Lunes, 23 de enero de 2017

| 1998/07/27 00:00

GRANDES ESPERANZAS

La adaptación contemporánea del clásico de Charles Dickens protagonizada por dos galanes de moda.

GRANDES ESPERANZAS

Si algo caracterizó al escritor británico Charles Dickens fue su manera de plasmar en las letras los conflictos sociales de su tiempo y de paso los rasgos más sobresalientes del espíritu humano: la pasión, la vanidad, la ambición, el egoísmo y, por supuesto, la lealtad y el amor. Grandes esperanzas, una de sus obras maestras, alcanzó rápidamente las dimensiones de un clásico que incluso suscitó varias adaptaciones al cine. La última corre por cuenta del director mexicano Alfonso Cuarón, quien en la cinta del mismo título ha decidido trasladar el drama de Dickens al siglo XX y ubicarlo, con toda la parafernalia contemporánea, en Estados Unidos. La película narra la historia de amor entre un humilde niño pueblerino de la Florida, aprendiz de pintor, y la sofisticada hija de una millonaria deschavetada y amante del bolero. Las clases de baile que la matrona solitaria dicta a los niños en su mansión fantástica sirven de inspiración para el nacimiento de un romance que tiene todos los ingredientes de la tragedia y que se ve de pronto truncado por el viaje de la joven a Nueva York. Pero la frustración momentánea del tímido galán cobra nueva esperanza cuando el destino le ofrece la oportunidad de exponer sus pinturas en la capital del mundo. De tal forma no sólo surge la posibilidad de volver a verla sino de convertirse en el hombre exitoso que su amada quiere poseer. Sin mucha profundidad pero con elocuentes argumentos cinematográficos Cuarón recrea esta historia que enlaza sin escrúpulo las vanidades sociales, las ambiciones personales y las sorpresas que el destino siempre tiene preparadas para las almas inocentes. El inspirado aunque corto trabajo de Robert De Niro, el esfuerzo de Ethan Hawke por realizarse como un actor maduro, pero sobre todo el papel estelar de la recorrida Anne Bancroft en el personaje de la anciana millonaria, enriquecen esta película de corte irregular pero de claro sentido histórico a la hora de componer un drama de tanto renombre como el de Dickens.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.