Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1988/12/26 00:00

LA FUGA DEL SIGLO

En una divertida película de acción, Robert de Niro huye de la mafia que los persigue.

LA FUGA DEL SIGLO


La película "Fuga a la medianoche". cuenta lo que pasa cuando dos hombres, que nada tienen en común, huyen desesperadamente de la mafia, el FBI y los enemigos que quieren matarlos o capturarlos vivos, en una tensa e interminable travesía entre Nueva York y Los Angeles. El uno, es un caza-recompensas que sólo quiere ganarse fácilmente los 100 mil dólares que necesita para abrir una cafetería después de haber sido un policía honesto toda su vida. El otro, es un contabilista que se robó 15 millones de dólares y que, cuando descubrió que pertenecían a los mafiosos, los repartió entre los pobres, desatando la ira y la violencia de todos. Lo que pasa durante esos días entre estos hombres que a veces van esposados para no extraviarse, lo que ocurre en la vida de dos personajes que decidieron rebelarse y apostar por decisiones que pueden costarles todo lo que tienen representa una de las mejores películas de este lánguido final de año: el director es Martin Brest y los actores principales, Robert de Niro y Charles Grodin.

Ganador de dos Oscares por sus papeles violentos en "El Padrino II" y "Toro salvaje", De Niro demuestra con este nuevo personaje de Jack Walsh, por qué está considerado actualmente el actor más completo que tiene Hollywood. Heredero de Marlon Brando, De Niro es capaz con un simple gesto de los ojos, la forma de caminar o de mover las manos, de expresar emociones contradictorias que otros actores sólo pueden materializar mediante movimientos exagerados o gritos destemplados. Sus técnicas de preparación son demenciales. Pasa varios meses viviendo las circunstancias del personaje, adaptándose física y mentalmente para que, una vez iniciado el rodaje, desaparezca el actor y surja, como en este caso, ese hombre que no aceptó ser sobornado por los mafiosos cuando era policía y prefirió renunciar antes que recibir un sólo centavo junto con sus compañeros uniformados. Por eso se queda sin trabajo, por eso la mujer lo abandona y se casa con un oficial ambicioso y más corrupto, por eso acepta este trabajo de buscar delincuentes, capturarlos y entregarlos por una suma determinada. De Niro se enfrenta a "Fuga a la medianoche", que es más comedia que drama, más diversión que violencia, más entretenimiento que suspenso. El guión está tan bien escrito por un muchacho llamado George Gallo, que la eficacia demostrada por el director Martin Brest y la excelente actuación de De Niro y Grodin, convierten ésta en algo más que una crónica policíaca.

Enfrentado a Walsh, surge el personaje de Jonathan Mardukas, el contabilista que no fuma, no bebe, no trasnocha, no busca aventuras extraconyugales, se preocupa por su nivel de colesterol, es metódico aún en los placeres más insignificantes y decide alzarse con esos 15 millones de dólares de la mafia. Pero no los robó para él, sino para obras de caridad. Cuando desaparece, una firma de Los Angeles paga la fianza para presentarlo como testigo en el juicio contra esos mafiosos. El FBI lo necesita para poder capturar a Jimmy Serrano, el "capo" robado. La mafia quiere silenciarlo. Walsh tiene que entregarlo antes de 72 horas para el juicio, mientras otro caza-recompensas también quiere capturarlo y cobrar su premio. De todos modos, Mardukas está perdido y durante esa fuga por aire, tierra, trenes, taxis, automóviles robados y alquilados, aviones, buses, helicópteros y todos los vehículos y medios imaginables, Walsh defenderá la vida del otro y la propia, y poco a poco irá comprendiendo sus motivos. Será ahí, en esas relaciones que surgen, en ese conocimiento mutuo, en esa dependencia obligatoria, donde la película alcance su mayor grado de humor y ternura cuando dos personajes que nunca debieron conocerse, entienden que sus carencias son complementadas por los vicios y las virtudes del otro. Se necesitan mutuamente para sobrevivir. No pueden andar separados. La ingenuidad del contabilista se proyecta en la dureza y cinismo del otro. La soledad del cazador se apoya en la seguridad doméstica del atrapado. Mientras tanto, un incidente sigue al otro, escapan de un peligro para caer en el siguiente, se enfrentan a una situación desesperada para ser rescatados a última hora, mientras se acercan a su destino.

Cuando el género de la comedia de aventuras disparatadas parecía extinguirse, surge ésta con De Niro y Grodin, divertidos y auténticos como esos fugitivos para quienes la vida es un gozo permanente, lo mismo que para el espectador.--

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