Martes, 17 de enero de 2017

| 2006/04/15 00:00

‘En un Mundial de públicos México llegaría a la final’

Juan Villoro explora al detalle los dos universos paralelos del fútbol: el que sucede en las canchas y el que ocurre en las mentes de los hinchas.

‘En un Mundial de públicos México llegaría a la final’

E l escritor mexicano Juan Villoro, luego de consagrarse definitivamente como un narrador de grandes ligas con su novela El testigo (Anagrama, 2005), lanza en la Feria del Libro Dios es redondo. "No es un libro de historia del deporte ni una valoración de sus logros, sino una exploración narrativa de las pasiones que suscita", señala el propio Villoro en el prólogo o "Calentamiento", como lo denomina. Villoro también se ha destacado como cronista de rock, así que el breve diálogo vía e-mail no podía dejar por fuera esa otra pasión que también sucede en los estadios. O al menos en los estadios de lugares como Ciudad de México, donde sí van los Rolling Stones y U2.

Qué lo apasiona más. ¿El fútbol o el rock?

Mi pasión por el fútbol ha sido más extensa. En materia de rock conservo el gusto por el período "clásico tardío" (Bowie, Springsteen) y la curiosidad por cosas anteriores y posteriores, pero el fútbol es una neurosis de todos los domingos.

Qué es más emocionante para usted, ¿ir al estadio para ver un concierto de rock o un partido?

Prefiero el fútbol en los estadios y el rock en sitios cerrados.

Cuál Mundial lo emocionó más, ¿México 70 ó México 86?

Es difícil decirlo, fueron dos de los mejores mundiales. Uno consagró a Pelé, otro a Maradona. Como el fútbol es uno de los pocos deportes que admite el empate, escojo los dos.

¿Ha sentido usted algún tipo de nostalgia o tristeza por no haber sido un futbolista famoso?

Me hubiera gustado ser futbolista, no por la fama, sino para anotar en Maracaná en el último minuto de un partido.

¿Algún personaje del fútbol -no por lo que vive fuera sino dentro de la cancha- le parece digno de un relato literario?

Maradona es insuperable como personaje, dentro y fuera de la cancha. Anotar con la mano en un Mundial exige picardía, decir que fue "la mano de Dios" es crear un mito.

En Suramérica se suele menospreciar todavía el fútbol mexicano a pesar de sus avances, algo que no sucede con el fútbol de África. ¿Cómo explica este fenómeno?

África es el futuro del fútbol. No podemos compararnos con ellos. México se ha visto beneficiado por la nivelación general del fútbol, pero está muy lejos de dar un salto de calidad. El fútbol mexicano no estimula la competencia; se gana más dinero traspasando jugadores que obteniendo títulos. Un club 'exitoso' es el que no gana el campeonato y tiene pretexto para vender jugadores. El dinero fuerte está en las comisiones que se obtienen por el tráfico de piernas.

¿En serio usted cree que los hinchas mexicanos son aún más fanáticos que los argentinos, los ingleses, los italianos o los brasileños?

Nunca he creído que el público mexicano sea más fanático: tiene más capacidad de autoengaño, es más inventivo en sus pasiones. Como los futbolistas le dan pocas recompensas, arma su propio partido en las tribunas. Un festival del jolgorio que rara vez desemboca en la violencia. Esto lo singulariza. Estoy convencido de que si hubiera un Mundial de públicos llegaríamos a la final.

Además de México, ¿a cuáles equipos les hará fuerza en Alemania 2006?

Siempre me han gustado Argentina y Alemania y disfruto cualquier cosa buena

que le pase al gran Zidane. Pero los mejores del momento son los brasileños. X

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