Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1994/05/02 00:00

FILADELFIA

Después de algunas débiles aproximaciones al tema, esta es la primera película seria sobre el sida.

FILADELFIA

DESDE ANTES DE su realización, Filadelfia ya había ya había empezado a causar impacto. Aunque existían algunos precedentes de películas que trataban el problema del sida, ninguna había convencido a nadie. Cuando la Tri Star anunció que detrás de esta nueva producción sobre el tema estaban el director Jonnathan Demme (el mismo de El silencio de los inocentes) y un reparto encabezado por Tom Hanks y Denzel Washington (ambos reconocidos actores), el público se dio cuenta de que, finalmente, Hollywood había asumido su responsabilidad en el enfrentamiento contra el llamado flagelo de fin de siglo.
La historia cuenta el caso de Andrew Beckett, un brillante abogado (Tom Hanks) despedido de un prestigioso bufete al descubrirse que es portador del virus. Con la ayuda de otro prestigioso licenciado (Denzel Washington), Beckett intentará, por todos los medios legales, que la firma lo indemnice por la ilegalidad del despido.
La trama de la película gira en torno del juicio, a través del cual se van desprendiendo todas las complejidades éticas, humanas y sociales que el problema provoca. Porque si bien el bufete de abogados es el que debe defenderse de la denuncia de Beckett, la verdadera defensa corre por cuenta de Andrew. Aunque sea el acusador, es él quien en realidad trata de demostrar su inocencia ante los dos cargos morales que se le imputan: ser homosexual y haber contraído sida. La actuación de Hanks en el papel del maltratado portador del virus le valió el Oscar al mejor actor este año.
A pesar de esto, en Filadelfia se nota todavía cierta timidez al abordar el tema en sus verdaderas proporciones y el cuidado de no herir susceptibilidades. Todo parece calculado para que guste sin causar demasiada conmoción. Esto, sumado a algunos lugares comunes que sirven de distractores, le restan puntos. Sin embargo, la película vale por su seriedad y porque logra su objetivo inicial: crear conciencia sobre un problema que para nadie debe ser ajeno.


LOS IMPERDONABLES
LOS IMPERDONABLES, LA CINTA DE Clint Eastwood que se llevó los máximos honores en la entrega de premios Oscar de 1993, marcó la resurrección del género western. Después de él, han sido varios los productores y directores que tienen- de nuevo entre sus carpetas de trabajo la realización de películas de vaqueros.
Una en especial ha causado curiosidad. Se trata de Bad Girlsn un filme de Jonathan Kaplan, el mismo de Acusados, que parece ser la contraparte de Los imperdonables. Si en esta un grupo de prostitutas ofrece una buena recompensa por vengar a una compañera maltratada, en la de Kaplan son ellas mismas las que deciden arreglar cuentas.
Las recias mujeres son interpretadas por Madelaine Stowe (Venganza, Nieve Tropical), Mary Stuart Materson, Drew Barrymore y Andy McDowell.

TOMBSTONE
Mucha bala y poca coherencia en esta cinta del mismo director de Rambo.
WYATT Earp y Doc Holliday, dos legendarias figuras del oeste estadounidense, han inspirado desde siempre decenas de películas sobre sus aventuras. De hecho, ya en 1946 el director John Ford los había llevado a la pantalla en su película My darling Clementine, con la actuación de Henry Fonda y Victor Mature.
Curiosamente en el último año dos directores se le midieron a recrear la historia de Earp al mismo tiempo. El primero es Lawrence Kasdan, quien cuenta con la participación de Kevin Costner como protagonista en su película Wyatt Earp. El segundo es George Pan Cosmatos, quien dirige a Kurt Russell en el papel de Earp, en Tombstone, estrenada hace poco en Colombia.
La cinta de Cosmatos, director de Rambo, está llena de la acción típica del género western. Buenos y malos se enfrentan en duelos y balaceras permanentes, mientras las respectivas esposas sufren en casa. Pero, a pesar de ello, la historia de Wyatt y sus secuaces en su lucha por impartir el orden en el agresivo anhelo de Tomhstone se queda solo en las secuencias de violencia, apetecidas por los amantes del género, pero que no son suficientes para completar un argumento coherente, con personajes sólidos y trama estructurada.
En última instancia, en Tombstone no bastan las balas en el afán de Cosmatos por agradar al público, antes que plantear una visión diferente del mítico Wyatt.

EL GRAN TARKOVSKI
La cinemateca distrital y la Universidad Central, en el marco de su taller de apreciación cinematográfica, han organizado un ciclo del director ruso Andrei Tarkovski, considerado como el mejor exponente de su país después de Eisenstein. El crítico de cine Luis Alberto Alvarez cide sobre él que "nadie desde Dreyer, Murnau o Dovshenko ha creado imágenes cinematográficas tan comovedoras, tan intranquilizadoras, tan cargadas de significado, tan llenas de belleza superior".
En el ciclo, que se llevará a cabo entre el 4 y el 15 de Abril, se incluirán películas como El violín y la aplanadora, La infancia de Ivan, Andrei Rubliov, Solaris, El espejo, Stalker y el Sacrificio, dirigidas por Tarkovski.-

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