Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1988/12/12 00:00

INFIERNO EN LA CALLE

"Hermanos para siempre", un drama familiar que no le pone trampas al espectador.

INFIERNO EN LA CALLE

Para que no exista la menor duda sobre la naturaleza y la capacidad de los protagonistas de su nueva película, "Hermanos para siempre", el director norteamericano Robert M. Young los presenta de una vez al comenzar esta historia: Dominick esta durmiendo y es despertado a lenguetazos por un perro llamado Fred. Al otro lado de la ciudad, Eugene, su hermano gemelo, y menor quince minutos al nacer, esta desesperado porque el paciente que acaban de llevar agoniza y mientras se quita los guantes ensangrentados recibe la noticia que esperaba: le han otorgado una beca para seguir sus estudios de medicina. Cuando se encuentren más tarde para desayunar en el piso modesto que comparten, Dominick preguntara si acaso no será conveniente hacerle enjuagues a Fred para que siga dándole lenguetazos y Eugene lo apura porque llegara tarde al trabajo: es que Dominick, un muchacho de movimientos y palabras retardados, un niño casi indefenso, trabaja recogiendo basura en un camión para que el hermano pueda estudiar.
Con estos dos personajes, interpretados con humor, violencia y sinceridad por Tom Hulce (el protagonista de "Amadeus") y Ray Liotta (el mismo marido celoso de "Totalmente salvaje"), un director independiente como Young ha demostrado que el cine no tiene por que colocarle trampas al espectador. No tiene que manipularlo cuando busca contar una historia sentimental y dramática como esta, en la que se asiste al espectáculo de ese infierno doméstico que enfrentan los hermanos, presionados por la escasez, mirados como objetos curiosos por un vecindario compuesto por ancianos, italianos varados, prostitutas, narcotraficantes y niños que se la pasan jugando en la calle.
Young, un realizador que comenzo haciendo documentales para la televisión, llamo la atención de críticos y espectadores con sus películas Short Eyes, "La balada de Gregorio Cortes" y Extremities, en las que un presidiario, un chicano acusado de la muerte de unos policías y una mujer que persigue y castiga al hombre que la secuestró y violó, reflejaban bien la preocupación de este director por los personajes que deben pelear con los dientes para sobrevivir a toda clase de conflictos .
Los conflictos tambien están presentes en los dos muchachos de "Hermanos para siempre", que son ayudados por una anciana italiana que cocina pasteles de manzana o por esa enfermera -hija de médicos- que se convierte en el único alivio en medio de tantos escombros morales, o ese muchacho que tambien recoge basura y que le explica al indefenso Dominick lo que esta pasando en el mundo exterior. Young siente compasión por sus personajes, pero no manipula al espectador para que los acepte y, a diferencia de otros dramas familiares como "La fuerza del cariño" o "Kramer contra Kramer", tomándose lodo el tiempo para desarrollar caracteres y circunstancias, profundizando en sus elementos vitales, "Hermanos para siempre" deja que el espectador mismo saque sus conclusiones.
El mundo de los sueños, presidido por Hulk y los pequenos amigos que se encuentran en la calle, alimenta la lentitud de Dominick, ingenuo, incorruptible, manipulado por los demás, engañado, presionado por tantas mentiras, mientras el hermano menor agoniza porque sabe que ese lastre los está hundiendo. Sin embargo, se aman demasiado, se necesitan y complementan. Hay dos escenas estupendas que reflejan muy bien hasta donde llegan las relaciones de ambos.
Cuando el uno vuelve cansado y solo quiere dormir y el otro esta despierto y, en medio de monosilabos y gestos desesperados, Eugene accede a contar por milésima vez como nació quince minutos más tarde que Dominick y cómo este un día rodó por las escaleras, se golpeo la cabeza y se convirtió en un muchacho lento, solitario, retraído, un incidente que antes de finalizar la película tendrá otro significado. Y la otra escena, cuando estan haciendo bromas mientras comparten la ducha, se enjabonan juntos y estan felices porque, por una vez, la vida es menos amarga, aunque después el admirador de Hulk sea cercado por la policía. Habría que agregar un detalle interesante y es que el guión fue escrito por Alvin Sargentt y Corey Blechman, desplegando una sensibilidad inusitada.

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