Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1986/01/27 00:00

FLASHES

Películas internacionales de calidad y decisivo empujón al cine colombiano, son las notas sobresalientes del 85

FLASHES

A la sombra de Madonna; las patadas de Chuck Norris; los fantasmas recuperados con Alfred HitchcockIos Oscares para películas como "Un pasaje a la India", "En un lugar del corazón" y "Los gritos del silencio"el rodaje de "La misión" y la elusiva presencia de Robert de Niro; el impulso dado por Focine a las películas colombianas dentro y fuera de la televisión y el país; el Festival de Cartagena; la decadencia de las películas porno; las peleas de los distribuidores con el Comité de Regalías y la Junta de Clasificación; la exhibición tantos años después de esa pequeña joya llamada "María de mi corazón"; la muerte de leyendas como Orson Welles, Yul Bryner y Simone Signoret; el escándalo provocado con la agonía pública de Rock Hudson; el descubrimiento de numerosos homosexuales entre los más machos de Hollywood; el apogeo irreversible y esperado del betamax en un país donde la gente, gracias a la inseguridad y los revendedores, asiste cada vez menos a los teatros; la legalización de los videocasetes y el acuerdo de las compañías transnacionales con los clubes que alquilaban este material; el aumento de los largometrajes en los espacios de televisión; la sorpresa de que dos películas "difíciles" como "La traición del halcón" y "Brasil" se convirtieran en éxitos. A la sombra de estos elementos, estas imágenes, transcurrió el cine para los colombianos durante el año anterior, y en términos generales hubo numerosas películas de calidad, entre las cuales hemos tomado éstas, quizás injustamente para las que, por razones de espacio, no caben aquí:
"La rosa purpura de El Cairo"
El cine dentro del cine, el galán saltando de la pantalla hacia la butaca donde ansiosamente lo espera esa muchachita fea y desgarbada, quien, en la oscuridad de la sala, intenta borrar los golpes del marido, el hambre y la recesión, con el mismo rito, el mismo proceso que adoptamos todos los que entramos también a cine. Woody Allen revolucionó del todo la escritura cinematográfica, le dio un vuelco agresivo a la imaginación y demostró que el humor, la nostalgia, la técnica, las ganas de divertirse y además la sabiduría del corazón, caben cómodamente en una historia que es el mejor homenaje al ser humano como víctima y victimario.
"Los gritos del silencio"
El reportero ya no trabaja con el New York Times y el pequeño fotógrafo camboyano se ha convertido en uno de los mejores profesionales en Estados Unidos, y entre los arrozales siguen asustados los cuerpos descompuestos de los que fueron acribillados por buscar la libertad, y este drama, la masacre de todo un pueblo a manos de un pequeño grupo de lunáticos ahora se puede contemplar aquí no más, en centromérica o más allá en, Sudáfrica o un poco más cerca, en el Medio Oriente. Una vez más se borra la raya que separa la realidad de la otra realidad, al otro lado de la puerta. La dirigió Roland Joffé.
"Amadeus"
Pocas películas han despertado tanta expectativa, tantas emociones, tantas risas, tanto dolor, tanta nostalgia como esta historia del muchachito haciendo lo que quiere con su talento y el viejo maestro peleando con Dios porque no sabe repartir sus dones y una época y una corte asombradas ante esa carga demencial que no conoce la mesura. Milos Forman, apoyado en un excelente guión de Peter Schaffer y la actuación de Tom Hulce y Murray Abraham, logró el milagro de que la música fuera tan decisiva como el humor desplegado aquí.
"Alas de libertad"
En un principio, la novela original era objeto de culto entre los jóvenes porque en el fondo eso era lo que todos querían: volar, despegarse del suelo, escaparse, aunque por dentro las vísceras estuvieran descosidas. Entonces, Alan Parker, el mismo de "Expreso de medianoche", echando mano de nuevas cámaras, sin temerle al enfrentamiento de celdas estrechas con espacios muy abiertos, se lanzó entre pájaros y jóvenes a contar el cuento otra vez para lograr esta película tan llena de vida y esperanzas, tan bien realizada, tan agresiva, tan personal.
"Fanny y Alexander"
Cuando filmaba estos recuerdos angustiosos y terribles, Ingmar Bergman aseguró que sería su última película, aunque luego filmara "Después del ensayo". Mirando esta crónica de la pelea a muerte de una familia contra su misma desintegracion a través de los ojos de dos niños, uno entiende por qué Bergman quisiera retirarse: sacar todos estos demonios extraer esta memoria llena de dudas resentimientos, conflictos, traiciones, infidelidades, maldad, dolor, erotismo y mucho amor, y mezclarlo con muertos que regresan a dialogar con los vivos, no fue una tarea grata. Quedó destrozado. El espectador también sufre observando los distintos niveles de comportamiento de estos personajes, que quieren demostrarle a los demás que siguen vivos, que necesitan amor aunque ejerzan el odio hasta el fondo.
"Cóndores no entierran todos los días"
Aparte de ser la película colombiana más conocida en el extranjero y también la más premiada en festivales, tiene una enorme virtud: su director, Francisco Norden, partiendo de la historia escrita por Gustavo Alvarez Gardeazábal, fue capaz de tomar toda una carga de violencia y muerte y sangre y dolor, tamizarla, reducirla a un material mesurado y seco, sin estridencias ni folclorismos ni escenas inútiles y demostrarle a los espectadores colombianos que la violencia interior, la que sobrelleva ese personaje contradictorio puede ser más peligrosa, más destructora que la otra, la que anda suelta todavía por la calle.
"Tiempo de morir"
Cuando se estrene comercialmente esta película, dirigida por Jorge Alí Triana y ganadora de dos premios a la edición y la fotografía en el reciente Festival de La Habana, además de cuatro premios en Río de Janeiro, se analizarán con cabeza fría los aciertos y las fallas de una película realizada en buena parte con el método y la imaginación de un relojero, atrapando la angustia y el dolor y la soledad y el vacío de estos personajes empujados los unos contra los otros, sólo porque no pueden evitarlo. La frase de un director colombiano no es tan ocasional: "Ahora comienza el reinado de "Tiempo de morir".--

ORSON WELLES - Fin de una leyenda
YUL BRYNER - Adiós al rey
SIMON SIGNORET - Compañera de viaje
ROCK HUDSON - La sombra del escándalo
"AMADEUS" - La demencia del genio
"LOS GRITOS DEL SILENCIO" - La masacre de un pueblo a manos de un grupo de lunáticos
"CONDORES NO ENTIERRAN TODOS LOS DIAS" - El poder destructivo de la violencia interior
"FANNY Y ALEXANDER" - Entre al amor y el odio
"LA ROSA PURPURA DE EL CAIRO" - De la pantalla a la butaca
"ALAS DE LIBERTAD" - Entre jóvenes y pájaros
"TIEMPO DE MORIR" - Tiempo de ganar

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