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| 7/27/1998 12:00:00 AM

LA ALTERNATIVA URBANA

A año y medio de su aparición el experimento de 'Suburbia', periódico cultural capitalino, está demostrando que las publicaciones gratuitas también pueden ser rentables.

Primera vista un periódico gratuito y sin suscriptores no parece muy rentable. Pero si además es cultural, a menos que detrás se encuentre un mecenas dispuesto a trabajar a pérdida, ese periódico es prácticamente una utopía. Sin embargo desde hace año y medio circula en Bogotá una publicación quincenal gratuita y cultural que no sólo ha sobrevivido el paso del tiempo sino que, dadas las exigencias del mercado y de sus lectores, está a punto de convertirse en semanario luego de duplicar el número de sus páginas en los últimos seis meses y de alcanzar un promedio de tiraje de 65.000 ejemplares. Se llama Suburbia y nació un buen día de diciembre de 1996 con el ánimo de cubrir el vacío informativo del que se quejaban los ciudadanos capitalinos, el cual fue corroborado en una extensa investigación de mercado realizada por sus socios: una guía completa y actualizada de eventos culturales bogotanos. La idea surgió de la experiencia de Hernando Rojas y Louis Kleijn, dos compañeros de estudio del colegio Anglo Colombiano cuya afición durante el bachillerato y luego en la Universidad de los Andes era la publicación de periódicos y suplementos que _como suele ser la norma general_ morían pronta y tristemente por falta de fondos. Luego de sendas especializaciones, Rojas en Minneápolis y Klein en Yale, los dos inquietos soñadores volvieron a reunirse en Bogotá con el objetivo de realizar definitivamente sus obsesiones editoriales. Entonces crearon Suburbia, no sin antes conseguir otros 14 socios capitalistas, entre ellos Miguel Caldas, uno de los accionistas mayoritarios de Legis y cuyo respaldo sería fundamental a la hora de emprender labores. Al principio con timidez, pero luego con energía inusitada, la publicación fue posicionándose en un nicho que nadie se había atrevido a explotar. Entre tantas revistas nuevas y especializadas el tema de la ciudad y su cultura estaba abandonado. "Hace apenas dos años la sección Bogotá de los diarios capitalinos no pasaba de media página en la sección de clasificados, dice Hernando Rojas. Así que decidimos cubrir esa debilidad". Y lo hicieron de una manera osada y novedosa: regalando la publicación. "Después de tomar nota de experiencias similares en Estados Unidos y Europa, donde este tipo de publicaciones van en aumento, resolvimos que la manera más eficiente de atraer anunciantes era con una circulación alta, obtenida además en corto tiempo, comenta Rojas. Por lo tanto la solución era ofrecer gratuitamente nuestro producto". El sistema fue tan atractivo que ha logrado aumentar el número de páginas de Suburbia gracias al apoyo de la publicidad y, de paso, despertar la competencia. El Tiempo sacó la revista Eskape, que comenzó a circular anexa al periódico pero hoy ya se consigue gratuitamente en determinados puestos de la ciudad. El Espectador hizo lo propio con la revista Pync.Por medio de secciones fijas dedicadas a los restaurantes, al cine, a los libros y, en general, a toda clase de eventos y espectáculos de la capital, entre exposiciones, conciertos, conferencias, talleres especializados, foros y demás actividades que tienen que ver directamente con el fenómeno cultural, Suburbia ha logrado calar en la mente del público juvenil, no sólo como una guía práctica y completa del acontecer capitalino sino también como un vocero de sus inquietudes. Así, al margen de los diversos artículos de interés cultural y urbano, los editores han puesto a disposición de los lectores algunas páginas de avisos clasificados en las que se anuncian desde servicios profesionales y ofrecimientos de empleo hasta la búsqueda de pareja estable. Sin embargo el gran descubrimiento de Suburbia como publicación cultural urbana tiene que ver con la circulación. El hecho de que sea gratis ha estimulado su lectura de tal manera que ciudades como Medellín y Cali ya están pensando hacer lo mismo con la creación de periódicos similares. "Al principio la gente era prevenida, no creía que la revista fuera regalada, comenta Rojas. Pero ahora 'Suburbia' ha logrado acostumbrar a sus lectores a un estilo de mercadeo que se está imponiendo en el mundo entero. Por un lado, los periódicos tienden a ser cada día más locales. Por el otro, la diversidad de publicaciones como 'Suburbia' crece casi que exponencialmente en relación con las revistas y periódicos tradicionales. Es un hecho que Colombia está entrando en este nuevo ámbito editorial".Aunque el año y medio de labores da para pensar que el experimento está dando resultado todavía no ha sido posible medir el verdadero impacto editorial en la comunidad que lo lee. Por el momento el número de puntos de distribución ha aumentado y son cada día más los restaurantes, cafés, universidades, centros comerciales y librerías los que ofrecen un lugar a Suburbia. "En este momento tenemos aproximadamente 1.500 puntos distribuidos en toda la ciudad, y esperamos que sigan creciendo", concluye Rojas. Al igual que aspira a que el periódico alcance en los próximos dos años un tiraje de 150.000 ejemplares con un promedio de 80 páginas. "Queremos crecer de tal manera que empecemos a abordar con independencia problemas concretos de la ciudad pues, aunque nuestro fuerte sea la cultura, el objetivo final es que 'Suburbia' se convierta, en todos sus ámbitos, en una vocero real de la comunidad".
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