Jueves, 19 de enero de 2017

| 1994/09/12 00:00

LA CASA TALLER

Con un interesante proyecto, el colombiano Jorge Lizarazo ganó un concurso arquitectónico en Francia sobre soluciones habitacionales para desposeídos.

LA CASA TALLER

A COMIENZOS de año, el Ministerio de Habitación y Equipamiento Público, de Francia, lanzó un concurso entre empresas de arquitectos europeas, con el fín de reunir proyectos de solución habitacional para gente de escasos recursos. La idea surgió en virtud de enfrentar el aumento incontrolado de indigentes y mendigos en París y en las demás ciudades francesas, como consecuencia del alto índice de desempleo, pero también por las grandes migraciones procedentes de la Europa Oriental, sobre todo de la antigua Yugoslavia.
Analizados los proyectos, en julio pasado el Ministerio hizo público el resultado del concurso: lo había ganado la firma italiana Massimiliani Fuksas, con una novedosa propuesta en la que además de ofrecer una adecuada solución habitacional desde el punto de vista estético, incluía la posibilidad de jugar con el espacio interior de diversas formas.
Curiosamente, el artífice de este proyecto es un colombiano de 25 años, hermano de la artista Luz Angela Lizarazo. Se trata de Jorge Lizarazo, arquitecto de la Universidad de los Andes y quien reside desde hace tres años en París.
Independientemente de las exigencias mínimas del concurso -su bajo costo y un aprovechamiento óptimo del espacio utilizado- Lizarazo desarrolló un proyecto destinado no sólo a brindar techo a los desposeídos, sino a recuperarlos ante una sociedad que tiende a rechazarlos. "La idea -comenta el arguitecto- era lanzar un prototipo de vivienda con espacios suficientemente flexibles para desarrollar un tipo de vivienda quea la vez sirviera como espacio laboral ".
Así, el proyecto arquitectónico está sustentado en edificaciones que no albergan más de 60 familias, con el ánimo de impedir que las viviendas se conviertan en guetos. En virtud del mismo principio, las fachadas exteriores están diseñadas con muros de vegetación para integrar el complejo a la ciudad y evitar que se convierta en un simple parche aislado de la urbe.
Pero lo mejor es el concepto de la vivienda -taller. La edificación consta de dos bloques de tres pisos con corredores de comunicación y jardines interiores. Los apartamentos son de tres tipos, según el tamaño. Y estos, a su vez, gracias a la utilización de muros corredizos, pueden adaptarse para crear espacios independientes según se requiera. De esta manera es posible crear una vivienda común o bien adaptar un espacio- taller de manufacturas.
Los conceptos de integración social y de solución laboral fueron fundamentales para obtener el premio. Ahora sólo falta poner en práctica el proyecto; una propuesta que caería como anillo al dedo en ciudades tan descuidadas en este sentido como Bogotá, Medellín y Cali.-

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