Sábado, 20 de septiembre de 2014

| 2013/09/21 03:00

La batalla cinematográfica de Francia

El Festival de Cine Francés, que comienza la próxima semana, trae una muestra de lo mejor de la producción reciente del país galo, una industria que aunque sigue siendo la tercera más grande del mundo, lucha contra una situación preocupante.

‘L'écume des jours’, de Michel Gondry, con Audrey Tautou y Romain Duris. Foto: Cortesía Festival de Cine Francés

Las alarmas empezaron a sonar temprano. En el primer trimestre del año los productores, directores, actores y demás trabajadores del séptimo arte recibieron algunas cifras que anunciaban que la industria del cine francés atravesaba por una delicada crisis. A medida que avanzaron las semanas, la tendencia se confirmó. 

Por primera vez en mucho tiempo hubo un descenso notable en la cantidad de espectadores en las salas, en las ganancias de los estudios y en la cantidad de cintas nacionales estrenadas. Pero, lejos de amilanarlos, los realizadores franceses siguen produciendo películas que causan admiración alrededor del mundo, como las que verán los colombianos en el Festival de Cine Francés que comienza el 27 de septiembre. (Ver recuadro). 

Pero lo hacen en medio de dificultades. Durante un encuentro que se llevó a cabo en París a finales de mayo, en el que estuvo presente SEMANA, varios de los protagonistas de la escena local mostraron su preocupación. 

“La máquina está empezando a ponerse lenta. Hay muchas películas que se están dejando de hacer o que se están cancelando. Varios colegas piensan dos veces antes de comenzar a rodar un nuevo largometraje”, dijo a esta revista el director Laurent Cantet, ganador de la Palma de Oro del Festival de Cannes en 2008 por La clase. “Evidentemente las cintas que más sufren son las de autor, de presupuesto mediano”. Resulta diciente que Cantet decidió rodar su próxima cinta en La Habana.

El indicador más preocupante es que, hasta el momento, la asistencia a las salas ha descendido en promedio un 6 por ciento. Lo más grave es que durante este verano el promedio de disminución fue del 11 por ciento, es decir que la tendencia es a la baja. La taquilla bajó en un 23 por ciento con respecto a 2011, un año récord en el que más de 250 millones de personas compraron boletas. En lo que va corrido de este año, no se ha alcanzado la meta de 100 millones de espectadores. 

Las cifras, que no son malas para el promedio mundial, decepcionan a los franceses. En primer lugar, por un orgullo histórico: el séptimo arte nació en su país –con los hermanos Lumière– y es la cuna de genios como Bresson, Renoir, Truffaut, Malle, Godard, Cocteau y Resnais, por solo mencionar algunos. Pero también porque desde hace mucho tiempo es una de las industrias más vigorosas –actualmente es la tercera productora mundial– y más prestigiosas. Finalmente porque se trata del último estandarte del cine europeo, ante la poca producción de Italia, España o Alemania. 


“Lo curioso es que en Francia hay una enorme cantidad de excelentes profesionales, mucho más que en cualquier otro país europeo. Pero estas personas se están quedando sin posibilidades y se ven obligados a buscar nuevos horizontes, en otros países. Me parece triste”, le dijo a SEMANA Pierre Richard, una leyenda del séptimo arte, famoso por su larga carrera como comediante.

Richard señala una paradoja. En su país, en efecto, están algunos de los mejores directores de la actualidad como Luc Besson, François Ozon, Jean-Pierre Jeunet, Leos Carax, Michel Gondry, Olivier Assayas, Olivier Dahan, Jacques Audiard, Benoît Jacquot y Abdellatif Kechiche. Pero estos grandes autores se ven obligados a rodar cintas de muy bajo presupuesto o a dedicarse a hacer grandes producciones comerciales para subsistir. 

Justamente, casi todos los consultados por esta revista coinciden en que las más afectadas por el descenso de taquilla son las producciones locales. Entre las cintas más taquilleras de los últimos años, solo se encuentra una hecha en Francia: Amigos. La comedia, de Eric Toledano y Olivier Nakache, fue un fenómeno sin precedentes que tuvo más de 19 millones de espectadores. 

Entre las otras más vistas se encuentran la comedia Los visitantes, la serie de Los bronceados, la saga de Astérix y Obélix, o algunas coproducciones como El artista que ganó el premio Oscar al a mejor película en 2012. Pero las propuestas más arriesgadas no tienen tanto éxito.

“En Francia se logró mantener por mucho tiempo la posibilidad de conservar una diversidad cinematográfica en gran parte gracias a las ayudas del Estado. Pero esto se puede estar acabando”, dice Cantet. 

A pesar de esto, en 2013 se han estrenado 80 películas nacionales, de las casi 100 previstas, y varias han tenido muy buena acogida entre el público. Entre ellas las más exitosas están L’écume des jours, 20 ans d’écart, La vie d’Adèle, Jappeloup, Renoir, Le passé y Elle s’en va que han superado o se han acercado al millón de espectadores. El número de cintas, sin embargo, es muy inferior al de 2011, cuando se estrenaron casi 200 largometrajes. 

El CNC, Centro Nacional del Cine, organismo encargado de promover y organizar el cine francés, confirmó que en 2013 el Estado aprobaría ayudas por más de 700 millones de euros. Un poco menos del presupuesto asignado en los años anteriores –en 2011 y 2012 fue de más de 750 millones– pero se mantiene dentro del promedio. Se calcula que este financiamiento cubre casi el 50 por ciento de la producción total. Pero el gobierno de Hollande ya anunció que habrá recortes para estas ayudas en el futuro próximo. 

Los canales privados también anunciaron que reducirían notablemente su participación en el cine. Por ejemplo Canal +, uno de los grandes financiadores, dijo que el presupuesto para el año siguiente bajaría en, por lo menos, 50 millones de euros. Los grandes estudios, como Pathé y Gaummont, respondieron que esta reducción tendría un impacto fuerte y que pondría en entredicho varios proyectos. 

“A mí no me ha afectado la crisis tanto. Pero sé que la ayuda de las cadenas de televisión es cada vez menor y eso, francamente, va a enrarecer el ambiente. Yo he tenido suerte hasta el momento”, dijo a SEMANA Anne Fontaine, directora de la exitosa Coco antes de Chanel. Fontaine, sin embargo, decidió rodar su nueva cinta, Adore, en Australia. “Sé que últimamente los ejecutivos de las cadenas están evaluando con mucho cuidado los guiones que deciden aceptar”, dice. 

Otros sugieren que el problema radica en un exceso de gastos. Según el productor Vincent Marval, las estrellas del cine francés ganan salarios desproporcionados. Cita el caso de Vincent Cassel, que cobra 300.000 dólares por papel en el extranjero, mientras que gana 1,5 millones de euros por participar en una cinta francesa. También dice que los costos de producción son enormes, ya que una película gala cuesta un promedio de 5,4 millones de dólares, mucho más que en la mayoría de países. 

“Creo que hay que adaptarse a la época. Ya no hay tanto dinero para repartir entre proyectos y toca entender eso. No hay que quejarse: hay que sentarse a pensar las cosas y buscar soluciones que dejen a todos satisfechos”, le dijo a SEMANA Daniel Auteuil, uno de los actores y directores más populares en Francia. Dice que un país con semejante tradición va a poder sobrepasar la tormenta y que volverán los días gloriosos. 

HABLAN LOS PROTAGONISTAS

Algunos de los personajes más destacados del cine francés le dieron su opinión a SEMANA sobre el estado del cine en su país. La situación no es grave, pero sí hay una preocupación latente. 

Pierre Richard

Legendario comediante 

“Tenemos un enorme talento. Pero, por la falta de oportunidades, hay que mirar hacia otros horizontes”. 

Anne Fontaine

Directora de Coco antes de Chanel

 “A mí no me ha afectado todavía, pero sé que el ambiente se puede enrarecer”. 

Daniel Auteuil

Popular actor y director

“Estamos atravesando por una tormenta. Pero el cine francés, de gran tradición, va a sobrevivir”. 

Laurent Cantet

Ganador de la Palma de Oro 

“El cine de autor, de mediano presupuesto, es el que más está sufriendo”.

12º Festival de Cine Francés 

Entre el 27 de septiembre y el 13 de octubre se llevará a cabo la duodécima edición del Festival de Cine Francés. En la muestra están Les adieux à la reine, L’écume des jours, Elle s’en va, Holy Motors, Renoir, Elles y De rouille et d’os, entre muchas otras joyas del cine francés actual. Además habrá un homenaje a Louis Malle, una fiesta del cine de animación y una celebración por los 20 años de la distribuidora Cineplex. Más información en: 

www.cinefrancescolombia.com.

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