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| 9/17/2014 12:00:00 AM

Fiesta del Libro en Medellín, entre suspenso y payasos

Entre los invitados nacionales a la Fiesta del Libro y la Cultura en Medellín se encuentra el escritor paisa Sergio Ocampo Madrid.

Lo que sorprende en esta novela no es que haya muchos muertos, ni que sean payasos, ni que sus muertes no dejen pista alguna. Lo llamativo es que sirvan como pretexto para explorar un tema mucho más amplio: el periodismo.

Todos hemos experimentado en mayor o menor grado la fobia a los payasos o coulrofobia en algún momento de nuestra vida, por eso la idea morbosa de alguien que los extermine, al menos en la ficción, no puede más que ser un buen gancho para una lectura amena.

Ese es el punto de partida de Limpieza de oficio, publicada este año por Random House Mondadori. Las muertes de payasos ocurridas en el transcurso de un año mantienen al lector expectante sobre la identidad del responsable, sobre las causas de los decesos, incluso sobre el criterio de selección del asesino ya que sus víctimas, aunque payasos, pertenecen a todos los estratos del oficio. Algunos, incluso, como bien lo afirma el narrador “jamás han estado en un circo”.

Paco; testigo, narrador y víctima, es un periodista formado en la crónica roja, con aspiraciones de cronista con credibilidad y futuro ganador del Pulitzer, que ve en las muertes de los payasos la oportunidad para consagrar su carrera como fabulador, y como consecuencia de su intervención irresponsable en las escenas de los crímenes, sin que sea su intención desviar la investigación, consigue que la Policía siga pistas falsas. Lo paradójico es que este mismo hecho propicia la comunicación entre él y el asesino y eso lo lleva a un final inesperado.

Por otra parte, tanto los elementos de novela negra presentes a lo largo de todo el relato como la intertextualidad con la obra de Umberto Eco, El nombre de la rosa hacen divertida la historia y juegan con la inteligencia del lector, que solo quedará satisfecho hasta la última página.

Al final, puede causar cierta desilusión que la matanza de los payasos sea asunto de alguien que tiene su propia cruzada en contra de la risa. Sin embargo, el suspenso mantenido durante todo el tiempo consiguió nuestra atención hasta el último acto.
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