Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1984/05/14 00:00

LA COSECHA DEL 83

Los Oscares este año más que levantar ampolla coincidieron con los gustos del público.

LA COSECHA DEL 83

Pese a que su formato nunca cambia, la ceremonia de entrega de los Oscares concentra año a año la atención del público interesado en el séptimo arte, y 1984 no fue una excepción a esa regla. En una larga presentación que se tendió durante 4 horas el pasado lunes 9, las personalidades del cine se reunieron en Hollywood para rendirle homenaje a las mejores películas de la temporada pasada. Si bien algunos críticos aseguran que "la cosecha del 83" no tuvo la calidad de épocas anteriores, en esta oportunidad los Oscares fueron especialmente significativos debido a que el año transcurrido confirmó la reconciliación entre los productores de películas y el público que asiste a los teatros.
La mejor situación de la economía norteamericana, así como el lanzamiento de cintas dotadas de nuevas ideas, explicaron el hecho de que la gente se abarrotara en las taquillas, rompiendo la mayoría de récords de asistencia y recaudación en la historia de la cinematografía. Filmes como El regreso del Jedi, Flashdance, Juegos de guerra o Ser o no ser inscribieron su nombre en la memoria de los cinéfilos y caracterizaron a 1.983 por ser una temporada en alza en la que la constante fue la diversión.

LOS GANADORES
Con todo, lo anterior no quiere decir que no hubiera campo para la reflexión. Tal es el caso de La fuerza del cariño, la cual se llevó con justicia los galardones de la mejor película, mejor director (James Brooks), mejor guión, mejor actriz (Shirley Maclaine) y mejor reparto (Jack Nicholson), al lograr combinar exitosamente los elementos de la comedia y la tragedia, enmarcados dentro de un diálogo sencillo pero profundo y reforzados por la existencia de actores de primera categoría. Además de ser un reconocimiento a la labor del productor-director-escritor de James Brooks, la aceptación de La fuerza del cariño vino a situar la cinta en el mismo grupo de épicos tales como Gandhi o Atrapado sin salida, filmes que fueron rechazados por la mayoría de los estudios importantes antes de contar con luz verde para su producción.
Igualmente, el triunfo en los Oscares viene a consagrar a Shirley Maclaine como actriz, después de que ésta hubiera sido nominada sin éxito en cinco ocasiones anteriores. "Me he preguntado por 26 años como me sentiría en este momento -le dijo a la Academia al recibir la estatuilla- muchas gracias por acabar con el suspenso". Maclaine, quien en la película tiene el papel de una madre bien intencionada que es entrometida y posesiva con los asuntos de su hija (Débora Winger), y acaba teniendo un romance otoñal con un ex astronauta (Jack Nicholson), había sido escogida por la mayoría de los críticos como la primera aspirante al Oscar. Amén de sus capacidades histriónicas, la actriz de 49 años superaba en experiencia a sus demás contendoras, incluyendo a Débora Winger cuyo papel fue especialmente bien recibido por los conocedores.
A su vez, Jack Nicholson comprobó una vez más su calidad como actor, la cual fue apreciada por los miembros de la Academia. Nicholson, quien ya había ganado un Oscar al mejor actor por "Atrapado sin salida" ha demostrado, debido a su versatilidad, que es uno de los grandes del cine.
Es indudable que además de La fuerza del cariño, la película más galardonada fue Fanny y Alexander del renombrado director sueco Igmar Bergman, al obtener Oscares en cuatro categorías, entre ellas, mejor película extranjera y mejor dirección artística. Bergman, quien la noche de la premiación se encontraba en Alemania filmando, ha llamado a Fanny y Alexander su obra máxima y con la estatuilla obtiene el reconocimiento formal por parte de los cineastas norteamericanos quienes en otras oportunidades han pasado por alto la mayor parte de sus producciones.
En el área del mejor actor, Robert Duval, el gran favorito, recibió la estatuilla por su retrato de un cantante de música "country" alcohólico en la película Tender mercies. Si bien este año no existía un film cuyo desarrollo permitiera el surgimiento de un rol masculino dominante, Duval le gano la "batalla de los borrachos" (cuatro de los cinco actores nominados representaban a un alcohólico) con la bendicion de cantantes "country" verdaderos como Jhony Cash y Willie Nelson, quienes calificaron su actuación como excelente.
La mayor sorpresa de la noche se dio en la presentación del Oscar a la mejor actriz de reparto. En esta oportunidad, Linda Hunt, una diminuta actriz salida del teatro, se llevó el Oscar por su personificación de un fotógrafo indonesio que acaba desilusionado de Sukarno, en el film The year of living dangerously. Con anterioridad a la premiación los favoritismos en la categoría se inclinaban por la ex cantante Cher quien se había destacado en Silkwood. Curiosamente, es la primera vez que un galardón es otorgado a un actor por representar a alguien del sexo opuesto.

LOS PERDEDORES
Entre las películas que no contaron con suerte hay que destacar a The right stuff, el film que ilustra la historia de los primeros astronautas norteamericanos. Desde su mismo lanzamiento a principios del otoño pasada la cinta adquirió erróneamente el subtítulo de ser patriotera debido a la presentación que hacía de John Glenn, quien en esa época era precandidato a la presidencia por el Partido Demócrata. Como resultado, The right stuff fue un completo fracaso en las taquillas poniendo al borde de la quiebra a los estudios Ladd e hiriendo la reputación del director y los actores. Aparentemente, la reconciliación había llegado cuando la película fue nominada para ocho estatuillas. Sin embargo, pese a recibir la mitad, los Oscares ganados fueron en categorías eminentemente técnicas como mejor edición y mejor sonido.
Un camino similar siguió Yentl una película de Barbra Streisand en la que la actriz intervino en cada detalle y cuyas calificaciones fueron olímpicamente ignoradas por la Academia.
Silkwood, The big chill y Educando a Rita, tampoco fueron favorecidas pese a ser favoritas en diferentes categorías. Y finalmente, El regreso del Jedi, la gran película taquillera de] 83, debió contentarse con un Oscar especial por la calidad de los efectos visuales.
En resumen, los Oscares de este año no levantaron mayores ampollas. Tal como dijera el critico de cine Ed Blank "No fue nada menos ni nada más de lo que esperaba. Como siempre habrá millones que se quejarán, pero eso no será obstáculo para que miremos la premiación el próximo abril".

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