Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 3/30/1992 12:00:00 AM

LA DESPEDIDA

Cuando supo que iba a morir, el pintor Lorenzo Jaramillo empezó a hacer la obra más alegre de su vida.

"Y ES MUY inteligente ". Esta solía ser la última frase de críticos, artistas, señoras y galeristas cuando hablaban de Lorenzo Jaramillo. Y decían que era inteligente, porque en una reunión era capaz de convencerlos a todos de que un libro era malo, o era bueno, sin haberlo leído. Pero eso es irreverencia, más que inteligencia. Decían que era inteligente, porque al tiempo que pintaba, se le medía a otras artes, como la escenografía teatral. Pero eso es sensibilidad. Decían que era inteligente, porque explicaba sin titubeos por qué su serie de desnudos era diferente a los desnudos de Luis Caballero. Pero eso era ignorancia de quienes se lo preguntaban.
Lorenzo Jaramillo era inteligente porque sabía poner sus caprichos de moda. Cuando los pintores colombianos -influenciados por los artistas norteamericanos y por los europeos-, entraron en la onda del conceptualismo, negaron el color, hablaron mal de la pintura, se metieron con el performance, y terminaron convirtiendo en obras de arte las bolsas de basura, Lorenzo Jaramillo decidió pintar figuras, sin importarle que lo llamaran anacrónico. Pero a la vuelta de los meses, la gente se cansó de la exageración conceptual, y los artistas volvieron al lienzo y a los óleos, como Jaramillo.
Sin embargo, lo más inteligente de Lorenzo Jaramillo es que cuando supo que iba a morir, decidió cambiar esas figuras dramáticas de sus cuadros, por una pintura alegre y optimista. Y con esta obra organizó su propia despedida. -
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.