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| 6/22/1998 12:00:00 AM

EL RIGOR Y LA COMPLEJIDAD

Exposiciones de Negret y Ramírez Villamizar suscitan interrogantes sobre la geometría.

El raciocinio artístico geometrico ha existido desde épocas muy tempranas, no sólo en las manifestaciones de pueblos primitivos sino como parte esencial de la historia del arte occidental según es comprobableen la cerámica griega de los siglos VIII y IX a.C. En Colombia puede identificarse en las obras de las diversas culturas precolombinas y a partir del período colonial en las producciones influenciadas por la tradición mudéjar, hasta llegar al siglo XX cuando se hace perceptible, primero sutilmente en las estructuras cezannianas de Gómez Jaramillo, luego ya directamente en las abstracciones de Marco Ospina, y un poco más adelante en el trabajo de un puñado de artistas, entre quienes se cuentan dos importantes escultores: Edgar Negret y Eduardo Ramírez Villamizar.
En la producción de estos artistas se hizo evidente desde el comienzo una identificación con los principios que sustentan la modernidad, no sólo en la admiración que hicieron manifiesta por los logros de la tecnología y en su voluntad constructivista, sino también en sus contenidos relacionados con el estilo y la originalidad e inclusive en los materiales que escogieron para su expresión: aluminio en el caso de Negret y acrílico y hierro en el de Ramírez, los cuales eran considerados poco aptos para la expresión artística.
No obstante, a partir de la década pasada los propósitos de ambos escultores se han alejado de sus planteamientos iniciales, y así puede inferirse de las exposiciones que llevan a cabo _Negret en el Banco Consolidado de Caracas y Ramírez en la Galería Diners de Bogotá_ en las cuales las alusiones no son ya a los astronautas ni al genio constructor del hombre del siglo XX, sino al pasado pretecnológico y a las culturas aborígenes. Pero mientras Negret pinta el aluminio despojándolo de toda significación mecánica y hace más complejas sus composiciones con numerosos detalles y colores que le restan importancia al raciocinio geométrico, Ramírez se sostiene en su libre interpretación "de las razones de las matemáticas" y en el orden y el rigor como valores prioritarios de su producción. En su obra se mantienen además el hierro y la soldadura a la vista, patentizando una desconcertante contradicción entre su inspiración prehispánica y materiales y procesos que se identifican con la industria, con el progreso tecnológico y, por ende, con todo aquello que dio al traste con la convivencia con la naturaleza y con los conceptos cosmogónicos propios de las pueblos precolombinos.
Después de la obras de los artistas mencionados el raciocinio geométrico se ha hecho patente en el trabajo de algunos escultores, como John Castles y Rony Vayda, cuya producción ha abandonado los pedestales y se acerca al minimalismo anticipando los conceptos artísticos de generaciones posteriores al involucrar territorios que trascienden los límites físicos de las piezas. Pero en las dos últimas décadas no han surgido obras geométricas, y los artistas más recientes en lugar de buscar la perfección formal aceptan la torpeza y la crudeza, y en lugar de apuntar hacia la claridad y el orden están dispuestos a tolerar la ambigüedad con tal de que el contenido de sus obras sea correcto y valedero, lo que permite concluir que, al menos por ahora, la geometría parece haber cerrado un ciclo y haber perdido su atractivo como impulso y argumento de la creatividad plástica.
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