación de ciudades como Medellín y Pereira. Su trabajo es hoy una fuente indescartable para los interesados en la historia de la arquitectura. Pero también registró el país rural: "Su cercanía con el poder le facilitó llegar a pueblos donde todos sus habitantes se cuadraban para la foto", comenta Sierra. Por sus vínculos familiares, tuvo acceso a eventos sociales restringidos para el resto de sus colegas. Y tuvo su faceta de fotorreportero: fue el autor de las imágenes del avión accidentado en el que murió Gardel y que le dieron la vuelta al mundo.

Pero sin duda lo que marca su obra son las panorámicas. Su trabajo con la Cirkut coincidió además con una época en la que Colombia pasaba de rural a urbana, cuando las masas reunidas eran una novedad y el país adquiría conciencia de su proyección hacia la modernidad. Así lo ve Mejía: "Era el fotógrafo y el formato que requería una época. Él aparece en un momento en el que el sujeto deja de ser individuo y pasa a ser muchedumbre". Obando, de ese modo, trascendió su oficio para convertirse en un testigo del despertar del país.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.