Viernes, 19 de septiembre de 2014

| 1990/10/08 00:00

LA BELLA Y LA BESTIA

Dos novedades editoriales describen el realismo fantástico del trópico.

LA BELLA Y LA BESTIA

"El cazador de jaguares". Lucius Shepard. Cuentos. ditorial Alcor. 256 páginas.
Esteban Caax es el mejor cazador de jaguares. Tiene 44 años y un método que nunca le falla: sigue el olor del animal, reconoce su rastro, se tiende en el sendero por donde pasará la bestia y cuando ésta, creyéndolo muerto, se monta sobre él, Esteban ataca con su machete y de un solo golpe acaba con su enemigo.
Esteban tiene una deuda con el terrateniente del pueblo, Onofrio, dueño del único almacén de electrodomésticos. Sin permiso del marido, Encarnación se llevó a crédito un televisor de pilas. Todas las noches, un grupo de mujeres se sienta en la oscuridad alrededor del aparato a mirar las telenovelas, con personajes e historias que nada tienen en común con sus desgracias cotidianas. Tanto Encarnación como sus amigas desprecian a Esteban, hasta cuando el hombre, para que no le quiten sus tres vacas, como pago de la deuda, acepta regresar a la selva y cazar un jaguar que tiene asustados a los moradores de otro pueblo.
"El cazador de jaguares" es uno de los seis cuentos que componen este libro de relatos del norteamericano Lucius Shepard, considerado por algunos el heredero directo de Ray Bradbury. Tiene 41 años, nació en Virginia y comenzó a escribir cuando tenía 31 , publicando en las principales revistas dedicadas al género de la literatura fantástica y la ciencia ficción. Ha ganado los principales premios en este campo, incluyendo el "Hugo", que se considera el más importante del género en Estados Unidos.
En sus cuentos y novelas, Shepard mantiene un clima de terror sutil que poco a poco se va revelando. Sus personajes comparten lo cotidiano con los demás, pero están alerta porque saben que detrás de los elementos domésticos se esconde la tragedia. Obedecen a sus instintos, se dejan guiar por los impulsos eróticos o demenciales. Y, como en el caso de Esteban, el cazador de jaguares, el hombre que se siente triste porque la mujer ha envejecido y la mujer ya no lo desea, tienen que buscar en la muerte una respuesta a sus ansiedades.
"El cazador de jaguares" es un modelo en su género. El miedo va naciendo poco a poco, desde cuando Esteban conoce a la hermosa mujer que más tarde se sabe que es el mismo animal que todos quieren destruir. Esteban se enamora locamente de ambos personajes. Del animal y de la mujer. Shepard tiene la capacidad de narrar las situaciones más absurdas y extrañas sin aspaviento alguno. Lo cuenta de la manera más simple. Por eso el lector siente más terror cuando comprueba que la mujer tentadora se convierte en jaguar de una manera sutil, para que la magia que se respira en la selvano sea alterada.
En este universo donde las apariencias se encuentran trastocadas, donde la sexualidad de una mujer es capaz de servirle a un hombre para que entienda mejor la naturaleza del animal, el descenlace sólo puede estar relacionado con la muerte. Pero no con la muerte absoluta de los personajes, sino con su transformación. Cuando aparecen los soldados con sus armas, dispuestos a matar al jaguar, cuando Esteban comprende que ante ellos ha perdido la razón, pues se interpone para salvar al animal, entonces el lector entiende que el cazador ya no pertenece a este mundo. Ahí está el asomo del terror a la manera de Shepard.
El libro contiene seis relatos y un prólogo entusiasta de Michael Bishop en el cual recomienda al lector: "escoja una historia al azar, léala y después se verá impulsado, irresisliblemente, a devorar las otras historias del libro". Como en algunos relatos de García Márquez, Carpentier, Asimov o Bradbury, el autor de "El cazador de jaguares" logra la magia de convertir sucesos cotidianos en terribles acontecimientos, simplemente con trastocar una identidad o manifestar un gesto a des tiempo.
"Hadriana en todos mis sueños". René Depestre. Novela. Editorial Alcor. 206 páginas.
Este libro, ganador del prestigioso premio "Renaudot", está vivido en tres movimientos y seis cápitulos, y es un homenaje emocionado a un mundo que, al menos en castellano, es poco conocido: el del Vudú, con sus símbolos, personajes, pócimas, rituales en la madrugada, gallos decapitados, totumas de sangre bebidas mientras el cuerpo siente la fiebre y el dolor sexual que lo carcomen... Todo este mundo gira alrededor del personaje de Hadriana, la muchacha que supuestamente muere la noche de su boda, es sepultada y luego regresa a la vida porque se convierte en un zombie. Es decir, un muerto que se resiste a ser olvidado.
Depestre, uno de los escritores caribeños más fogosos, opositor durante muchos años del gobierno de los Duvalier, errante por numerosos países en un exilio que ha sido literariamente fértil, es un excelente poeta, ganador de numerosos premios intemacionales, y con este libro estrenó oficio novelista con un resultado asombroso.
"Hadriana en todos mis sueños" es una novela alegre, llena de música, colores y sensaciones. Tiene la frescura del sudor y las lágrimas, el temblor del acto sexual y la magia de personajes y circunstancias ligados al Vudú. Varios años atrás un escritor británico, Graham Greene, publicó una novela denuncia contra los Duvalier y sus zombies, "Los comediantes". Depestre no es inferior en ningun momento.
La historia comienza con la infancia del narrador, Patrick, y sus días en el puehlo de Jacmel, a pocos kilómetros de Puerto Príncipe. El respeto a la muerte y el temor a lo desconocido se sienten desde las primeras páginas, contadas con humor negro y picardía. Lo maravilloso y lo insólito del trópico embrujado están presentes en una historia que mezcla la muerte, el dolor, el amor y el sexo, y que está escrita con el sabor del Caribe.
El sabado 29 de enero de 1938, a las seis de la tarde, el mundo entero detiene la respiración porque a esa hora Hadriana debe casarse. La madre del narrador es la encargada de confeccionar el traje de novia. El muchacho, como todos los hombres del pueblo, está loco de deseo por la joven, y como todos los moradores del lugar queda estupefacto cuando ella, al pronunciar el sí, al aceptar al prometido como esposo, cae muerta a los pies del sacerdote. De ahí en adelante comienza la leyenda. El narrador, treinta años después de estos sucesos, comienza a investigar sobre las circunstancias que antecedieron la extraña muerte y a indagar el paradero del cuerpo, que sintieron parientes y testigos y cómo Hadriana se convierte en muerta-viva.
Uno de los capítulos más emocionantes es el que Depestre dedica al relato de la misma muchacha, reconstruyendo su muerte, contando cómo sale de la tumba y regresa al mundo de los vivos, cómo los dioses zombies la convierten en símbolo de lujuria y destrucción y como en ese cuerpo tan hermoso el amor y el deseo son capaces de derrotar a los demás elementos.
René Depestre ha escrito una novela extraña, sin antecedentes. Conocedor de este universo lujurioso y oscuro, echa mano del humor para explicarle al lector cuáles son las raíces de tanta confusión.

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