Lunes, 16 de enero de 2017

| 1994/10/10 00:00

LA BABEL ELECTRONICA

La Hemeroteca Nacional de Colombia entra a la onda mundial de las comunicaciones con un proyecto informático en el que el papel pasó de moda., 23770

LA BABEL ELECTRONICA

CUANDO HACE 12 años Icfes y Colciencias proyectaron un centro en Bogotá que recogiera todas las publicaciones regulares internacionales, la asociación inmediata fue una gigantesca edificación llena de papel en el estilo de las laberínticas bibliotecas de Borges. Sin embargo, al concretarse la idea, al final fue poco el espacio físico requerido.

Hoy, el monumental edificio de la Hemeroteca Nacional, inaugurado en enero de este año, muestra las paredes blancas, las salas despejadas y sin embargo se da el lujo de multiplicar en proporciones imprevistas su capacidad de información: son 110 mil volúmenes con títulos de publicaciones de 137 países los que ofrecen sus páginas al público, sólo que éstas ya no son necesariamente de papel, pues el microfilme y los discos ópticos las están desplazando en porcentajes cada vez mayores. Inclusive, el usuario podrá en un futuro evitarse el paso por la sede de la Hemeroteca de la avenida Eldorado, al consultarla desde su computador personal.

"Se trata de andar al ritmo de estos tiempos en los que la información es lo que más vale", dice Jaime Vélez, el subdirector de la Hemeroteca, uno de los responsables del giro del proyecto inicial. La idea nueva demostró que la más avanzada tecnología puede abaratar los costos, pues con el presupuesto de 573 millones que tenía la institución, sólo se habrían comprado 400 títulos. En cambio, al afiliarse a la red internacional de comunicaciones Internet, que tiene cubrimiento internacional y 20 millones de usuarios, hay un pasaporte fácil. directo, entretenido y casi sin límites a los bancos de datos de lodo el mundo que crecen anualmente en un 10 por ciento (ver recuadro).

El usuario no necesita tener conocimientos cspecializados en sistemas para sumergirse en el fluido de la información internacional. Basta digitar la palabra clave en uno de los 38 computadores que están a disposición del público, para que el ordenador indique los documentos sobre el tema. Cuando se selecciona el deseado, éste aparecerá en la pantalla y puede imprimirse o copiarse en un disquete. Estos servicios son gratuitos para los estudiantes.

La Hemeroteca está apenas en su etapa de ajustes, pero según Vélez, alcanza el nivel de instituciones como la Biblioteca Pública de Nueva York. La idea es convertirla en una espina dorsal para las universidades de las principales ciudades del país (Medellín y Cali ya están conectadas), para lo cual ya se instalaron 6 antenas. El problema de ahora en adelante no será la desinformación, sino cómo moverse en un mundo infinito de datos que se actualizan segundo a segundo. Como quien dice, la Babel de hoy es electrónica.






EL MUNDO EN UN 'BIT'

EN LA nueva Hemeroteca existen varias modalidades de consulta. Una es la colección de revistas (hay 27 suscripciones); la segunda es la información microfilmada, y la tercera está disponible en discos ópticos. Los últimos ofrecen sus servicios en dos formas: la consulta manual de discos con publicaciones fotografiadas página por página (como Popular Science, Nature), o por medio de una rocola (hay 2 con 250 discos cada una) que vierte la información directamente a la pantalla.

Además de estas bases de datos, está la inmensa posibilidad que ofrece el menú de Internet. Esta es una red internacional de comunicaciones conectada a las principales biblioteeas del mundo, que ofrece un gigantesco abanico de información de países que van desde Croacia hasta Suráfriea, pasando por Bélgica y Japón.

Al ingresar a la pantalla se tiene acceso a infinidad de gopher (carteleras públicas y gratuitas de información) en las que el usuario puede adentrarse, según sus necesidades, en temas diversos de la ciencia, la tecnología, la investigación o la cultura. El rango de ofertas se extiende desde la institucional de bibliotecas, hasta aspectos tan específicos como una exposición en el Louvre o las últimas investigaciones sobre el genoma humano.

El sistema también es interactivo. Puede servir como correo electrónico y llevar mensajes en pocos segundos a cualquier lugar del planeta. Los investigadores pueden ingresar a la categoría de 'Discusión', mediante el cual un tema es susceptible de ser debatido por varias personas que estén en la misma investigación, desde diferentes puntos del orbe. También se ofrece el servicio de revistas electrónicas.

La información no se limita a los textos. Hay posibilidades multimedias que incluyen imágenes congeladas o en movimiento y hasta sonido. Así, el usuario puede realizar un viaje por Egipto que, además de ofrecerle un panorama teórico, se complementa con fotografías que pueden imprimirse.

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