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| 7/1/2015 6:20:00 PM

“Doris Salcedo tiene igual o más reconocimiento que Botero”

El curador José Roca habló sobre el buen momento del arte colombiano que, recientemente, ha ameritado varios artículos en la prensa internacional.

El arte colombiano está viviendo un momento de gran visibilidad. En febrero el país fue el invitado especial a Arco, la feria de arte más importante de España, el 26 de junio se inauguró una retrospectiva de Doris Salcedo en el museo Guggenheim de Nueva York, y en el mismo mes el diario de Financial Times y el New York Times publicaron dos artículos artículo sobre el éxito que hoy vive el arte colombiano.

SEMANA: Durante muchos años casi el único artista colombiano reconocido a nivel internacional fue Botero. ¿Por qué?

José Roca: Botero ha sabido posicionarse muy bien, particularmente en el mercado. Pero él es de una generación de artistas tan importantes como Obregón, Grau, Ramírez Villamizar y Negret, quienes también tuvieron visibilidad internacional pero no al mismo nivel.

SEMANA: ¿Cómo ha sido el desarrollo de la generación de artistas que le sigue a la Botero?

J. R:
De la generación nacida entre el 45 y el 60 –cuyo trabajo podría identificarse con lo que convencionalmente llamamos arte contemporáneo– ya hay muchos que tienen mucha visibilidad local e internacional como por ejemplo Óscar Muñoz y Miguel Ángel Rojas. De hecho hay una artista que tiene igual o más reconocimiento que Botero, Doris Salcedo. Este jueves se inaugura en el Guggenheim de Nueva York una retrospectiva de su obra.

SEMANA: ¿Cuáles son las condiciones necesarias para que el arte de un país florezca y en ese sentido qué tan importante ha sido para el país una feria como artBO?

J. R:
Una escena fuerte requiere de producción, mediación y mercado. En Colombia siempre ha habido buenos artistas y en años recientes hay cada vez más espacios independientes, nuevos museos e instituciones, algo de periodismo cultural, y más curadores y eventos como bienales y festivales que median la obra para el público. Y solo en años recientes se ha desarrollado un mercado con coleccionismo privado (aún hay muy poco coleccionismo institucional), galerías que participan en ferias internacionales, y una feria local potente –artBO- que ha sido importante para darle visibilidad y salida al arte local. Además, la feria cumple la tarea de mostrarle al público colombiano lo que se está haciendo en materia de arte en otras partes del mundo.

SEMANA: En su opinión, ¿es la violencia del país el único motivo por el cual el arte colombiano no tuvo antes el éxito o el reconocimiento que está teniendo ahora?

J. R:
No, de hecho la violencia social y política y sus efectos en el cuerpo social ha sido uno de los temas recurrentes en muchos de los artistas que más éxito crítico han tenido, como Beatriz González, los ya citados Doris Salcedo y Miguel Ángel Rojas, José Alejandro Restrepo, Clemencia Echeverri, Juan Manuel Echavarría, Juan Fernando Herrán, Johanna Calle y muchos más. Lo que si generó la violencia interna fue una sensación de peligro que hacía que pocos visitaran el país y vieran la potencia del arte que se hace acá.

SEMANA: ¿Puede decirse que uno de los hechos fundamentales para que el arte en Colombia comenzara a florecer es que los jóvenes empezaron a ver que era posible vivir de su arte?

J. R:
Sí, la posibilidad de vivir de su trabajo ha generado cuerpos de obra más fuertes pues los artistas pueden dedicar su tiempo a hacer su obra y no a tratar de sobrevivir por otros medios. Pero el arte en Colombia hace tiempo que está fuerte, no está empezando a florecer ahora. Lo que es nuevo es la mirada externa sobre lo que se hace acá.

SEMANA: En el artículo del Financial Times usted dice que el boom que hoy vive el arte colombiano es más de visibilidad que de producción. ¿Por qué?

J. R:
Porque antes no venían tantos coleccionistas e inversionistas al país, pero el arte estaba ahí. Ahora que sí están viniendo pueden ver una escena fuerte que lleva muchos años así, y en la que conviven varias generaciones.

SEMANA: ¿Cómo describiría o definiría usted el arte colombiano de hoy? ¿Hay alguna temática que sea desarrollada por encima de todas las otras como pasaba hace unos años con la violencia?

J. R:
Siempre ha habido muchos temas, sólo que ese tuvo mayor visibilidad entre la mitad de los noventa y la mitad de los 2000. Pero temas como la relación entre ciencia y política, el interés por la memoria, los hilos sueltos (e irresueltos) del Modernismo, la arquitectura, el dibujo como herramienta de conocimiento, el viaje, la estética popular, y la botánica, por citar algunos, han estado presentes en el arte colombiano desde hace bastante tiempo.

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