Viernes, 19 de septiembre de 2014

| 1994/04/18 00:00

EL VERDADERO FELIPE II

Felipe II ha sido víctima durante siglos de leyendas y estereotipos. Esta biografìa muestra por fin con rigor histórico la personalidad del discutido personaje.

EL VERDADERO FELIPE II



FELIPE II. IVAN CLOULAS
TRADUCCION DE AMANDA FORS VERGARA,
BUENOS AIRES, 1993 $18.000

POCAS FIGURAS hay en la historia tan controvertidas y complejas como Felipe II. Insignes historiadores y cronistas lo han considerado un tirano déspota, asesino desalmado, filicida y hasta un Barba-Azul; para otros fue un ser débil, un oscuro burócrata; y no faltan en torno suyo los panageníricos que lo presentan como el gran rey, hombre justo, cristiano y ejemplar.
Víctima de todos esos estereotipos, la personalidad y el gobierno de Felipe II permanecieron mucho tiempo en la oscuridad. Tanto que, hasta fechas no muy lejanas, aquellos seguían vigentes. Sin embargo, en las últimas décadas se han emprendido serias investigaciones en los archivos y las múltiples fuentes, que han permitido conocer y estudiar con rigor histórico a tan polémico personaje.
La leyenda ha sido colocada en su lugar y se han realizado análisis que tienen que ver con la economía, las costumbres, la estadística e, incluso, la sicología. Entre esos estudios sobresalen por su seriedad las biografías del propio Geoffrey Parker, publicada en los años 70, y la del historiador francés Ivan Cloulas, que acaba de aparecer en castellano. Este se acerca a Felipe II sin prejuicios, desecha los clisés y así logra dar una imagen desapasionada y verosímil del rey como del hombre.
¿Cómo es el hombre que muestra Cloulas? Un ser profundamente religioso que se debatía entre el acatamiento de los mandatos de su religión y una sensibilidad sexual irrefrenable; alguien que amaba el arte y la belleza y se ocupaba personalmente de la decoración de sus palacios; un experto diseñador de jardines; una persona sobria en sus costumbres y un trabajador incansable; bastante frío en sus afectos, los sacrificaba a las razones de Estado; como cuando casó a su amada hija Isabel Clara Eugenia con un príncipe holandés impotente. Porque para ese hombre el Estado y la religión estaban, sin lugar a dudas, por encima de todo; por eso no vacilaba en tomar decisiones que costarían miles de vidas: se sentía ungido por Dios y responsable de la suerte de Este en toda la Tierra.
Era un político de gabinete, que pasaba la mayor parte del día y de la noche en su despacho estudiando los grandes y también los más insignificantes asuntos; nada se le escapaba. Era sibilino y sinuoso en el manejo de la política y en la toma de decisiones, y prepotente como buen monarca absoluto. Tal vez estos rasgos de su personalidad se revelan con claridad en su relación con don Juan de Austria, historia que Cloulas narra magistralmente. Allí aparece un Felipe II desconfiado de su hermano y receloso de su encanto, inteligencia y brillo. Se comporta con él mezquinamente hasta llevarlo a una muerte temprana.
Así, con sus defectos y sus errores, con sus grandes fracasos políticos -como las partidas que jugó y perdió con Francia, Inglaterra y los Países Bajos- muestra este historiador a Felipe II. Pero también deja ver al príncipe renacentista que pensaba en grande y que se enfrentó con quien tuvo que hacerlo,para defender su imperio y su religión, guiado siempre por convicciones profundas muy de su época y su cultura.


PURO SECRETO

EN GRAN secreto mantienen el Gobierno y la Alcaldía Mayor un hermoso proyecto cultural para Bogotá, el cual quedará como recuerdo de la IV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, que se reunirá en Cartagena en junio próximo. No todo será, como se temía, neoliberalismo mondo y lirondo.
En armonìa con los dos puentes que están en construcción sobre la avenida El dorado, se colocarán, desde la Universidad Nacional hasta el aeropuerto, numerosas esculturas de grandes artistas de los paìses participantes en la Cumbre.
Entre otros iberoamericanos, habrá obras de Chillida, Fernando de Szyszlo, Soto, Seguí, Edgar Negret, Ramìrez Villamizar, Carlos Rojas, Bernardo Salcedo yHugo Zanata.


NOVEDAD

REVISTA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA
DIRECTOR: HECTOR ABAD FACIOLINCE.
NUMERO 234 MEDELLIN, DICIEMBRE 1993

LA REVISTA UNIVERSIdad de Antioauia, órgano cultural de esa entidad docente, se ha caracterizado por ser una publicación seria, dedicada a divulgar material siempre interesante sobre asuntos literarios, artísticos, científicos y académicos.
Desde hace un par de números ha aparecido con cara nueva, distinto formato y diagramación más llamativa, tal vez porque tiene nuevo director. La última entrega, hecha a finales de 1993, está dedicada al amor con textos de Platón, Ovidio, Salomón, Feuerbach, Ortega, Truffaut y Bufalino: todo un banquete.
Vienen también un análisis crítico de Carlos Mario González a los planteamientos sobre el amor de la sociòloga Florence Thomas, y una selección de poemas amorosos de culturas antiguas, hecha por Nicolás Naranjo. El número está ilustrado con reproducciones de óleos del artista antioqueño Germán Londoño.

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