Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/6/2001 12:00:00 AM

En busca de los orígenes

La más representativa de la obras de V. S. Naipaul, premio Nobel de Literatura.

V. S. Naipaul
Un camino en el mundo
Debate, 1995
383 paginas

Leonard Side arreglaba flores y decoraba tartas. También amortajaba cadáveres. En realidad, su verdadero oficio era la belleza. La idea de la belleza lo había llevado a trabajar en una funeraria para mejorar el cuerpo humano ante la muerte; a mezclar rosas y finos aderezos para comer; a engalanar su casa con una hermosa imagen de Cristo aunque fuera musulmán y miembro de la comunidad indoasiática de Trinidad.

Había muchos indoasiáticos en las calles de St. James; la mayoría ordinarios. Entonces, ¿de dónde le venía a Side aquella extraña pasión por la belleza? ¿Acaso de sus antepasados danzantes de Lucknow? Este es el tema que aparece en el primer capítulo del libro Un camino en el mundo pero puede decirse que constituye la gran pregunta de la obra de V.S. Naipaul: el misterio de la herencia, los rasgos que tomamos inconscientemente, la tradición perdida.

Naipaul es un viajero en busca de sus orígenes. Un viaje que abarca el suroeste de Asia, el Africa poscolonial, los pequeños países del Caribe: culturas y civilizaciones en épocas difíciles, bajo presión. Su interés comienza en su lugar de nacimiento (Trinidad); en su comunidad (el mundo islámico y la India) y se extiende a la conquista española, a la colonización inglesa (Trinidad pasó del dominio español al inglés); a la esclavitud y a la revolución en el nuevo mundo. “Yo he tratado de mirar el mundo y esta es la aventura en la que he estado involucrado”, dice. Mirar una y otra vez, mirar y repensar para que nuestra memoria no se extinga “en el círculo de las colinas”, como reza el poema de Tennyson que sirve de epígrafe al libro. Su viaje tampoco excluye a la metrópoli: en El enigma de la llegada realiza todo un trabajo de etnólogo sobre la vida en Londres.

Entender su búsqueda de la identidad y de las raíces es indispensable para llegar al corazón de su narrativa y, por supuesto, al más representativo de sus libros: Un camino en el mundo. “Este es el opus mágnum de mi madurez”, dijo Naipaul sobre él una vez que lo terminó. Fue un ajuste de cuentas, tanto con su vida como con sus anteriores obras. Allí, con una prosa soberbia está la historia de sus balbuceantes comienzos literarios y —corregidos y mejor contados— los episodios de sus primeros libros, La pérdida de El Dorado y Mr. Stone y la compañía de caballeros.

Con dicha claridad ya no resultará extraño ver reunidos a Francisco Miranda y a sir Walter Raleigh, a los indios de Guyana y a los corruptos funcionarios de un gobierno revolucionario de Africa. Ya no se podrá argumentar que es un error llamar novela a esa mezcla de recuerdos de infancia, ensayos y relatos, a aquella confusión deliberada de acontecimientos reales con otros totalmente inventados. Además, poco importa: a Naipaul lo único que le interesa son las historias que salen de las entrañas y que terminan encontrándose con su propia forma. Sí, es una novela: “Después de una desviación en el río uno da una vuelta en el sur y encuentra un camino en el mundo”.

Naipaul tiene otra razón para escribir. La historia destruyó el lugar donde nació. La historia ignominiosa de su país ha sido borrada para crear una imagen idílica que atraiga al turismo. Por eso debe contar de nuevo la verdadera vida de Raleigh, volver a hablar del gran embaucador que fue Francisco Miranda, de la muerte de los esclavos, de los padecimientos en las cárceles. Nunca hay que olvidar la brutalidad de los conquistadores. Porque nos desvanecemos, porque otra gente está llegando al mundo mientras nos desvanecemos, hay que persistir en la escritura, reescribir la historia.

Tenemos demasiadas novelas inteligentes, entretenidas y perecederas. Pero la literatura es algo más. Quizá pensando en eso la Academia Sueca se acordó de Vidiadhar Surajprasad Naipaul, un escritor nacido en Trinidad y nieto de inmigrantes de la India. No perecedero.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.