Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1986/01/20 00:00

EN BUSCA DE LA INFANCIA PERDIDA

Un viaje por la historia de los comics

EN BUSCA DE LA INFANCIA PERDIDA

OSSA FELIPE. "La historieta y su historia". Bogotá: Editorial La Rosa, 1986, 160 páginas
Adulto que se respete tiene en su pasado un carrito, una muñeca, unas bolas de cristal y... una tira cómica favorita. Muchos de ellos han llegado inclusive a convertirse en expertos o coleccionistas, pero los más, simplemente tienen atados a sus recuerdos de infancia los comics. Casi nadie escapa a esto. Uno de los grandes del cine, Federico Fellini, recuerda: "En casa de mi madre conservo todavía las colecciones por años del Corriere dei Piccoli. Cada vez que regreso a Remini no dejo de hojearlas. Y es para mí una alegría volver a encontrarme con las aventuras de Felix de Cat, The Katzenjammer Kids, Bringing up Father... Dick Tracy, el policía dibujado por Chester Could, es el más interesante de todos los comics de aventuras. Cien veces más hermoso que la mejor película americana de gangsters".
Este recuerdo sirve de epígrafe a un nuevo libro de la editorial La Rosa: "La historieta y su historia", escrito por Felipe Ossa, librero hasta la médula del hueso y quien ya tiene a su haber otro sobre el mismo tema: "El mundo de la historieta". Si a esto se agrega que pertenece al consejo de redacción de la única revista de historietas en Colombia, Click, puede concluirse que nadie mejor que él para escribir esta obra, que resume la forma como nace y evoluciona lo que algunos consideran el noveno arte. Su propósito, se lee en la introducción, es "divulgativo" y no pretende ser una obra "exhaustiva, rigurosa y total sobre este tema tan amplio". No lo será, pero resulta muy entretenida la lectura de este libro que, página tras página, le va revelando al lector datos no sospechados sobre sus tiras cómicas favoritas.
La primera historieta dibujada como los comics actuales se publicó en el Journal de Nueva York en 1896, y se llamaba Yellow Kid. "Benitín y Eneas" se considera la primera tira diaria publicada en forma regular y en el estilo de diagramación actual, pero sólo fue hasta 1910 que el género alcanzó difusión masiva. Luego, a finales de los años 20, el humor de las primeras tiras dio paso a las aventuras. Había continuidad narrativa en las historietas. "Tarzán" y "Dick Tracy" invadieron las páginas de los diarios con las dosis necesarias de suspenso y emoción y el inevitable "continuará". El domingo 4 de octubre de 1931 Dick Tracy empezó a darle plomo a los gangsters. Desde entonces, ríos de sangre han corrido por las páginas de las historietas de corte policíaco. Llegaron luego los vaqueros, y perros y gatos también. El mundo mágico de Walt Disney se extendió hasta el cine, y las revistas de comics se convirtieron en parte de la vida de los niños. De ahí surgió el empleo publicitario de los personajes más populares que empezaron a aparecer impresos en camisetas y libros y convertidos en juguetes de consumo masivo. Para 1940 las revistas de comics llegaron a circular con cifras impresionantes: se vendían más de 12 millones de ejemplares al mes. El mundo entero se vio invadido por el género. "El comic nació en Europa, se desarrolló en América y adquirió su plenitud y madurez nuevamente en el Viejo Mundo", afirma Ossa en el capítulo XI, para introducir tiras cómicas tan famosas como "Tintín", "Asterix el galo", "Valerian" y "Modesty Blaise".
Para quienes quieren buscar un poco la infancia perdida, "La historieta y su historia" constituye un vistazo sobre la evolución del comic que incluye los aportes latinoamericanos como "Mafalda" y "Boogie el aceitoso". Un libro entretenido que, sin duda alguna, todo adulto que se respete querrá leer.--

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