Lunes, 23 de enero de 2017

| 1992/04/20 00:00

La búsqueda del presente

En su último libro, "Convergencias", Octavio Paz reúne sus más recientes ensayos.

La búsqueda del presente

ES MUCHO LO QUE Octavio Paz aún tiene que decir como pensador y como poeta, no solamente sobre el arte y la literatura sino también sobre lo que puede considerarse el panorama de la historia del mundo contemporáneo.
Tras recibir el premio Nobel, en 1990, el mexicano parece multiplicar sus puntos de vista y fortalecer su persuasiva argumentación. Su más reciente libro, "Convergencias" (Seix Barral, 1992), es la prueba convincente de la fecundidad de una inteligencia que ha puesto en la "búsqueda del presente" su mirada más penetrante. Búsqueda del presente que sin duda se enlaza con toda una reflexión histórica. Precisamente este nuevo libro de Octavio Paz se abre, espléndidamente, con "La búsqueda del presente", el discurso que leyó ante la Academia Sueca en 1990. Aquí Paz define la modernidad pero desde un lugar múltiple, más allá de la historia como quien escapa a los acondicionamientos culturales del presente. Y al definir la modernidad compromete en ello una tentativa por ver en ella, más que una realidad, un espejismo, "un haz de reflejos" que llevan a una real búsqueda del origen.
Si este texto resulta revelador es porque se levanta como un magnífico pórtico de entrada al campo que explora en los ensayos que componen los variados temas de este libro. Los siete textos sobre poetas y pintores modernos y los dos sobre temas culturales, emprenden un viaje por una geografía cultural amplia y diversa. Las dos entrevistas que cierran el libro muestran a Octavio Paz como un lúcido y apasionado conversador. Más que ensayos académicos o piezas retóricas, los textos de "Convergencias" parecen piezas de conversación. De hecho son el resultado de sus "diálogos" entablados con las obras de diversos autores, resultado de una frecuentación de temas, de donde estas páginas se desprenden con una naturalidad que fluye como una charla llena de colorido, vehemencia y ameneidad, pero también de rigor.
En otro texto el autor de "El arco y la lira" recuerda a Borges en una evocación cálida y espontánea, en la que hace justicia al hombre y al escritor, sin menoscabo del uno por el otro. Luis Cernuda, de nuevo, Valery Larbaud, Pessoa, Andre Breton, Vicente Huidobro, son otros poetas a quienes visita el poeta mexicano y establece con ellos entrañables coloquios.-

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