Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1983/01/17 00:00

HISTORIA DE FANTASMAS

Un elemento sobrenatural impregna una inexplicable histona de amor del realizador italiano Dino Risi.

HISTORIA DE FANTASMAS

Mientras en Roma el director Dino Risi, quien ganó popularidad por "El Sorpasso", "Los monstruos", "Perfume de mujer" y "En nombre del pueblo italiano", abandona el cine para dedicarse a la televisión, en Bogotá se tiene la oportunidad de apreciar el estreno de uno de sus filmes: "Fantasma de Amor". El padre de la Comedia a la Italiana, a la cual también están ligados los nombres de Alberto Lattuada y, Mario Monicelli, dirigirá una serie de seis capítulos para la R.A.I., titulada "La vida continua", que narra las vicisitudes de una rica familia italiana durante treinta años, de 1945 a 1975.
"Por cierto que esta obra será un robusto novelón, con 120 personajes y tantísimas intrigas" dice Risi. En ella, Risi promete sonrisas y lágrimas, "Sin desdeñar ni una pizca de humor, ni un toque de ironía, ni una pincelada de angustia". Y a continuación agrega, como para justificar su abandono del cine: "Al cine van los chicos, hay que entretenerlos con trucos electrónicos efectos visuales y mucho ruido. A mí me gusta construir historias sobre personajes y para eso es útil la televisión, crea cierta intimidad". Pequeña muestra de la crisis por la que atraviesa el cine.
Lástima el cambio, porque al observar "Fantasma de amor" creímos ver a un Risi que comenzaba a tomar el cine mucho más en serio. En esta película, la frivolidad de sus comedias es dejada de lado y entra a construir una bella historia de fantasmas apoyada en las experimentadas actuaciones de Marcello Mastroianni y la desaparecida Romy Schneider.
"No creo en fantasmas, pero me dan miedo", decía Madame du Deffand en pleno siglo XVIII. Gran osadía si tenemos en cuenta que era la época en que la "Razón" se había erigido como nueva diosa, frente a la cual cualquier asomo de misterio era imposible. Hoy en día, gran parte de ese espíritu ilustrado todavía subsiste y posiblemente sean sus poseedores los que hablen mal de "Fantasma de amor", para disgusto de los que creen que la razón tiene el singular destino de verse acosada por cuestiones que no puede evitar, pero a las que tampoco puede contestar, porque superan su capacidad.
"Fantasma de Amor" es una película donde la "sinrazón" le tiende una trampa a la razón. Esta última tiene que ser puesta entre paréntesis para poder disfrutar la película. En ella hace su aparición el elemento sobrenatural e inexplicable, totalmente irreductible al universo conocido que rompe los esquemas conceptuales vigentes e insinúa la existencia de dimensiones y universos diferentes.
Nino (Marcello Mastroianni) es un hombre casado, próspero comerciante, quien un día se encuentra en el autobús con una mujer, Anna, quien fue novia suya durante su época juvenil. Desde ese día, el recuerdo de ese gran amor se le convierte en obsesión y busca nuevamente, de manera desesperada, la compañía de Anna. La encuentra, habla con ella, la toca, la besa, aunque para todos los que también conocen a Anna, ella murió hace tres años. Por tanto, no es con Anna con quien se ha topado sino con un fantasma. El asesinato de una mujer, la muerte repentina de un médico y la desaparición de un hombre, quienes habían tenido alguna relación con Anna, contribuyen a crear la atmósfera de misterio que se respira en la película.
Lo sobrenatural ha hecho su aparición y ni siquiera la explicación que al final Dino Risi trata de dar tercamente --¿Cómo explicar lo inexplicable?- logra disipar las dudas en el espectador.
Buen trabajo para un director que decidió cambiar el cine por la T.V., aunque lo más probable es que su permanencia en esta última no sea definitiva. Bergman, Godard y Antonioni, entre otros, también coquetearon con la televisión y se quedaron definitivamente con el cine.
Rafael Parra Grondona.

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